Mercados en rojo

Sigue cayendo la deuda: ¿cuál es el bono argentino más barato?

El GD41 es el que más cae. Los analistas ven oportunidades, aunque la mayoría del mercado se muestra con cautela sobre el futuro de la renta fija local. El riesgo país se ubica en 2641 puntos.

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Todos los tramos de la deuda soberana argentina vuelven a operar en rojo el martes.

El ajuste en los bonos no se detiene y alcanzan mínimos desde mayo pasado, acumulando pérdidas cercanas al 30% desde las PASO hasta la actualidad.

El bono GD41 es el que más cae dentro de la curva. Los analistas ven oportunidades en el mismo aunque la mayoría del mercado se muestra con cautela sobre el futuro de la renta fija local.

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 Nueva apertura bajista

Los bonos dentro de la curva soberna argentina vuelven a abrir en rojo. El Global 2029 y el Global 2030 pierden 1,25% y 1,4% respectivamente.

En el tramo medio, los Globales a 2035 y 2038 retroceden 1,61% y 1,47% respectivamente, mientras que en el extremo más largo, los bonos bajan 1,49% y 1,58% respectivamente.

Solamente en el último mes, la deuda pierde entre 17,7% y 19%.

Debido a la fuerte caída en los Globales, el riesgo país se ubica en 2641 puntos, su mayor valor desde mayo pasado.

En las últimas jornadas, se evidenció un notable incremento de volatilidad en la deuda en pesos. Esto provocó un efecto contagio sobre los bonos argentinos en dólares, explicando en parte la caída en la renta fija en moneda dura.

El factor electoral termina siendo determinante para la renta fija en moneda dura y por ello los bonos locales sienten el impacto.

"A medida que nos acercamos a las elecciones generales, el contexto político continuará siendo un factor de volatilidad constante mientras el mercado evalúa diferentes escenarios", remarcaron desde Cohen.

Además, desde la compañía señalaron que existió un deterioro en los bonos argentinos en las últimas jornadas, con el foco puesto en los bonos en pesos, que en las dos últimas jornadas se observó una corrida similar a la de julio de 2022.

"Con un plan fiscal más expansivo que requiere mayor emisión de pesos hasta fin de año, y un candidato que aboga por la dolarización de la economía, la incertidumbre creció significativamente en la última semana, impulsando la demanda de activos de cobertura. Todos los activos financieros locales registraron un desempeño negativo y la brecha cambiaria volvió a superar el 130%", comentaron desde Cohen.

El Bono que más cae

Debido a esta fuerte caída en todos los tramos de la curva, las paridades de los bonos se vuelven a hundir y perforan el 30%.

A su vez, las tasas de los bonos se desplazan al alza y la deuda del tramo corto roza el 50% de TIR, mientras que el tramo más largo de la curva rinde entre 24% y 30%.

Desde las PASO hasta la actualidad, los bonos del tramo corto (GD29 y GD30) bajan 24% cada uno. En el tramo medio, los Globales a 2035 y 2038 caen 25% en promedio.

En el extremo más largo, el GD41 es el que más retrocede, perdiendo 28% desde las PASO, mientras que el GD46 desciende 24% desde entonces.

Debido a esta fuerte baja, se abre la incógnita si hay oportunidades en los bonos en general y en el GD41 en particular a causa que es este último instrumento el que más está sufriendo la caída de la renta fija local en las últimas semanas.

Pese a la fuerte corrección de las últimas semanas, hay cierto consenso sobre la conveniencia de mantener cierta cautela en los bonos locales en la antesala electoral.

Juan Manuel Franco, economista Jefe Grupo SBS, se muestra con cautela sobre el futuro de la deuda y entiende que el GD41 luce como un bono más protectivo dentro de la curva de bonos en dólares.

"En los últimos meses, el GD41 ha sido el bono Global de peor performance relativa comparado a otros Globales. En este contexto, creemos que, si bien somos constructivos con toda la curva a mediano plazo, en el corto plazo debe primar la cautela dada la incertidumbre y, vemos al GD41 como el bono que mejor protección a la baja ofrecería en escenarios de stress. Además, cuenta con mejores condiciones legales que otros", afirmó Franco.

Florencia Calvente, head de research de Conosur Investments, se muestra con cautela sobre el GD41.

En ese sentido, Calvente señaló que hoy ve más valor en el GD30 y GD35. En particular con el GD41, Calvente dijo que le ve mayor valor para el corto que para el largo plazo.

"Creemos que en un escenario positivo a mediano-largo plazo para los bonos soberanos en dólares, el GD41 tiene menor upside que el resto de los bonos, por su TIR más baja en términos relativos. Por el contrario, si hubiera una reestructuración simétrica de deuda soberana en dos años, que no es nuestro escenario base, puede ser que sea el instrumento más beneficiado por su current yield más elevado", detalló.

¿Mejor en términos relativos?

Medido en términos relativos, el spread de tasa entre el GD41 versus el GD30, muestra que este último se encuentra caro con relación al primero. 

Dicho de otra manera, el GD41 podría mostrarse sobre castigado dentro de la baja actual.

Además, y en ese mismo sentido, en términos de spread por legislación entre el GD41 y el AL41 evidencia que la deuda de ley NY luce más atractiva respecto de los bonos de ley local.

Los analistas de Banco Galicia señalaron que se observa que en los últimos meses se ha profundizado la diferencia entre las cotizaciones de los bonos soberanos en dólares GD30 y GD41.

En ese sentido, ven oportunidades en el bono GD41.

"Actualmente, las paridades de estos dos bonos operan con un diferencial de 12,5 puntos porcentuales, el cual es virtualmente el máximo histórico entre ambos. Este mencionado diferencial representa una oportunidad de vender el bono GD30 y comprar el GD41", dijeron.

Pese a estos datos técnicos, el mercado no se termina de convencer sobre la conveniencia de comprar bonos argentginos en general y el GD41 en particular.

Ezequiel Zambaglione, Head Research en Balanz, coincidió en que el GD41 viene exhibiendo caídas levemente mayores que el resto de la curva.

Sin embargo, entiende que dichas debilidades no implican claramente una mejor oportunidad.

"Este bono fue emitido bajo el indenture 2005, el cual hace legalmente más difícil para el gobierno conseguir las mayorías necesarias para una restructuración. Sin embargo, pareciera que el mercado últimamente no está asignando mucho valor al indenture del bono, sino más bien al momento del cobro de intereses y amortizaciones", consideró Zambaglione.

De esta manera se identifican dos grupos dentro de los Globales. Por un lado se encuentran los GD29 y GD30 que comienzan a amortizar en 2024/25.

Por el otro lado se encuentran el GD35, GD41 y GD46 que muestran el precio más bajo.

"Creemos que la apuesta actualmente es a que el evento de default se difiera y poder cobrar alguna amortización o bien que la reestructuración es inminente y se prefiere pagar el precio más bajo", detalló. 

En ese sentido, agregó que "luego de las recientes caídas y en consecuencia un aumento de la probabilidad de default en el corto plazo, preferimos el GD30 que ya incorpora una alta probabilidad de default y que podría verse beneficiado por una reestructuración amigable que busque despejar los vencimientos de corto plazo"

Finalmente y con una visión similar, Pedro Siaba Serrate, head de estrategia de renta fija de Portfolio Personal Inversiones (PPI), remarcó que la debilidad relativa del GD41 contra los demás bonos dentro de la curva no es algo reciente.

"Su debilidad relativa respecto al resto de los bonos soberanos comenzó a mediados del año pasado, cuando lentamente el mercado empezó a pricear que Argentina seguiría "performing" al menos hasta el final del mandato de Alberto Fernández, y, por lo tanto, el GD41 dejaría de ser el bono de mayor tasa corriente", detalló.

Por otro lado, y a pesar de su fragilidad reciente, Siaba Serrate agregó que el GD41 no es el instrumento que pricea la reestructuración más agresiva.

"De acuerdo con nuestra simulación de restructuración que asume un default en diciembre 2024, exit yield del 15% y una extensión de vencimientos de 5 años, el GD41 descuenta una quita de capital del 25% (para alcanzar un retorno anual del 10%). Por el contrario, un GD35 o un GD46 resisten quitas del orden del 35% para estar indiferentes entre ambas alternativas", dijo.

En otras palabras, para Siaba Serrate, el GD41 podrá presentar algún rebote técnico, pero no necesariamente está más atractivo que sus pares.

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