Agro

El campo, una clásica alternativa para ganarle a la inflación

El sector agropecuario tuvo un año brillante, y la bonanza promete seguir. Los especialistas aconsejan las mejores opciones para el Mercado de Valores y alternativas en fideicomisos para inversores de todos los tamaños.

Con el precio de la soja cerca de los u$s 550, los del maíz y el trigo en carrera hacia los u$s 300 y los de la carne fortalecidos por el incremento de la exportación -aún con la suspensión temporal que impuso el Gobierno-, las inversiones en el sector agropecuario que en la Argentina son rentables tradicionalmente se vuelven más tentadoras que nunca.

Las opciones son variables y dependen de la escala. Mauro Mazza, de la sociedad de bolsa Bull Market, señala cuales las principales alternativas para este momento si operamos en el Mercado de Valores. "Los productos que más estamos recomendando son las acciones directamente vinculadas con el sector y los contratos de futuro denominados 'mini', que permiten desde $ 2500 a cualquier inversor invertir en maíz y soja Chicago".

Entre los instrumentos que recomienda, destacan las acciones locales de Cresud, Agrometal, Molinos Agro, Carlos Casado y en menor medida empresas de commodities regionales como San Miguel. "En el caso de Cresud se compra 30% del negocio agrícola, principalmente granel, lo que resta en campos. Otra opción es Agrometal, que es el proveedor más grande de maquinaria de siembra directa y que vende su maquinaria contra porotos de soja que se toman a dólar oficial". 

  "Si el poroto sube más que el dólar el poder de compra versus esa maquinaria aumenta y eso eleva la demanda de esos fierros. También está Molinos Agro, un trader de escala mundial de aceites y harinas que está por quedarse con Vicentín. Luego tenemos Carlos Casado que es ganadería y campos, y finalmente San Miguel que es limones, más ahora que se abrieron las exportaciones a Europa", propone.  

Al referirse a los contratos "mini", Mazza cuenta que "entre nuestros instrumentos preferidos están los de MATBA-ROFEX que con $2500 permite la compra de un mini contrato de 10 toneladas de maíz o soja, sin entrega, y que replica a Chicago. Esta opción está viviendo un boom porque el apalancamiento es de 10 a 1, paga diferencias diarias y se puede operar sea con efectivo que se pone en garantía o contra títulos".

Las opciones en fideicomisos

Los vaivenes de los precios internacionales son sólo un componente de la ecuación para cualquier inversor en agro. La Argentina sigue siendo, a pesar de todas las dificultades económicas y políticas, un país donde es posible hacer muy buenos negocios en este sector. Claro que, señalan los especialistas, para poner los ahorros en este rubro conviene pensar en el mediano y largo plazo.

Hay opciones para todos los bolsillos, tanto en pesos como en dólares, aunque casi todos ofrecen retornos atados al valor del billete estadounidense. Y aunque en 2020, que fue especialmente bueno, las tasas de ganancias fueron mucho más altas que lo normal, es posible constatar que le ganaron a la inflación por alrededor de 10 puntos en promedio en los últimos años.

Florencia Tortorella, directora de comunicaciones de GestionAr, plantea que "siempre existen alternativas interesantes para invertir en el agro y en economía real", pero "es muy importante que el inversor analice cómo se adapta a sus objetivos (monto mínimo, plazo y riesgo), y sobre todo, analizar la seriedad y seguridad de quien administra la inversión".

Las 7 inversiones que le ganaron a la inflación desde que arrancó pandemia

"Somos el fondo más antiguo del país, con 10 años como fideicomiso privado de inversión y casi 20 como productores agropecuarios", asegura y destaca que sus profesionales y la experiencia acumulada les permite "minimizar riesgos y maximizar renta, con visión a largo plazo".

Para acceder a los fideicomisos agrícolas o ganaderos en GestionAr se pide un mínimo de $ 500.000, con un retorno esperado en agricultura de entre 12% y 15% en dólares, aunque siempre distribuyendo la renta en pesos.

"Si bien el negocio agrícola está dolarizado y la renta acompaña al dólar, es importante aclarar que los balances en Argentina son en pesos y hay que ser cuidadoso con las promesas en dólares", aclara.

ADBlick Agro es otra empresa que ofrece fideicomisos en pesos, pero con rendimientos medidos en dólares. Con doce años de experiencia en el rubro, recomiendan paciencia y mirar el mediano y largo plazo.

Alejandro Meneses, el gerente general, aclara que "si se entra en una producción de este tipo, hay que pensar en que uno se va a quedar en más de una campaña. Porque si la primer campaña por algún motivo no es buena, en el segundo año se compensa".

La inversión se constituye en pesos y la moneda de trabajo del fideicomiso es el dólar link. Meneses repasa las ventajas. "Se ingresa con pesos, pero como la moneda de trabajo de los granos es el dólar oficial, si éste aumenta, entonces hay una ganancia extra que corresponde a la variación del tipo de cambio"

En estos dos últimos años, el fideicomiso pagó 13,55 y este año va a pagar 20 puntos. "El punto de partida siempre es una renta promedio de dos dígitos. Estamos hablando de 10% mínimo. Es la renta promedio que se apunta, si se habla de una inversión a 5 años", apunta el ejecutivo de ADBlick. 

Siempre que se hable de granos, señala Meneses, la clave es diversificar. Por ello siembran en regiones diferentes para sortear problemas climáticos y trabajan con variedad de cultivos. "Es un esquema multivariable lo que determina la renta del cultivo", dice.

Un elemento central son los precios de los insumos. Si bien es cierto que en el último año los precios de los granos se dispararon y generaron una renta extraordinaria, todo comenzó a equilibrarse cuando los costos dieron también su salto.

"Hoy apuntamos a la misma renta que antes de que aumentaran los precios. Arrancamos con precios muy bajos, pero terminamos con muy buenos. Eso es lo que dio es el plus de rendimiento para que la renta sea mejor. Este año se acomodaron los costos a los precios con lo cual ya no es tanto el beneficio", cuenta.

Las vaquitas, viejas aliadas

Los fideicomisos ganaderos también tuvieron un año excepcional y desde el sector prometen que las alegrías seguirán, más allá de los cortocircuitos que se generaron con la suspensión de las exportaciones de carne que decidió el gobierno.

Tortorella, de GestionAr, asegura que en ganadería esperan un retorno anual un 10% superior a la inflación. La ventaja es que es un negocio tradicional de bajo riesgo y que permite resguardar el valor del dinero. "Es la tradicional caja de ahorro del campo".

Invernea es un fideicomiso que trabaja exclusivamente en la producción ganadera pensado para inversores corporativos.

Juan Pazo, director de la empresa, destaca que "es un producto pensado en una inversión de mediano plazo que cumple con el artículo 205 de la ley de financiamiento productivo, por el cual la inversión mínima es un plazo de dos año".

Aunque piensan en un esquema de rendimiento conservador, en el último cuatrimestre generar un positivo de 20,63. "No sólo venimos cumpliendo la meta de estar por arriba de la inflación, sino que damos una rentabilidad extra que tiene que ver con la operación y no tanto con lo que copió la carne la suba por inflación", asegura.

El fondo de Invernea está armado como un instrumento corporativo con requisitos formales que le dan un confort a un inversor institucional. "Salimos públicos, tenemos informes mensuales ante la CNV, balances trimestrales auditados por Ernst & Young y el 95% de las inversiones alojadas en el subyacente lo que significa que no hay inversiones encubiertas sino que realmente estamos invertidos en carne", aclara Pazo.

Además, cuentan con una hacienda asegurada y con el 45% de los animales con chips, lo que les permite la trazabilidad y protección contra pérdidas".

Finalmente, cómo están posicionados en un segmento ganadero muy premium, no sufren las restricciones a las exportaciones. El producido se consume sólo localmente y si exportan lo hacen a Europa, a través de la cuota Hilton, que no está afectada por la medida.

Invernea pide un ticket mínimo de $5 millones sin compromisos de ninguna tasa en dólares, pero con "rentabilidad en kilos de carne".

La estructura del fideicomiso implica el reparto de utilidades a partir del año 3, con los dos primeros años de renta reinvertida en la operación para generar volumen. Hoy la inversión acumulada es de $982 millones y con una nueva autorización por la CNV de buscar $180 millones más.

Una opción tentadora es la que ofrece Agropecuaria Surmax. Ellos ofrecen una renta anual fija del 12% medida en dólares. Es decir, que el riesgo queda a cuenta de la empresa. El secreto, cuentan, es su estrategia de integración de toda la cadena de producción y comercialización.

Omar De Lucca, CFO de la empresa, apunta, "tuvimos fideicomiso ganadero y agrícola, pero con el correr del tiempo nos decidimos a avanzar en la integración".

Surmax comercializa a través de canales minoristas propios toda la carne producida con cadenas de carnicerías boutique propias y plataforma de e-commerce. 

Además producen todo alimento para el ganado en campos que lindan con los lotes de feedlot y avanzaron con la compra de un matadero propio lo que les permite ahorrar mucho en el costo por matanza y procesamiento de carne, además de ganar por venta de cuero y menudencias.

"La ventaja competitiva es hacer el ciclo completo. La trazabilidad completa del negocio y administrar la conversión del cereal en kilos de carne que nos permitan decir en qué momento del año vendo más cereales o vendo más carne. Todo eso si no está integrado no lo podés hacer", analiza De Lucca.

Desde Surmax proponen ingresar con un mínimo de u$s 500 dólares y aseguran una renta fija anual y en dólares del 12% pagadera semestralmente. "Es como un plazo fijo en dólares. Como estamos integrados sabemos que generamos una renta atractiva por contrato". Aunque, por supuesto, estiman una ganancia superior. "Calculamos que producimos arriba de un 20% en dólares al año".

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