

En un contexto de alta volatilidad y expectativas puestas en la estabilización macroeconómica, el consultor y analista financiero Salvador Di Stéfano, conocido mediáticamente como “el Gurú del Blue”, lanzó sus proyecciones para el primer trimestre del año.
A través de un análisis que sintetiza las variables monetarias, cambiarias y de mercado, Di Stéfano delineó lo que denomina una “escalerita” de tasas, la cual se convierte en la hoja de ruta fundamental para inversores y empresas en los meses venideros.
Para el analista, la clave del período radica en la capacidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para recomponer sus arcas sin generar un descalabro en los precios. “Banco Central República Argentina va a comprar dólares. Compra dólares y emite pesos”, advirtió Di Stéfano, señalando el punto de partida de la política monetaria actual.
El Gurú del Blue: del fantasma de la emisión a la respuesta oficial
La preocupación recurrente en el mercado argentino es que toda inyección de pesos por parte del BCRA termine alimentando la espiral inflacionaria o presionando sobre los tipos de cambio financieros. Sin embargo, Di Stéfano sostiene que el Gobierno tiene una estrategia de contención activa.
“¿Qué es lo que salió en el mercado? Mucha gente dijo: ‘Si el Banco Central República Argentina compra dólares, va a aumentar el dólar; si el BCRA emite pesos, va a haber más inflación’”, explicó el analista.
Ante este diagnóstico, sin embargo, Di Stéfano contrapone la acción oficial: “El Gobierno está coordinando la política monetaria para que esa mayor cantidad de pesos no se transforme en más inflación y para que esas compras de dólar no se transformen en una devaluación”.
Esta coordinación implica, según el “Gurú de la City”, un manejo quirúrgico de la liquidez para evitar que los pesos “sobren” en el mercado y busquen refugio en el dólar, manteniendo la brecha cambiaria bajo control mientras se acumulan reservas.
La “escalerita” de tasas: el mapa para el inversor
Uno de los conceptos más potentes del análisis de Di Stéfano para este trimestre es la jerarquía de las variables financieras. Para que el plan de estabilización funcione y los activos argentinos sigan siendo atractivos, debe respetarse un orden de rendimientos que el analista define de forma visual.
“El primer trimestre del año el gobierno va a seguir la pauta que ha traído hasta ahora. En primer lugar, la tasa de interés, tenés que saber que va a ser más alta que la tasa de inflación. Y la tasa de inflación va a ser más alta que la tasa de devaluación”, sentenció.
Este esquema, al que llamó “una escalerita: tasa de interés, tasa de inflación, tasa de devaluación”, sugiere que el “carry trade” (apostar a la tasa en pesos por encima del movimiento del dólar) seguirá siendo una estrategia central. Si se cumple esta premisa, el ahorrista que se mantenga en instrumentos que ajusten por tasa o por inflación (como los plazos fijos UVA o bonos CER) obtendría una ganancia real frente al movimiento del tipo de cambio oficial.
Bonos y acciones: el optimismo financiero del Gurú del Blue
En cuanto a los activos financieros, Di Stéfano vincula directamente el precio de los títulos públicos y las acciones de empresas líderes con la salud del balance del Banco Central. La lógica es simple: a mayor respaldo en dólares, menor riesgo país y mejores valuaciones.
“En lo que respecta a acciones y bonos, en la medida que el Banco Central gane reservas, los bonos y las acciones van a aumentar”, proyectó con firmeza. Este escenario es el que viene observando el mercado en las últimas semanas, con un rally en los bonos soberanos que busca consolidar paridades más altas a medida que el BCRA logra sostener un saldo comprador en el Mercado Libre de Cambios (MLC).

Sin embargo, el optimismo financiero de Di Stéfano encuentra un límite claro al observar la calle y el consumo. El analista separó de forma tajante la “fiesta” de los mercados de la realidad productiva y social, marcando que la recuperación económica no vendrá de la mano de las finanzas, sino de la recomposición del bolsillo de los trabajadores.
Al preguntarse qué pasará con la economía real, el analista fue contundente: “La economía se reactiva cuando aumenta la masa salarial. Si la masa salarial no aumenta, difícilmente la economía real tenga una buena performance”.
Con esta advertencia, el especialista concluyó su diagnóstico para el primer trimestre aseverando: un período donde la “macro” financiera puede mostrar números positivos y una consolidación de la “escalerita” de tasas, pero donde el éxito final del programa dependerá de que esa estabilidad se traduzca, eventualmente, en una recuperación del poder adquisitivo que permita poner en marcha el motor del mercado interno.















