Las compras de divisas rozan los u$s 2000 millones en el año.
Dado que aun no se ingresó en el periodo estacional mas alto de liquidación del agro, el mercado se entusiasma con mayores compras de dólares. Crece la expectativa de subas adicionales de los bonos y una baja mayor del riesgo país. Los títulos preferidos por el mercado.
Siguen las compras de dólares
En el día de ayer, el BCRA compró u$s 214 millones, habiendo registrado la mayor adquisición diaria del año y suma en el 2026 un total de u$s 1906 millones.
Con las compras recientes, el BCRA adquirió el 16% del total operad en el 2026.
La racha compradora actual es de 28 jornadas consecutivas, siendo la tercera mejor racha desde 2023.
Así, las reservas se fortalecen y el BCRA recompone su hoja de balance.
Sobre este punto, los analistas de Facimex Valores detallaron que las compras de divisas del BCRA sobresalen por su magnitud y su constancia, reflejando un exitoso arranque del programa de acumulación de reservas.
“El BCRA compró divisas de forma ininterrumpida en las últimas 28 ruedas. Se trata de la tercera mejor racha de la última década, solamente por debajo de las compras acumuladas en septiembre de 2023 con la introducción del dólar blend 75-25 para la soja y enero de 2024 con un tipo de cambio real muy elevado y mínimos pagos de importaciones (ambas con 35 ruedas consecutivas)”, dijeron desde Facimex Valores.

Objetivo de u$s 10.000 millones alcanzable
Contemplando la magnitud de las compras en lo que va del año, el mercado percibe que los objetivos de u$s 10.000 millones planteado por el Gobierno el año pasado lucen alcanzables.
El mismo podría alcanzarse sobre todo contemplando que aún no se ingresó en el ciclo más alto de liquidación del agro, combinado con la expectativa de que los flujos por ingresos de dólares de emisiones corporativas y provinciales podría mantenerse y fortalecerse hacia adelante.
Las compras de dólares del BCRA provocaron una baja del riesgo país y esto le permite a las grandes empresas argentinas colocar deuda en el exterior, los cuales luego deben ingresarlos en Argentina, y que luego el equipo económico aprovecha para realizar compras en bloque.
Ante las chances de que el BCRA siga comprando dólares, esto podría seguir beneficiando a los bonos en moneda dura, y contribuir en una baja mayor del riesgo país.

Los analistas de Adcap Grupo Financieros consideran que el objetivo de acumulación de reservas por u$s 10.000 millones parece estar al alcance.
En esa línea, mantienen una expectativa positiva sobre la deuda en dólares.
“Seguimos favoreciendo la exposición a activos en moneda dura, apoyados en la acumulación sostenida de reservas internacionales y en la expectativa de una compresión del riesgo país”, afirmaron.
Desde Adcap Grupo Financiero tienen una expectativa de mayor compresión de spreads en los bonos soberanos.
Según sus cálculos, en el caso en el que la deuda argentina pase a operar con tasas similares a las de El Salvador, los bonos soberanos podrían avanzar entre 10% y 12% en el tramo corto y entre 19% y 20% en el tramo largo.
Ante la posibilidad de que los bonos rindan como Ecuador, el avance luce mas moderado, con ganancias de entre 8% y 13% en los distintos tramos de la curva, según cálculos de Adcap Grupo Financiero.

Los analistas de Research Mariva indicaron que sus proyecciones monetarias para el año muestran margen para la acumulación neta de reservas de al menos u$s 6300 millones.
“Dado el déficit de cuenta corriente y la negativa del Gobierno a recurrir al mercado de deuda soberana, estos fondos deberían provenir de inversión extranjera directa del sector privado, nueva deuda del sector privado nacional con el resto del mundo, nueva deuda del Gobierno con inversores institucionales; y desahorro del sector privado nacional”, estimaron.
Dentro de ese listado, desde Research Mariva esperan que la inversión extranjera directa y los flujos de cartera deberían mejorar, pero no prevén una avalancha de inversiones.
Por lo tanto, proyectan que la deuda del sector privado denominada en dólares soportará la mayor parte de la carga, y el Gobierno utilizará sus propias opciones de financiamiento para cubrir la brecha.
Bajo el actual esquema de acumulación de dólares, desde Research Mariva esperan mayores subas para los bonos en dólares.
“Mantenemos una sobreponderación en bonos soberanos, respaldada por los atractivos rendimientos, la continua acumulación de reservas por parte del Banco Central y el impulso político a las reformas estructurales. Estos factores deberían impulsar una mayor compresión del riesgo soberano desde los niveles actuales”, dijeron.
En cuanto al potencial de la deuda desde Research Mariva estimaron que bajo un escenario a tres meses en el que la curva soberana se normaliza a una calificación crediticia B- con rendimientos cercanos al 8%, GD35 y GD41 ofrecen el mayor potencial de crecimiento, en torno al 10%”, afirmaron.
Fortaleciendo reservas
El hecho de que el BCRA compre dólares hace que su activo se vea fortaleciendo y que mejore el patrimonio neto de la entidad monetaria.
Si la Argentina tiene mas recursos en dólares, las chances de incumplimiento de la deuda son cada vez menores.
En otras palabras, con más dólares en el BCRA y más reservas, crecen las probabilidades de pago de la deuda, lo cual permite ver a la renta fija en dólares como menos riesgosa, lo cual se traduce en una baja del riesgo país.
De esta manera, cuanto mas bajo sea el riesgo país, se incrementan las chances de que la Argentina regrese a los mercados internacionales de deuda para renovar sus vencimientos.
Ante tal expectativa, los bonos se tornan aun mas seguros, contribuyendo a una baja adicional del riesgo.
Así, la compra de dólares gatilla un círculo virtuoso de compresión de spreads de los bonos.

Los analistas de Sailing Inversiones consideraron que el objetivo del Gobierno de acumular u$s 10.000 millones luce exigente pero alcanzable si se consolida el actual proceso de normalización macro.
“La clave es que el aumento de la actividad económica va a requerir mayor monetización, y esa expansión de pesos debería provenir principalmente de la compra de reservas por parte del Banco Central. Para que este proceso sea sostenible, resulta fundamental que haya un flujo genuino de dólares, que difícilmente provenga solo del comercio exterior tradicional”, afirmaron.
En ese sentido, indicaron que la acumulación de reservas requerirá ingresos de capitales, probablemente vía colocaciones financieras, junto con un aumento estructural de exportaciones en sectores como energía y minería, que empiezan a mostrar mayor peso en la balanza externa.
“Si este combo se materializa, el impacto sobre los bonos soberanos en dólares debería ser positivo, al mejorar la solvencia intertemporal y reducir el riesgo país. A su vez, mayores reservas funcionarían como ancla para el tipo de cambio, reduciendo la probabilidad de shocks discretos y reforzando la estabilidad cambiaria, siempre que el proceso no derive en un atraso excesivo del tipo de cambio real”, dijeron.
Compras de dólares y demanda de dinero
Una de las variables clave para poder determinar si el equipo económico va a poder comprar los dólares que había planteado como objetivo, es analizar la demanda de pesos.
El equipo económico remarcó que la compra de dólares se daría bajo un proceso en el que también crezca la demanda de dinero.
Las compras de dólares se hacen con pesos que emite el BCRA. Por lo tanto, si crece la demanda de dinero, los pesos que se emiten para tal objetivo no van a inflación sino que son pesos que los agentes los demanda para transaccionar, evitando generar presiones cambiarias e inflacionarias.
De hecho, el tipo de cambio operó a la baja en todo el proceso en el que el BCRA viene comprando divisas.

Julio Calcagnino, head de research de TSA Bursátil, remarcó que, desde el punto de vista metodológico, el objetivo oficial de compras de reservas por u$s 10.000 millones resulta consistente con el esquema de remonetización planteado por el BCRA.
“Bajo esta convención, y partiendo de un ratio cercano a 4,2% a fin de 2025, el aumento hacia el 4,7% a 4,8% en 2026 habilita un espacio monetario en pesos que, valuado al tipo de cambio promedio esperado para 2026 según el último REM, permitiría alcanzar compras de divisas del orden de u$s 9.500 millones a u$s 10.500 millones”, sostuvo.
Sin embargo, advierte que, un chequeo de factibilidad operativa sugiere que el principal condicionante no es macro-monetario sino el tamaño del mercado cambiario.
“El volumen diario operado en el mercado de cambios en los últimos tres años ronda los u$s 400 millones. Aun asumiendo una participación del BCRA equivalente al 5% del volumen diario, el espacio de compra para lo que resta de 2026 se ubicaría por debajo de u$s 4300 millones, que, sumados a los u$s 1298 millones acumulados hasta el 4 de febrero según el último Informe Monetario Diario del BCRA, arrojarían un total cercano a u$s 5600 millones”, detalló.
Además, agregó que, dado estos números, podrían resultar clave eventuales “compras en bloque” de cara al cumplimiento del objetivo.
En relación al futuro de la deuda, Calcganino indicó que la renta fija en dólares se ve claramente favorecida por las compras de dólares del BCRA.
“Desde el anuncio del programa a mediados de diciembre, el Riesgo País Argentina comprimió en mayor medida que el promedio de América Latina”, dijo.
No obstante, advirtió que el efecto sobre el tipo de cambio luce más ambiguo.
“Si la intensidad de las compras no se acompaña de una recuperación de la demanda de dinero de magnitud similar, podrían emerger presiones al alza con potencial traslado a precios. En ese escenario, el BCRA aún podría cumplir el objetivo recurriendo a compras de divisas esterilizadas”, detalló.

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