En esta noticia
La desaceleración de la inflación volvió a mover el tablero del mercado en pesos. Con un IPC de abril de 2,6% mensual y expectativas privadas que ya empiezan a proyectar registros cerca del 2% para mayo, los inversores comenzaron a recalibrar carteras y a redefinir cuál es hoy el instrumento más atractivo dentro de la curva del Tesoro: Lecaps cortas o Boncaps más largas.
La reacción del mercado tras el dato de inflación fue inmediata. Las expectativas implícitas de inflación corrigieron a la baja y las tasas de los instrumentos a tasa fija comprimieron rendimientos, pasando a operar con tasas efectivas mensuales (TEM) en la zona de 1,8% a 2%.
En otras palabras: el mercado empieza a descontar que el proceso de desinflación vuelve a tomar velocidad y eso favorece especialmente a quienes ya están posicionados en instrumentos a tasa fija.
Ahí es donde las Lecaps y Boncaps vuelven al centro de la escena.
Por qué la City vuelve a mirar fuerte la tasa fija
El gran cambio respecto a meses anteriores es que, por primera vez en mucho tiempo, las tasas en pesos vuelven a ubicarse por encima de la inflación esperada.
Eso modifica completamente la lógica del inversor conservador. “El panorama cambia para los ahorristas en pesos, ya que las tasas superan la inflación esperada y permiten ganar poder de compra”, explicó Elena Alonso.

La CEO de Emerald Capital señaló que, en este contexto, instrumentos como la Lecap de septiembre aparecen como alternativas interesantes para quienes buscan rendimiento de corto plazo, mientras que bonos más largos permiten capturar una eventual baja adicional de tasas.
La lógica es que si la inflación sigue desacelerándose y el Banco Central evita nuevos shocks monetarios, las tasas reales empiezan a volverse positivas. Y en un mercado donde buena parte de los inversores todavía sigue dolarizada o refugiada en instrumentos ultra cortos, eso empieza a generar oportunidades.
Lecaps: la apuesta conservadora al corto plazo
Las Lecaps son hoy el refugio favorito para quienes creen que la inflación seguirá bajando, pero todavía no quieren asumir demasiado riesgo de duration.
Con vencimientos más cortos y menor sensibilidad a movimientos de tasas, funcionan como una especie de “cash premium”: pagan más que un money market, pero sin el riesgo de volatilidad de los bonos largos.
Desde Mills Capital destacaron que las estrategias de Lecaps y renta fija en pesos rindieron alrededor de 2,5% durante el último mes, superando incluso a varios instrumentos tradicionales de corto plazo.
Además, remarcaron que los fondos T+1 continúan captando fuerte flujo de dinero.
“En los últimos 30 días ingresaron cerca de $2,4 billones a la industria de fondos comunes. De ese total, unos $0,4 billones fueron a money market, $0,5 billones a fondos T+1 y alrededor de $1,3 billones a renta fija”, señalaron desde la firma. Ese flujo no es casual.

Con tasas mensuales del Tesoro ya debajo del 2% y una inflación todavía arriba de ese nivel, el mercado empieza a mirar con atención dónde todavía queda tasa real positiva.
Para perfiles conservadores o inversores que priorizan liquidez, las Lecaps siguen siendo el vehículo más simple para capturar la desinflación sin quedar atrapados en duration larga.
Boncaps: la apuesta más agresiva de la curva
Pero en la City hay otro trade que empezó a ganar terreno: estirar duration y apostar a que las tasas seguirán bajando. Ahí entran las Boncaps.
A diferencia de las Lecaps, las Boncaps tienen vencimientos más largos y una sensibilidad mucho mayor a la compresión de tasas. Eso implica más volatilidad, pero también más potencial de ganancia de capital si el escenario de desinflación se consolida.

El razonamiento del mercado es claro: si la inflación perfora el 2% mensual en los próximos meses y el Gobierno logra sostener estabilidad cambiaria, las tasas reales actuales podrían lucir demasiado altas hacia adelante.
Por eso algunos inversores ya empezaron a migrar hacia instrumentos más largos.
“El mercado encuentra mejores oportunidades en plazos posteriores a marzo de 2027 asumiendo mayor riesgo”, señalaron desde Mills Capital al analizar la curva CER y las tasas reales positivas disponibles en los tramos largos.
En la práctica, la apuesta es doble:
- capturar la tasa actual,
- y además ganar por suba de precio del bono si las tasas continúan comprimiendo.
Es el clásico trade de duration.
Cómo elegir el plazo correcto
La decisión entre Lecap o Boncap hoy depende menos del rendimiento nominal y más de la lectura macroeconómica que haga cada inversor.
Si el escenario base es que la inflación seguirá bajando gradualmente, pero todavía puede haber ruido cambiario o volatilidad política, las Lecaps cortas siguen siendo la opción más defensiva.
En cambio, quienes creen que el proceso de desinflación será más rápido y sostenido empiezan a mirar Boncaps largas para capturar una compresión adicional de tasas.
Alonso mencionó además que algunos inversores están utilizando bonos duales como alternativa intermedia.
Los títulos duales TTJ26 y TTD26, explicó, “combinan tasa fija e inflación y son equilibrados para escenarios cambiantes”.
Es decir: funcionan como cobertura híbrida para quienes todavía no quieren abandonar completamente el resguardo inflacionario, pero tampoco quieren perderse una eventual baja de tasas.
El nuevo dilema del mercado en pesos
Durante gran parte del último año, la discusión del mercado giraba alrededor del dólar.
Hoy, lentamente, la conversación empieza a desplazarse hacia otro eje: cuánto duration conviene tomar en pesos antes de que las tasas sigan bajando. Y esa transición empieza a reflejarse en los flujos.
Mientras los money market continúan funcionando como estacionamiento de liquidez, la renta fija en pesos vuelve a captar interés de inversores que buscan adelantarse a un escenario de desinflación más acelerado.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.

















