

La discusión sobre el valor del dólar volvió a tomar fuerza la última semana tras las definiciones del economista Alberto Ades, al advertir que el tipo de cambio está casi 30% por debajo de su promedio histórico.
El consultor de Wall Street participó de una reunión de Gabinete encabezada por el presidente Javier Milei, donde planteó dilemas sobre la política cambiaria. Sostuvo que, aunque le gustaría un dólar más alto, lograrlo sería sumamente difícil en el contexto actual.
En medio de ese debate, el economista Daniel Artana se mostró cercano a esta postura, aunque descartó de plano que la economía requiera un salto cambiario brusco.
“Estamos discutiendo $100 o $200 en el dólar, no 30% más depreciado. Ahora, si me decís $ 1600 o $ 1700, es una discusión válida. Después está la discusión de si se podía haber llevado ahí sin consecuencias”, planteó en diálogo por FM Now.
Asimismo, Artana advirtió sobre las consecuencias de buscar competitividad mediante saltos nominales aislados. “Si lo único que hacemos es depreciar para tener más inflación, no cambiamos nada”, remarcó.
La verdadera encrucijada, según el economista, radica en la política de acumulación de divisas: “Lo que estamos discutiendo, en definitiva, es si el Banco Central tiene que comprar más o menos reservas”. Para Artana, la entidad debería priorizar una mayor absorción de dólares en el mercado oficial de cambios.
En ese sentido, destacó la dinámica exhibida en las últimas semanas: “Yo creo que tendría que comprar un poco más, como afortunadamente está haciendo en octubre”.

Nivel de actividad y la velocidad del cambio
En cuanto al rebote de la actividad, Artana descartó un repunte acelerado en el corto plazo. “No vas a tener la economía, a mi juicio, el año que viene creciendo 4% o 5%, va a crecer menos, pero va a crecer”, proyectó.
A su entender, la economía atraviesa “una transformación fenomenal” que le va a dar tranquilidad macroeconómica a la Argentina. A esto le sumó un crecimiento proyectado de exportaciones energéticas, mineras y del agro: “Vamos camino en una década a tener u$s 200.000 millones por año”.
No obstante, el experto advirtió que la velocidad del cambio generó costos sectoriales. “Esta transformación sin anestesia se podía haber hecho con algo de anestesia”, completó.

















