Entrevista a Facundo Gómez Minujín

JP Morgan: "Cuando la Argentina se estabilice, muchos argentinos volverán a traer su plata al país"

En una extensa entrevista, el encargado de la operación del banco de inversiones asegura que los bonos sufren por desconfianza y que hay grandes inversiones que esperan un cambio. Su expectativa sobre la política y las tareas para el Gobierno.

Facundo Gómez Minujin preside J.P. Morgan para la Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Abogado de profesión, trabaja en el principal banco de inversión del mundo desde 1995, 27 años ya. Hace algunos meses encabeza también AmCham, la cámara de comercio argentino-norteamericana.

JP Morgan en la Argentina tiene dos horizontes bien diferenciados. Uno, de banco de inversión tradicional, y otro, que ha desarrollado en los últimos siete años, volcado a la producción y exportación de servicios para su casa matriz, con el que ha adoptado un perfil de firma tecnológica y llegar a ser uno de los principales empleadores.

En diálogo con El Cronista, Gómez Minujín habla de las diversas facetas del negocio y de las perspectivas que observa para la Argentina. 

"Cuando se estabilice la economía creo que hay un 10% de estos u$s 250.000 millones que va a volver a la Argentina, pero se necesita tener certidumbre hacia adelante".

-Cómo le afecta la coyuntura al banco en sus dos facetas, la financiera más tradicional y la de productora de servicios, en lo que han crecido en los últimos años?

-Acá lo que tenemos es un negocio de banca inversión es decir un negocio que atiende los clientes corporativos, a los grandes clientes, Mercado Libre, Globant, bueno a multinacionales también pero también a muchas empresas locales, como Arcor, y lo que pega es que hay muy bajo nivel de inversión, y obviamente está cerrado el mercado de capitales. Es cierto que también esta cerrado en el mundo. Prácticamente no han habido emisiones de deuda ni de IPOs en los Estados Unidos. En América latina el mercado de deuda estuvo cerrado, y la Argentina se sube a esa situación por la que están pasando los mercados. Este es el peor año que yo recuerde en términos de desfasajes en la economía mundial, en décadas, peor que la crisis del 2008. Hay compañías de tecnología que han caído un 50%, 60%. Los bonos que han subido sus rendimientos, de 2% a 7%. Esto impacta literalmente en la recesión que se vive en los EE.UU.. No va a ser, yo creo, una recesión larga pero sí muy brusca, porque cuando te suben la tasa inmediatamente, tenés un impacto en el costo de las empresas. Y están tratando de bajar la inflacion, que en parte se dio por la gran emisión que hubo en EE.UU., pero también por la guerra, la pandemia, con la falta de productos como los chips, el aumento de los precios de los containers en China, de Asia a Occidente, bueno todas esas cuestiones distintas generaron esta inflación, mega galopante en el mundo. Cuando el gobierno de la Argentina dice "bueno, pero la inflación en EE.UU. se cuadruplicó", y bueno es cierto, lo que pasa es que estamos siempre hablando de otro niveles. Acá, en la Argentina, desde que asumió Alberto Fernández hasta ahora, se duplico, de 54 a 100%; allá están en otros niveles, pero bueno tiene un impacto en el mundo y tiene un impacto hoy en día. En el negocio nuestro de banca corporativa claramente también sufre el impacto de eso, y la falta de inversión.

"La obligación de los empresarios es invertir y arriesgar capital; la de los políticos, dialogar y generar mecanismos para aplicar medidas concretas sobre las que, en general, ya hay consenso".

-¿Se frenó más este año con toda la dinámica de aumento de tasas de interés? Porque el año pasado hubo movimiento de colocaciones corporativas

-Si, se frenó mucho más este año que el pasado. Lo que ha habido son reestructuraciones de deuda, como el bono que lanzó Arcor, el que hizo IRSA, el que hizo Pampa Energía, que básicamente reestructuraron la deuda que tenían para patearla para más adelante, y lo hicieron bastante exitosamente. Pero igual en la Argentina tenemos otro problema, hablando de la coyuntura que es que los bonos de los corporativos buenos, rinden mucho menos que el soberano. En general la mayoría de los países de América latina los mejores corporativos están al nivel de rendimiento del soberano, se supone que un soberano, el riesgo país de Brasil, Colombia, Chile, los países no quiebran por lo cual el bono te lo van a pagar siempre. Entonces, los mejores corporativos están generalmente rindiendo a niveles de un soberano. Acá lo que está pasando, es que tenés un bono Arcor, que rinde 8% y tenés el Gobierno, el Estado, que rinde 25%, tres veces más, y eso es por que la Argentina está cotizando a nivel de default. La deuda ecuatoriana que fue una deuda que se reestructuró en América latina en los últimos años, igual que la Argentina, hoy está rindiendo en el año, la mitad de lo que comenzó rindiendo.

-Ahora hay un debate acerca de si el precio de los bonos está subvaluado, que están muy baratos, que por más crisis que haya no son precios "reales". ¿Qué piensa de eso?

-Es el factor desconfianza, que se basa en la cantidad de default que la Argentina hizo antes, en que hay un sector del Gobierno, de esta alianza, no representada claramente por Alberto Fernández ni por Sergio Massa, que están continuamente diciendo que las deudas son impagables. Rechazaron el acuerdo con el FMI, sugieren que la deuda argentina, no puede seguir pagando más deuda, lo dijo el 17 de octubre Máximo Kirchner, ese tipo de cosas tiene un impacto, sobre el factor del temor, básicamente temor a la probabilidad de que no se pueda pagar la deuda, que no se pueda pagar. Entonces, por eso rinde, así ahora la deuda argentina. En un contexto de normalidad, debería, hacer exactamente el mismo recorrido que Ecuador, debería valer el rendimiento, debería ser la mitad.

-¿Cree que en algún momento se dará lo que se conoce como trade electoral?

-Si, creo que si, por que la Argentina, lo que hay hoy es ese factor de casi hasta temor de lo que puede pasar. No se puede prever, ni hacer un forecast de adónde se va a estar parado en un mes, dos meses, inclusive para las empresas. Para nosotros es muy difícil planear con una inflación todos los meses del 6%, 7%, es muy difícil hacer un presupuesto, no se sabe dónde va a estar el dólar. Pero, por otro lado,  después tenemos el contexto de lo que nosotros llamamos el BACC, el Buenos Aires Corporate Center, que empezamos hace siete años, creciendo de cero. Hoy somos más de 3000 personas, estamos haciendo una proyección para fines del año que viene de llegar a 3800 y creemos que podemos llegar a 5000, en dos años.

"Hubo un deterioro de la inflación, por arriba del tipo de cambio, hoy el centro de servicios es 20% más caro que hace un año en dólares, que es como lo medimos nosotros. Estamos todavía abajo de los costos de EE.UU. pero prácticamente iguales que de los de Polonia"

-Esa es la plataforma de servicios...

-Integramente y exclusivamente para JP Morgan, y fundamentalmente en los EE.UU. Una pequeña parte que hace productos para América latina, y ahí lo que se está viendo es que la Argentina tiene, por un lado, un talento, muy apreciado, porque claramente la gente sale de la universidad, pública y privada con muy buena preparación, tiene el mejor inglés de toda la región. Después, en el país hay una infraestructura que funciona bien, comparado con otros países: no hay cortes de luz, el WiFi anda bien, todas las cosas básicas andan bastante bien comparado con el resto de América latina. No hay temas sistémicos como riesgos de inundaciones o de terremotos o cosas que generen que una disrupción del trabajo. Y hay una cuestión de que el sector privado en la Argentina, al no haber crecido tanto, hay mucha oferta, de gente muy educada saliendo de las universidades, 100.000 mas o menos graduados por año, del expertise o de las cualidades que necesitamos nosotros, que nos disputamos básicamente los mismos jugadores, las empresas grandes de servicios IBM, Globant, Mercado Libre, que estamos en este negocio de generar empleo, contratando a razón de 100 personas por mes. Esa es la parte positiva. La parte negativa es que, como hubo un deterioro de la inflación, por arriba del tipo de cambio, hoy el centro de servicios es 20% más caro que hace un año en dólares, que es como lo medimos nosotros. Entonces la Argentina necesita estabilizar todas sus variables. Es cierto también que a la Argentina hay que mirarla, no a un año sino a varios años, 4, 5 años, por que a la larga esos desfasajes de tipo de cambio versus inflación, se terminan corrigiendo. Se termina ajustando, el dólar contra la inflación y volvés a tener a ser más competitivo, pero si vos mirás hoy la fotografía, estamos más caros.

-En ese sector sienten el impacto de las contrataciones del exterior

-Muchísimo, porque este tipo de recursos son de alguna forma, movibles, internacionales, es decir, una empresa de tecnología de afuera compite hoy contra nosotros como potenciales empleadores. Así como algún recurso te lo puede quitar una de estas empresas locales que te mencioné, también te lo puede contratar una empresa de afuera directamente y paga afuera en dólares y la persona está feliz de la vida. Y el mundo es una competencia en la búsqueda de gente especializada en tecnología, y también sucede con las mujeres, que tratamos que sea 50-50 hombres, y hay muy pocas mujeres disponibles en el área de tecnología. Por eso hay que trabajar mucho para fomentar, educar a mujeres dentro del mundo de tecnología, apoyando fundaciones que ayudan a las mujeres para tratar de generar más recursos preparados.

"Acá lo que está pasando, es que tenés un bono Arcor, que rinde 8% y tenés el Gobierno, el Estado, que rinde 25%, tres veces más, y eso es por que la Argentina está cotizando a nivel de default".

-¿Cómo es la composición por profesiones en el BACC? 

-No todos son de tecnología, hay casi 200 abogados, que están haciendo trabajos para EE.UU.. Eso es nuevo de los últimos dos años. Pero también hay economistas, administradores de empresas. La mitad en tecnología y el resto en finance, la parte numérica del banco, de la organización del banco. Esto funciona como un supermercado, en el sentido de que, pones a disposición la infraestructura, el talento, todo. 

-¿Están en competencia con otros centros de JP Morgan?

-En América latina no hay otro centro, pero el costo es una gran competencia. Esto de que se volvió más caro, prácticamente al mismo nivel que Polonia. Seguimos más baratos que EE.UU., pero más caros que la India por supuesto, aunque estamos mejor por el huso horario. No podemos competir nunca con la India pero sí, con lugares como Polonia por ejemplo, estamos ya casi iguales.

-Qué extraño una empresa financiera que desde el punto de vista de una actividad "no financiera" esté necesitando una mayor tipo de cambio para que le cierre el negocio...

-Bueno, como banco grande que es habrá seguramente un trader que estará mirando el tipo de cambio por su negocio, el otro quiere que el mercado se regularice, cada uno está viendo su negocio.

El día en que la Argentina logre tener déficit cero, y que el Estado no sea un riesgo para los inversores, va a haber muchísima inversión porque el país tiene una cantidad de cualidades que hoy en le están sirviendo al mundo.

-¿Qué opina de la situación en Brasil? (N. de la R.: la entrevista fue realizada una semana antes del balotaje del 30/10/2022 que arrojó como ganador de la presidencial a Lula Da Silva)

-Estuve en Brasil hace poco. En los últimos 20 años, Brasil tuvo cuatro presidentes del banco central. La Argentina en los últimos años tuvo nueve presidentes y eso que el mandato de presidente del banco central en la argentina es de seis años renovable por lo cual podría haber tenido aun menos que Brasil. Ellos lograron una estabilidad financiera y en su moneda, que en definitiva preserva el Banco Central, y en unas elecciones super polarizadas con dos pensamientos totalmente distintos entre Lula y Bolsonaro, al ciudadano común la vida no le cambia nada. Esa es la gran diferencia con la Argentina. La economía sigue funcionando, las inversiones siguen funcionando, los empresarios siguen con sus planes de inversión a 1,2,3 años, es como que dicen bueno puede haber unos cambios para acá o para allá pero a la economía en general no le va a impactar tanto, en la Argentina, cada vez que hay un cambio de elecciones, el péndulo, el vaivén, como le digan, es brutal. Y eso es por que no tenemos esa estabilidad financiera ni monetaria y eso lo pongo con el ejemplo de la independencia que debería tener el BCRA. Tantos cambios de presidente del Banco Central acá se debe a que no hay estabilidad, y su presidente nunca logra ser ratificado, como la Constitución dice. Que es designado por el Poder Ejecutivo y aprobado por el Senado y eso no se hace. Entonces el presidente del BCRA no tiene la independencia para manejar la estabilidad monetaria como la tienen los demás países. Por eso, cuando se miran países como Brasil, una vez que se ha logrado esa estabilidad hace que la inflaciones sea muy baja. Incluso lo que han hecho con la inflación en  Brasil este año ha sido maravilloso, por que en 2021 subieron la tasa y este año la inflación se fue a pique, con lo cual realmente están logrando una estabilidad monetaria impresionante. Se ve también en los demás países de la región: Paraguay, Perú, Chile, lo mismo en Colombia con el cambio de signo que hubo. En la Argentina estamos como dislocados de todo lo que está pasando en la región, ya no hablo de Europa, sino de la región. No logramos estabilizar las reglas básicas. Creo que los cambios que van a haber no van a afectar a la población y eso es lo importante.

-Pensando en la pata del banco de inversión, ¿hay proyectos que están frenados por este devenir, por este momento coyuntural y que están esperando, a ver qué pasa? ¿Hay disposición como para invertir en otro contexto?

-Si, totalmente. Cuando la Argentina se normalice van a haber ofertas públicas de acciones, empresas que van a querer acceder a la Bolsa internacional, al mercado de capitales, va a haber empresas que van a salir a emitir deuda para proyectos de inversión, hay un montón, a través de AmCham. Y también veo un montón de empresas que están con proyectos puntuales de inversión y que, cuando se logra estabilizar, los proyectos de inversión vienen solos. El día en que la Argentina logre tener déficit cero, y que el Estado no sea un riesgo para los inversores, va a haber muchísima inversión porque el país tiene una cantidad de cualidades que hoy en le están sirviendo al mundo. Energía es increíble, minería es increíble, todo lo que está pasando con litio, lo que está pasando en el sector agropecuario, lo mismo en el área del conocimiento que hablábamos antes, hay muchísimas oportunidades en la Argentina pero hay que tener estabilidad, no digo con la estabilidad europea, sino con la de la región. 

"En los últimos 20 años, Brasil tuvo cuatro presidentes del banco central. La Argentina en los últimos años tuvo nueve presidentes y eso que el mandato de presidente del banco central en la argentina es de seis años renovable por lo cual podría haber tenido aun menos que Brasil".

-¿Cómo se sale, después de la experiencia de un gobierno centroderecha, con un fracaso, y un gobierno ahora de centroizquierda con otro fracaso? Hay un debate acerca de si debemos ir por un shock o por un consenso para aplicar un plan estabilizador.

-La obligación del empresario es invertir y arriesgar capital. Yo creo que la obligación de los políticos es dialogar y generar mecanismos para que ese diálogo se transforme en medidas concretas. Entonces yo no se trata acá de que el gobierno que gane venga y diga: "En las primeras 100 horas, como dicen ahora, o tres días, tomo todas las medidas que hay que tomar y aprendí del pasado de que no se puede con el gradualismo..:" Yo creo que es a través del dialogo que hay que generar un consenso con otro sector, que tal vez es la oposición en este momento pero que piensa relativamente parecido. Se necesita un diálogo, consensos básicos mínimos sobre determinadas variables. Yo soy positivo en que los políticos se están dando cuenta de que la Argentina no tiene financiación en el mundo, ni la va a tener y de que la única forma de salir es teniendo un Estado que se ocupe de las cosas centrales, que son la educación, la salud, la seguridad, pero que no gaste más de lo que se recauda y que no se pueden seguir aumentando los impuestos, porque aumentar los impuestos va a seguir espantando más a las inversiones, porque la Argentina esta en los niveles más altos de América latina en materia de impuestos. Y yo creo que la única forma es racionalizar el gasto, pero a través de consensos.

-En general está ganando la idea del shock, ¿no es así?

-El shock se puede hacer si se logra consensuar antes. No se puede entrar y decir bueno a partir de ahora a través de 10 decretos de necesidad y urgencia hago todos los cambios que hay que hacer. Creo que hay que lograr un consenso muy importante en la clase política para tomar estas medidas de shock o no shock, de medidas críticas. Porque, si no, vamos a seguir de vuelta deshaciendo lo que el otro hace y así sucesivamente. Todo el mundo es más consciente de la necesidad de lograr un déficit cero y no subir impuestos, pero de ahí a la ejecución, hay un trecho...

Yo creo que es a través del dialogo que hay que generar un consenso con otro sector, que tal vez es la oposición en este momento pero que piensa relativamente parecido. Se necesita un diálogo, consensos básicos mínimos sobre determinadas variables.

-De los argentinos que tienen cuentas fuera del país en JP Morgan, que cree que sucederá? ¿Hay chances de que traigan esos dólares al país?

-Hoy todas las cuentas en general están sufriendo mucho las caídas de lo que pasó con los activos en el extranjero, pero también la proporción que los argentinos tienen de activos argentinos, es cada vez menor también en su portafolio, porque como la deuda argentina cayó tanto, en proporción al resto de la cartera, cada día pesa menos, yo lo creo es que cuando la Argentina vuelva a estabilizarse, en algún momento, mucha de esa plata va a volver al país, porque ya lo hemos visto en otros países como Brasil. Tradicionalmente, los brasileños ahorraban afuera y cuando la economía se fue estabilizando y pasaron varias elecciones y varios gobiernos y donde básicamente no hubo ninguna mala noticia para los inversores, toda esa plata comenzó a regresar. Y hoy los brasileños ahorran, no digo todo pero sí una gran parte de sus ahorros, en reales, en Brasil. Y les gusta el negocio de la banca privada local, nosotros no tenemos banca privada local en Brasil pero ahí si la tuvimos en su momento, pero tenemos cantidad de clientes locales brasileños que sabemos que invierten en activos brasileños y que han regresado sus fondos a Brasil. Lo mismo ha sucedido con otros países, como México. Cuando se estabilice la economía creo que hay un 10% de estos u$s 250.000 millones que va a volver a la Argentina, pero necesitas tener certidumbre hacia adelante. 

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