Muchas acciones caen más del 10% y se encuentran en modo correctivo, a la vez que también hay papeles que pierden más del 20%, lo cual los deposita en modo mercado bajista.
Qué esperan los inversores sobre el futuro del Wall Street y qué acciones ven como oportunidad los analistas.
Los papeles en Wall Street a la baja
Actualmente el Dow Jones se encentra 1% debajo de los máximos, mientras que el S&P500 se ubica menos del 3% debajo de sus picos históricos.
Por su parte, el Nasdaq acumula una merma de 3,9% desde los máximos históricos.
Si bien los índices accionarios se encuentran cerca de sus máximos, cuando se analiza la dinámica en las acciones puntuales, no se observa una tendencia similar.
La mayoría de las acciones se encuentran lejos de sus picos históricos, acumulando fuertes caídas desde los picos previos y con muchos papeles grandes retrocediendo más de un 10% desde los valores más altos recientemente alcanzados.
Por ejemplo, Apple acumula una baja del 11% desde sus máximos, similar a Google que cae 14% y Amazon, que baja 13%.
Dentro del sector de semiconductores, los cuales fueron los grades protagonistas del rally de este año, también se ve un retroceso en dichos papeles.
Las acciones de Nvidia bajan 18% desde sus máximos, mientras que Broadcom cae 25% desde el máximo previo.
Los papeles de Micron Technology se ubican un 15% debajo de sus máximos, mientras que casos como AMD, Intel, Qualcomm, entre otros, se ubican entre 8% y 27% debajo de los máximos de 52 semanas.
Cuando una compañía cae más del 20% debajo de sus máximos se lo considera en mercado bajista y este es el caso de Tesla, con una merma de 21%, Meta, que se ubica un 29% debajo de su pico.
Sin embargo, los grandes papales que muestran mayores caídas dentro de las “Big Tech” son Microsoft, cayendo 33% desde sus máximos y Netflix, con una merma acumulada desde sus máximos de 44%.
Otros grandes nombres con perdidas del 20% o más son Oracle (-57%), Palantir (-44%), Salesforce (-43%), Ubcer (-25%), entre otros.
El ajuste no solo se suscribe al sector tecnológico ya que se ven otros papeles fuera de dicho segmento que también muestran fuertes bajas, tales como AT&T (-28%), T-Mobil (33%), Disney (-21%), Boeing (16%), Ford (-21%), Home Depot (-19%), Mc Donalds (-22%), Lowes (-24%), Mastercard (-15%), American Express (- 12%), Wells Fargo (-14%), Blackstone (-40%), Exxon Mobil (-23%), Chevron (-21%), Walmart (-15%), entre otros.

Alta concentración en los índices
Uno de los factores de riesgo sobre las acciones hacia adelante es el nivel de concentración de los índices en pocos papeles.
Haciendo foco exclusivamente sobre el S&P500, se encuentra que las 10 compañías dentro del índice explican casi el 40% del mismo.
Esto significa una elevada concentración en el S&P500, siendo el valor más alto en la historia.
Es decir, nunca antes en la historia el S&P500 estuvo tan concentrado en pocos papeles ya que las 490 acciones restantes explican el 60% del mismo.

Ignacio Murua, asesor financiero en Quicktrade SBS, explicó que, si bien el S&P 500 rozó máximos históricos en 2026, la suba no es del mercado, sino de un sector en particular.
“Las compañías de semiconductores, almacenamiento y hardware vinculadas a inteligencia artificial concentran los mejores retornos del año. SanDisk lidera con una suba extraordinaria, seguida por nombres como Micron, Intel y AMD, todos con retornos de entre 150% y más de 300% en lo que va del año. El denominador común es la escasez de memoria y el boom de infraestructura de IA”, detalló.
Par Murua, el rally es más frágil de lo que parece y remarca que solo la mitad de las acciones del índice acompaña la suba, cuando en un mercado sano deberían hacerlo entre el 70% y el 80%.
Además, advierte que las tasas del bono del Tesoro a 10 años en 4,53% encarecen el financiamiento y limitan la expansión de múltiplos.
“El consenso proyecta un crecimiento de ganancias corporativas del 22-23% para 2026, un número muy exigente en un contexto donde los salarios reales cayeron por primera vez en cuatro años y las ventas minoristas vienen débiles. El escenario optimista — ganancias que se confirman, inflación que cede, tasas que eventualmente bajan — ya está en los precios. El adverso, no”, sostuvo.

En relación a la elevada concentración, actualmente aproximadamente 40 centavos de cada dólar invertido en el S&P500 están concentrados en las 10 empresas más grandes, 33 centavos en las llamadas Magnificent 7 y 18 centavos en compañías de semiconductores.
Esto se debe a que el S&P 500 está ponderado por capitalización bursátil, por lo que las empresas más grandes reciben una mayor proporción de las inversiones que entran a fondos y ETFs indexados.
Como resultado, aunque el S&P 500 contiene 500 empresas, una parte muy importante de su rendimiento depende de un reducido grupo de gigantes tecnológicos, lo que aumenta tanto el potencial de crecimiento como el riesgo de concentración si estas compañías sufren una corrección significativa.
En línea con ello, los analistas de JP Morgan remarcaron que 41 acciones de IA han impulsado 70 centavos de cada dólar añadido al S&P 500 desde que se lanzó ChatGPT.
Tal proceso se aceleró aún más este año, luego desde el piso de fin de marzo pasado.

Inversiones en Cedear
El S&P 500 sube 7,5% en el año, mientras que el Nasdaq registra ganancias de 15,6% en lo que va del 2026. Finalmente, el Dow Jones muestra subas similares al S&P 500, del 7,9%
A pesar de que el mercado se encuentra cerca de sus máximos, los principales bancos de inversión en Wall Street siguen proyectado mayores ganancias para el S&P500.
Tales expectativas se encuentran apoyados en la fortaleza de los beneficios corporativos y en el impacto positivo que está generando el ciclo de inversión en inteligencia artificial (IA).
Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan coincidieron recientemente en elevar sus proyecciones para el S&P 500, anticipando nuevas subas para el índice durante los próximos 12 a 18 meses.
Goldman Sachs elevó su objetivo para el S&P 500 a 8.000 puntos para fines de 2026, lo que implica un potencial alcista cercano al 7% respecto de los niveles actuales.
En la misma línea, Morgan Stanley proyecta que el S&P 500 podría avanzar alrededor de un 12% hasta mediados de 2027.
Por su parte, JPMorgan elevó su previsión para el índice a 7.800 puntos y destacó que las revisiones al alza de las ganancias empresariales, junto con un entorno geopolítico más favorable, fortalecen las perspectivas para la renta variable.

Mariano Salvatori, director de BT Securities, coincide en que, si bien la proyección de Goldman Sachs es ambiciosa, pero técnicamente sólida si miramos la macro detrás de los números.
“No estamos ante una suba ciega o una burbuja especulativa; lo que estamos viendo en Wall Street es una transición saludable del motor del mercado. Pasamos de una primera etapa impulsada puramente por la euforia de la Inteligencia Artificial en el sector de hardware —el fenómeno NVIDIA— hacia una fase más amplia del rally”, comentó.
Hacia adelante, Salvatori explicó que ya no se compra “tecnología” como un bloque homogéneo.
“La estrategia actual es buscar empresas rezagadas con flujos de caja importantes. Estamos recomendando empresas como Alphabet o Microsoft las cuales mantienen plataformas con ecosistemas de usuarios cautivos imposibles de replicar que tienen la espalda financiera para monetizar la IA directamente en sus ingresos recurrentes”, dijo.
A su vez, Salvatori también ve valor en firmas de consumo masivo que cotizan a múltiplos muy rezagados respecto al sector tecnológico.
“Históricamente, cuando el S&P 500 amplía su mercado, el flujo busca balances sanos, con poder de fijación de precios frente a la inflación y baja elasticidad de demanda. En esa línea ponderamos papeles como Coca Cola, Procter & Gamble y Costco”, detalló.
Con relación al objetivo de Goldman Sachs, Maximiliano Tessio, asesor financiero, resaltó que si el banco de inversión tiene razón y el S&P 500 avanza hacia los 8.000 puntos, difícilmente sea por una nueva ola especulativa.
“Creo que la próxima etapa del mercado estará impulsada por crecimiento genuino de ganancias corporativas. Deberá estar respaldado por una continuidad del ciclo de inversión en inteligencia artificial, crecimiento de beneficios y un contexto macro donde las tasas de interés de largo plazo dejen de ser un obstáculo. Hoy ese escenario sigue siendo plausible, aunque con bastante más volatilidad que la que el mercado mostró durante gran parte de 2025”, detalló Tessio.
Tessio agregó que sigue viendo potencial alcista para las acciones estadounidenses, aunque probablemente con retornos más moderados y mayor dispersión que los observados en los últimos años.
Desde el lado de las inversiones, Tessio explicó que mantiene una posición constructiva sobre Wall Street, pero privilegiando calidad y selectividad.
“Favorecemos compañías líderes vinculadas al ciclo de inversión en IA, aunque complementándolas con sectores que podrían beneficiarse si las tasas largas comienzan a moderarse, como tecnología de calidad y algunos financieros. También observamos oportunidades en nombres que quedaron rezagados frente al rally de los últimos meses”, comentó Tessio.

Gabriel Proruk, senior equity analyst de IEB, señaló que desde comienzo de año, la renta variable global estuvo fuertemente influenciada por la volatilidad que introdujo la guerra en Medio Oriente.
Según Proruk, esta dinámica llevó a elevar las expectativas de inflación y revertir las expectativas sobre una reducción de tasas en EEUU.
Además, en Wall Street se dio un auge de la inteligencia artificial que impactó de forma negativa sobre la industria del software.
En ese sentido, considera que las caídas en acciones de dicho sector dejó algunas oportunidades atractivas tanto en las principales compañías del S&P 500 como en compañías de países emergentes ante el risk off.
“Vemos atractivo en Amazon (AMZN), que, tras la presentación de resultados del primer trimestre demostró mantener un crecimiento sostenido durante los últimos años”, detalló.
Por otro lado, agregó que en países emergentes ve oportunidad en Brasil por medio de NU Holdings (NU).
“En el actual contexto internacional donde ya se vuelve a esperar que la FED mantenga la tasa de referencia en los niveles actuales, dejando de lado la expectativa de una suba de tasas, los países emergentes vuelven a ser atractivos. En especial los bancos, ya que cuentan con mayor sensibilidad ante variaciones en los niveles de tasas de interés, sumado a los recortes de tasa SELIC que está llevando adelante Brasil con el objetivo de incentivar el nivel de actividad”, afirmó Proruk.

Altas valuaciones
Un punto a considerar a la hora de posicionarse en acciones está relacionado con las valuaciones.
Actualmente, el Price earning de las acciones en el S&P500 se encuentran en 20,5 veces ganancias, por encima del promedio de 5 años (20 veces ganancia) y del de 10 años (19 veces ganancias).
Aun así, dichas valuaciones se ubican debajo de las 23 veces ganancias registradas a comienzo de año.
Por lo tanto, el mercado no muestra a nivel generalizado altas valuaciones, aunque para buscar oportunidades la clave pasa por la diversificación.
Lisandro Meroi, Analista de Research de TSA Bursátil, agregó que mirando las expectativas de analistas para el S&P 500, las estimaciones para el cierre de 2026 publicadas en las últimas 2 semanas reflejan potencial de suba adicional, aunque acotado.
Además, destacó que el rally del último tiempo se concentró casi exclusivamente en el sector tecnológico, con el Nasdaq avanzando +39% desde el fin de marzo, mientras que el resto de los sectores muestran retornos inferiores al 10%.
En ese sentido, Meroi explicó que un riesgo para esta temática es la exigencia con la que se evaluarán las presentaciones de balances, quedando las acciones expuestas a una decepción al momento de mostrar sus cifras ligadas a beneficios de las inversiones en IA.
“Para quienes busquen seguir en renta variable las estrategias podrían pasar por índices con igual ponderación, o rotación a sectores más rezagados o beneficiarios de segundo grado dentro del ecosistema de inteligencia artificial”, sostuvo.
Finalmente, y en cuanto al posicionamiento, Murua agregó que su exposición en renta variable internacional prioriza compañías con fundamentos sólidos y modelos de negocios diversificados.
Entre los papeles que destaca, señaló a Microsoft, Meta y Alphabet en tecnología de plataformas; MercadoLibre y Nu en consumo latinoamericano.
A su vez, afirmó que para quienes buscan exposición a semiconductores, prefiere directamente el ETF (SMH) antes que concentrar riesgo en una compañía individual, dado que las valuaciones del sector son históricamente exigentes.
















