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Los ADR argentinos en Wall Street borran la baja inicial que presentaron este lunes y suben de la mano de la energéticas. En el mismo tono opera la Bolsa local. El riesgo país argentino opera en 528 puntos básicos (bps).
Los bonos soberanos argentinos presentan una jornada en su mayoría negativa en línea con la suba de 6 bps en el riesgo país. Tanto los globales como los bonares operan con bajas en sus precios en el día, con caídas del 0,8% la mayoría de los títulos.
La excepción más notable es el bonar 2035, que sube 0,6% en la jornada, y el 2038, que logra mantenerse levemente positivo con 0,3%. Los rendimientos de los bonos argentinos se ubican en el rango de 6,8% a 9,9% de TIR aproximadamente.
Sin embargo, vale destacar que la perspectiva de más largo plazo es constructiva. En el acumulado mensual y a cinco días, prácticamente todos los títulos muestran ganancias sólidas, con subas de entre 3% y casi 7% en el último mes.
Al comparar con la deuda emergente, el comportamiento argentino no luce tan dispar. En el universo de emergentes también predominan las bajas diarias: Turquía, Sri Lanka, Angola, Ucrania y Nigeria registran caídas en el día, mientras que Ecuador, Gabón y Brasil logran pequeñas subas.
La renta variable
El impulso principal vuelve a concentrarse en el sector energético. Pampa Energía sube más de 2%, Transportadora de Gas del Sur avanza en torno al 2,4% e YPF gana cerca de 1,3%. Edenor también se suma con una suba superior al 2%.
En el resto del panel, el tono es positivo pero más moderado. Banco Macro y BBVA muestran avances cercanos al 1%, mientras que Loma Negra, Telecom, Central Puerto y Cresud registran subas más acotadas. Mercado Libre, por su parte, se mantiene prácticamente sin cambios.
Entre las bajas, se destacan IRSA y Grupo Financiero Galicia, con retrocesos cercanos al 1% y 0,7%, respectivamente, en una señal de debilidad relativa dentro del segmento financiero.
El movimiento más destacado lo protagoniza Bioceres, que salta más de 8% y lidera ampliamente las subas, aunque con menor incidencia en el índice.
En Buenos Aires, el S&P Merval opera con una dinámica mixta, aunque con un leve sesgo positivo en varios de sus componentes.
El foco vuelve a estar en el sector energético, que concentra los avances más consistentes. Papeles como Pampa Energía, Transportadora de Gas del Sur, Central Puerto e YPF registran subas en torno al 1,5% al 2,4%, en una señal de que el flujo sigue priorizando activos vinculados al petróleo y al gas, en línea con el contexto internacional y la narrativa estructural de Vaca Muerta.
En contraste, el comportamiento del sector financiero es más débil. Acciones como Grupo Galicia operan en baja, mientras que otras entidades muestran avances más limitados.
Al respecto, Milo Farro, research de Rava Bursátil, señaló a El Cronista que hacia fines de marzo y comienzos de abril el conflicto en Medio Oriente comenzó a mostrar señales claras de desescalada. }
“Ese cambio de escenario impactó directamente en la dinámica sectorial del mercado local: las energéticas, que habían sido el principal sostén del S&P Merval durante los momentos de mayor tensión, atravesaron una toma de ganancias, mientras que el sector bancario logró acoplarse parcialmente al rebote observado en los mercados emergentes".
A casi dos meses del inicio del conflicto, “el analista destacó que el S&P Merval evidenció resiliencia durante el pico de volatilidad. Sin embargo, esa fortaleza no fue suficiente para capturar plenamente la recuperación global que llevó al S&P 500 a marcar nuevos máximos históricos”.
En el corto plazo, Farro indicó que predomina un escenario de lateralización, con el índice moviéndose en un rango de entre u$s 1900 y u$s 2100, una dinámica que se mantiene desde el período posterior a las elecciones legislativas de octubre.
Para perforar ese techo y habilitar una suba más sostenida, consideró que serán necesarias “sorpresas positivas en la temporada de balances, con foco en comienzos de mayo, o novedades favorables vinculadas al programa financiero del Tesoro".
Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, dijo a este medio que, el S&P Merval parece haber vuelto a su zona de confort entre los 1800 y 2000 dólares, mostrando que, más allá de las buenas noticias financieras recientes: como el financiamiento de organismos multilaterales, el respaldo del FMI o las compras del Banco Central, "el mercado todavía necesita señales más concretas del lado real de la economía".
Para Waitzel, “hoy el principal driver para las acciones locales sigue siendo la actividad económica”.
Agrega que, “mientras no se vea un repunte más claro en el nivel de consumo, crédito e inversión, es difícil que las valuaciones rompan de manera sostenida esa resistencia”.
“El mercado está mirando menos el flujo financiero y más la dinámica del crecimiento. En paralelo, hay dos variables clave que todavía no terminaron de acompañar”:
- la baja del riesgo país y la caída de las tasas de interés.
- Una compresión más marcada del riesgo soberano, que refleje mayor acceso al crédito y menor incertidumbre, junto con un descenso sostenido de las tasas, sería el catalizador más directo para que las acciones locales vuelvan a tener un rally consistente
Wall Street
Wall Street opera de abril con caídas generalizadas en sus tres principales índices, lo que aporta un contexto externo desfavorable que ayuda a explicar parte de la presión que se observa también sobre los activos argentinos.
El Dow Jones retrocede 139,93 puntos equivalente a una baja de 0,3%, ubicándose en torno a los 49.307 puntos. Es la caída más moderada de los tres índices, lo que sugiere que los sectores más tradicionales e industriales resisten mejor la jornada.
El S&P 500 cede 35,57 puntos con una baja de 0,5%, operando cerca de los 7.090 puntos. La caída es más pronunciada que en el Dow. El NASDAQ es el más golpeado del día con una baja de 200,79 puntos equivalente al 0,8%.
El S&P 500 y el Nasdaq Composite retroceden así desde máximos históricos, tras el fuerte rally de la semana pasada en Wall Street, ya que la renovada tensión entre Estados Unidos e Irán amenazó con hacer fracasar el alto el fuego y deterioró el ánimo de los inversores.
Irán había abierto el Estrecho de Ormuz el viernes, lo que impulsó una suba generalizada del mercado, con el S&P 500 y el Nasdaq marcando récords por tercera rueda consecutiva y registrando sus mayores ganancias semanales desde mayo.
Sin embargo, Teherán volvió a cerrar la vía marítima luego de que Estados Unidos informara la incautación de un buque de carga iraní que intentó evadir su bloqueo. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní señaló el lunes que no hay planes para una segunda ronda de negociaciones con Washington.
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