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Los bonos soberanos en dólares cerraron este martes con bajas generalizadas y el riesgo país finalizó en 545 puntos. En la curva de ley extranjera el GD29 cayó 1,2%, el GD30 bajó 1,7% y el GD35 retrocedió 1,7%. En el tramo largo, el GD38 perdió 0,6%, el GD41 cedió 0,7% y el GD46 cayó 0,6%.
En los bonares, el AL29 bajó 0,4%, el AL30 cayó 0,4%, el AL35 retrocedió 0,3% y el AL38 perdió 0,4%. La rueda dejó mayoría de bajas en toda la curva, con caídas más marcadas en los vencimientos cortos y medios.
Los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street subieron de la mano de un mejor humor en esa plaza. Encabezó las subas BBVA Argentina con casi 5% y la única baja fue para Ternium que cedió 1 por ciento.
En Buenos Aires, el S&P Merval rebotó más de 1% en pesos y medido en dólares (CCL) quedó por encima de los u$s 1900 (u$s 1940). Las acciones que más subieron fueron BBVA, Banco Macro y Central Puerto. La baja del día fue para Aluar con 4,4 por ciento.
¿Por qué subió el riesgo país?
Sobre la suba del riesgo país a niveles no vistos desde el 20 de enero —cuando había alcanzado los 546 puntos—, Adrián Yarde Buller, estratega de Facimex Valores, señaló en diálogo con El Cronista que el movimiento se explica “principalmente por un deterioro marginal del escenario internacional”.
No obstante, aclaró que, más allá de esa corrección reciente, el contexto global ofrece condiciones favorables para los mercados emergentes.
Según Yarde Buller, al analizar la dinámica del riesgo país argentino, resulta clave compararlo con los spreads que pagan los emergentes high yield, es decir, “economías de riesgo elevado que hoy funcionan como referencia directa”.
El estratega precisó que, cuando Argentina marcó su mínimo a fines de enero, su riesgo país representaba entre 1,6 y 1,7 veces el spread promedio de los emergentes high yield, que entonces se ubicaba en torno a los 300 puntos básicos.
Desde ese piso, el spread de ese universo trepó hasta 318 puntos, mientras que la Argentina conservó prácticamente el mismo múltiplo relativo. La consecuencia fue aritmética: “El riesgo país local escaló hacia la zona de 550 puntos”.
En otras palabras, no hubo un shock propio que explicara el movimiento, sino una corrección global en la renta fija emergente de alto riesgo que arrastró también a la deuda argentina, concluyó Yarde Buller.
Wall Street cerró al alza, con las acciones tecnológicas a cargo de las subas, ya que un renovado entusiasmo por la inteligencia artificial compensó las preocupaciones sobre posibles disrupciones derivadas de esta tecnología emergente.
La especulación sobre el impacto potencial de la IA en una amplia variedad de sectores generó fuertes movimientos en acciones e índices en las últimas semanas, y la pronunciada caída del lunes fue el ejemplo más reciente de un apetito por riesgo intermitente en medio de estas incertidumbres.
El Dow Jones Industrial Average subió 370,44 puntos, o 0,8%; el S&P 500 avanzó 52,32 puntos, o 0,8%, hasta 6.890,07; y el Nasdaq Composite ganó 236,41 puntos, o 1,1%, hasta 22.861.
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