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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) publicó este jueves 5 de marzo los resultados del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a febrero de 2026, elaborado a partir de las proyecciones de 46 participantes —34 consultoras y centros de investigación, más 12 entidades financieras— relevadas entre el 25 y el 27 de febrero.
El dato que más llama la atención en esta edición no es la inflación ni el crecimiento, sino el tipo de cambio: el mercado corrigió significativamente a la baja sus proyecciones para el dólar oficial respecto del relevamiento anterior, en una señal que refleja el mayor anclaje cambiario que el Gobierno viene sosteniendo como pilar central de su programa de estabilización.
Qué dólar esperan los analistas para cada mes
La mediana de las proyecciones del tipo de cambio nominal para marzo de 2026 se ubicó en $ 1429 por dólar, lo que representa una corrección de $ 73 menos por dólar respecto de lo que el mismo grupo de analistas estimaba en el relevamiento de enero. Es una revisión significativa en apenas un mes y refleja que el mercado está actualizando sus expectativas a la baja ante la consolidación del ancla cambiaria.
La trayectoria proyectada para los meses siguientes es la siguiente, según la mediana del REM:
- Abril 2026: $ 1452
- Mayo 2026: $ 1475
- Junio 2026: $ 1500
- Julio 2026: $ 1532
- Agosto 2026: $ 1565
- Diciembre 2026: $ 1707
El grupo Top 10 —los analistas que mejor proyectaron en el pasado— anticipa un tipo de cambio levemente más alto para fin de año: $ 1716 por dólar en diciembre, frente a los $ 1707 de la mediana general.
La variación interanual implícita: menos del 18%
Uno de los datos más relevantes del relevamiento es la variación interanual implícita en estas proyecciones. Si el dólar oficial cierra diciembre de 2026 en torno a los $ 1707, eso representa una suba de apenas 17,9% respecto de diciembre de 2025. En un contexto donde la inflación proyectada para 2026 ronda el 26%, eso implica que el tipo de cambio real seguiría apreciándose durante el año: el peso se encarecería en términos relativos.
Esta dinámica es, precisamente, una de las tensiones centrales del programa económico. El ancla cambiaria comprime la inflación, pero al mismo tiempo deteriora la competitividad exportadora y encarece la producción local frente a los bienes importados —un debate que ya está abierto en el mundo empresario y que la apertura comercial del Gobierno agudiza.
El año completo: 26,1% proyectado, muy por encima de la meta
La proyección de inflación interanual para diciembre de 2026 se ubicó en 26,1%, con una corrección de +3,6 puntos porcentuales respecto del REM de enero —la revisión al alza más significativa en lo que va del año. El Top 10 es incluso más pesimista: proyecta 27,8% para el mismo período.
Para dimensionar el salto: hace apenas un mes, el mercado esperaba cerrar 2026 con una inflación interanual de alrededor del 22,5%. Hoy ese número subió más de tres puntos en una sola encuesta. La aceleración de enero —para el INDEC fue de 2,9%— y las presiones de precios relativos que aún no terminaron de procesarse (tarifas, carne, combustibles) son los principales factores detrás de esta corrección.
La inflación núcleo proyectada para diciembre de 2026 también subió: el mercado la ubica en 24,4% interanual, con el Top 10 en 26,7%.
El REM también releva expectativas para 2027 y 2028, y ahí el panorama empieza a ser más alentador. La inflación interanual proyectada para diciembre de 2027 es de 16,4% y para diciembre de 2028 cae a 11,2%.
Por su parte, la inflación núcleo sigue un sendero similar: 16,0% para 2027 y 10,9% para 2028. Dicho de otra forma: el mercado no ve inflación de un dígito anual antes de 2029, en el mejor de los escenarios. La desinflación es real y sostenida en las proyecciones, pero el proceso es más largo y rugoso de lo que sugería el optimismo de principios de año.
















