Las operaciones a través de tarjetas de crédito caen tanto en pesos como en dólares, lo que obedece a los altos niveles de morosidad, razón por la cual los bancos bajan los límites disponibles.
En pesos subieron en términos nominales un 0,7% mensual, el saldo llegó a $ 24,6 billones para el total acumulado, presentando un crecimiento interanual del 27,4%, contra los $ 19,3 billones al cierre del mismo mes del año anterior.
En caída libre
Sin embargo, al analizar las variaciones reales, se ve una caída mensual del 1,7% y una disminución anual del 4,6%. Para calcular la variación real de mayo, se estima una inflación mensual del 2,4% y anual del 33,6%, según proyecciones privadas ante la falta de datos oficiales del Indec.
“Esta caída en el saldo total de la cartera demuestra que una parte importante de los deudores han visto restringido su límite de crédito".
“En tanto, aquellos tarjetahabientes que utilizaban las cuotas para ganarle a la inflación, no encuentran un incentivo para endeudarse con esa operatoria ante la escasez de cuotas sin interés y la expectativa de una inflación futura controlada”, explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
En dólares
En cuanto al saldo financiado en dólares de las tarjetas de crédito disminuyó un 5,6% mensual, el saldo llegó a u$s 737 millones para el total acumulado, presentando un decrecimiento interanual del 5,4%, contra los u$s 779 millones al cierre del mismo mes del año anterior. “Los saldos de esta cartera se mantienen dentro de los mismos valores que hace un año”, concluyó.
“La caída del consumo financiado no debe interpretarse únicamente como una cuestión bancaria. En realidad, funciona como un termómetro de la economía cotidiana".
Cautela
“Cuando las familias reducen el uso de crédito para comprar bienes y servicios, generalmente refleja una mayor cautela respecto del futuro, menor capacidad de gasto o ambas situaciones al mismo tiempo”, explica la analista de mercados Karina Fabi.
A su juicio, la recuperación sostenida del consumo no dependerá solamente de una baja de tasas o de promociones comerciales.
“Requerirá una mejora genuina del ingreso real, mayor previsibilidad económica y condiciones que permitan a las familias recuperar la confianza para planificar gastos de mediano plazo".
“Porque, al final del día, el verdadero motor del consumo no es la tarjeta de crédito. Es la confianza de las personas en que mañana estarán mejor que hoy”.
Perspectivas
Hacia adelante, Gustavo Neffa, socio de Research for Traders, cree que el consumo irá mejorando. Se basa en los datos de la consultora Scentia, que muestra que en marzo y abril se tocó un piso y que en mayo empezó la mejora.
Adriana Marinelli, especialista en mercados de capitales, da otra razón sobre la caída de operación con tarjeta de crédito.
“La clave es el crecimiento de otros medios de pago, pues aumentan los pagos con QR, las transferencias inmediatas y, lo que más prefieren los comerciantes, el pago en efectivo, que muchas veces hacen descuento, en especial cuando los negocios son atendidos por los dueños, a quienes les sale más caro recibir pagos con tarjeta de crédito”.
Cambio de hábitos
Marinelli se basa en el último informe de Pagos Minoristas del Banco Central, que marca que en abril los envíos de dinero en pesos (transferencias inmediatas “push”) verificaron un crecimiento en cantidades del 26 % interanual.
Se registraron 725,7 millones de transacciones por $ 85,3 billones, que implican aumentos interanuales de 26 % y 14,3 % en cantidades y en montos reales , respectivamente. El 76,3 % de las transacciones tuvo como origen o destino una CVU.
Los ingresos de dinero en pesos (transferencias inmediatas “pull”) alcanzaron 41,5 millones de operaciones en abril: se realizaron 41,5 millones de transferencias por $ 4,1 billones, representando incrementos interanuales de 13,7 % en cantidades y 10,1 % en montos reales.
Otras formas de pago
Los pagos con transferencia (PCT) interoperables mediante el QR totalizaron 99,6 millones de operaciones en pesos.
Se efectuaron 100,9 millones de operaciones de PCT, lo que marca un alza del 62,5% interanual, por un total de $ 2,3 billones, que es una suba del 68,9% interanual en términos reales.
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