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A dos meses de las elecciones presidenciales de Brasil, el mercado comienza a mirar más allá del nombre del próximo mandatario. La principal incógnita para los inversores pasa por la política fiscal que adoptará el ganador y su impacto sobre la inflación, el real y el ritmo de reducción de la tasa de interés.

Ese escenario abre una oportunidad para los inversores argentinos: posicionarse mediante Cedear en algunas de las principales compañías brasileñas, después de la corrección que atravesó el mercado y ante la posibilidad de que el Banco Central de Brasil encuentre margen para acelerar la baja de tasas.

Dos informes recientes elaborados por IOL Inversiones y el banco Santander coinciden en destacar oportunidades en el sistema financiero, consumo, fintechs y petróleo. Sin embargo, también advierten que la elección puede aumentar la volatilidad y que no todas las compañías ofrecen la misma relación entre riesgo y potencial de recuperación.

Las cinco acciones que concentran la atención del mercado son Itaú, Bradesco, Nubank, Ambev y Petrobras.

Elecciones en Brasil: qué mira el mercado

El informe “Especial Elecciones Brasil 2026”, elaborado por IOL señala que Lula da Silva mantiene una ventaja de entre cuatro y siete puntos sobre Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje. Sin embargo, el porcentaje de indecisos todavía deja abierto el desenlace.

Para el mercado, el punto decisivo no sería únicamente quién gane, sino la orientación fiscal que adopte el próximo gobierno.

Los antecedentes muestran que el movimiento de los activos no siempre ocurre en el mismo momento. En 2018, el EWZ, el ETF que replica el mercado brasileño, subió 12,8% durante el mes previo a la primera vuelta, mientras que el real se apreció 5,5%. Después del balotaje, el fondo retrocedió 3,4%, en un movimiento de “sell the news”.

En 2022 sucedió lo contrario. El EWZ avanzó 14,3% entre la primera y la segunda vuelta, cuando el mercado comenzó a descontar una elección más ajustada. Una vez confirmado el triunfo de Lula, la tasa brasileña a diez años llegó a subir 181 puntos básicos y el real perdió otro 3,2% durante las cuatro semanas siguientes, mientras los inversores evaluaban el costo fiscal del programa entrante.

“El mercado termina moviéndose cuando gana claridad sobre el rumbo fiscal del gobierno entrante, ocurra eso antes o después de los comicios”, advierte el informe de IOL.

La baja de tasas aparece como un segundo catalizador

El proceso electoral no es el único factor que puede mover a las acciones brasileñas. El reporte “LatAm Equity Strategy Insights: Brazil August Recommended Portfolio”, elaborado por Aline de Souza Cardoso, Andres Soto y Ulises Argote, del equipo de estrategia de acciones latinoamericanas de Santander, incorpora un segundo catalizador: una posible aceleración del ciclo de reducción de tasas.

El IPCA-15 de julio avanzó 0,06%, frente al 0,22% esperado por el consenso. Fue la segunda sorpresa favorable consecutiva y, según Santander, ambos datos acumularon un desvío bajista de aproximadamente 41 puntos básicos frente a las previsiones del mercado.

El mercado de tasas descontaba apenas 12 puntos básicos de recorte para septiembre y prácticamente ninguna reducción para noviembre. Santander considera que, si la inflación continúa sorprendiendo a la baja, los inversores podrían comenzar a incorporar recortes completos de 25 puntos básicos en ambas reuniones.

Ese movimiento sería especialmente favorable para las compañías ligadas al mercado interno, como bancos, constructoras, empresas de consumo y tecnología. El principal riesgo es una depreciación significativa del real que vuelva a alimentar la inflación durante el proceso electoral.

Itaú: la apuesta por calidad bancaria

Dentro del sector financiero, IOL y Santander coinciden en privilegiar a Itaú Unibanco (ITUB) por la calidad de su cartera crediticia, sus elevados niveles de rentabilidad y su capacidad para atravesar un contexto de tasas altas sin un deterioro significativo de la mora.

IOL destaca que Itaú mantiene márgenes más sólidos y una menor morosidad que sus competidores. Esa combinación permitió que su acción superara a Bradesco durante 2026, en un mercado que comenzó a diferenciar con mayor intensidad la calidad de los balances bancarios.

Santander también aumentó la ponderación de Itaú en su cartera recomendada para agosto. El banco sostiene que la entidad presenta un ROE cercano al 25%, una mora superior a 90 días de apenas 1,9% y un costo del riesgo controlado.

Además, Itaú cotizaba a aproximadamente ocho veces las ganancias esperadas y ofrecía un rendimiento por dividendos cercano al 7%, según el reporte. Santander mantiene una recomendación Outperform y fija un precio objetivo de 50 reales, frente a los 42,60 reales utilizados como referencia en el informe.

El riesgo es que una prolongación de las tasas elevadas termine deteriorando la capacidad de pago de los clientes. Aun así, Itaú aparece como la alternativa bancaria más defensiva de la selección.

Bradesco: mayor potencial, pero también más riesgo

Banco Bradesco (BBD) representa una apuesta diferente. En lugar de calidad consolidada, su atractivo pasa por una posible recuperación operativa y por una valuación más comprimida.

IOL señala que el banco cotiza a 1,07 veces su valor libro y podría ofrecer un recorrido significativo si logra ordenar su cartera de deudores y reactivar el crecimiento del crédito. Sin embargo, advierte que es la entidad más expuesta a un enfriamiento de la economía brasileña.

Santander comparte una visión constructiva. Proyecta para el segundo trimestre una ganancia neta recurrente de 6967 millones de reales, con una suba interanual del 15% y un ROE de alrededor del 16%.

El banco también espera que los préstamos de Bradesco crezcan 10,3% interanual, impulsados por pequeñas y medianas empresas, préstamos con descuento de nómina y líneas garantizadas.

Santander asigna una recomendación Outperform y un precio objetivo de 25 reales, frente a una cotización de referencia de 18,30 reales. Esto implica, a partir de esos valores, un potencial aproximado del 37%, aunque condicionado a que no se deteriore la calidad crediticia y a que el proceso de recuperación no demore más de lo previsto.

Nubank: convicción estructural, cautela táctica

Nu Holdings (NU), controlante de Nubank, es el activo donde aparece el matiz más interesante entre ambos informes.

IOL la presenta como su alternativa de mayor convicción, luego de una corrección cercana al 30% desde sus máximos. El broker interpreta el debilitamiento de sus últimos resultados como un efecto estacional y no como un cambio estructural del negocio.

La firma destaca que la mora de largo plazo no empeoró, que la eficiencia operativa continuó avanzando y que la expansión regional, especialmente en México, mantiene intacto el potencial de crecimiento.

Santander coincide con la tesis de largo plazo. Señala que los ingresos de Nubank crecieron 53% interanual y los préstamos avanzaron 40%, medidos sin el efecto cambiario. También destaca que la compañía utiliza sus datos y modelos de inteligencia artificial para mejorar la evaluación crediticia.

Según el banco, Nubank cotiza cerca de 11 veces las ganancias proyectadas para 2027 y presenta un ROE próximo al 34%. Santander mantiene la recomendación Outperform y un precio objetivo de u$s 18, frente a los u$s 14,50 considerados en el reporte.

Sin embargo, redujo su peso en la cartera de agosto para tomar ganancias después del desempeño reciente y porque el mercado ya habría incorporado parcialmente la expectativa de un balance sólido. No se trata de un cambio estructural de opinión, sino de una decisión táctica.

Ambev: una cobertura defensiva para atravesar la elección

Mientras Itaú, Bradesco y Nubank dependen en mayor medida del crédito y de la actividad económica, Ambev (ABEV) aparece como una alternativa defensiva para amortiguar la volatilidad electoral.

El informe de IOL destaca que la mayor fabricante de bebidas de la región alcanzó durante el primer trimestre de 2026 el volumen más alto de su historia para ese período en Brasil.

La compañía también ofrece un rendimiento por dividendos cercano al 4,6% anual y mantiene una fuerte generación de caja, dos características que pueden ganar valor en un escenario político más volátil.

El Mundial de 2026 fue un catalizador adicional para los volúmenes. Sin embargo, IOL advierte sobre el aumento de los costos medidos en dólares.

La inflación también puede presionar el consumo. Por eso, Ambev funciona más como una posición de estabilidad y dividendos que como una apuesta directa a una baja agresiva de tasas.

Petrobras: dividendos, producción y riesgo político

La quinta acción es Petrobras (PBR), incorporada dentro de la cartera brasileña analizada por Santander.

La petrolera presenta una dinámica diferente al resto: su desempeño depende menos del consumo interno y más de la producción de hidrocarburos, el precio internacional del petróleo, su política de dividendos y las decisiones del gobierno brasileño.

Santander señala que Petrobras mantiene un sólido impulso en el segmento de exploración y producción, con volúmenes domésticos cerca del extremo superior de las metas de la compañía y margen para revisar al alza las proyecciones de producción durante 2026.

El banco estima para este año un rendimiento del flujo de caja libre para los accionistas cercano al 12% y un dividend yield de aproximadamente 10%. Mantiene una recomendación Outperform y un precio objetivo de u$s 24 por ADR.

La contracara es el riesgo político. Entre los factores que podrían afectar la tesis, Santander menciona eventuales adquisiciones que reduzcan el flujo de caja, una baja del petróleo, nuevos cambios en la política de dividendos y precios internos de los combustibles inferiores a los costos de producción.

Qué tiene que pasar para que funcione la apuesta brasileña

La selección no representa una apuesta uniforme. Itaú ofrece calidad; Bradesco, recuperación; Nubank, crecimiento; Ambev, protección defensiva; y Petrobras, dividendos y exposición petrolera.

El factor común es que las valuaciones brasileñas quedaron en niveles más atractivos después de la corrección del mercado. El EWZ llegó a tocar los u$s 42 a fines de abril, pero posteriormente cayó 18%, afectado por la baja del petróleo, las tasas locales, la depreciación del real y la incertidumbre electoral, según IOL.

El escenario más favorable para estos Cedear combinaría una elección sin ruptura fiscal, un real relativamente estable y una inflación que permita acelerar los recortes de la Selic.

En cambio, una expansión del gasto público, una depreciación brusca de la moneda o un nuevo repunte inflacionario podrían mantener las tasas elevadas durante más tiempo y afectar especialmente a los bancos y las compañías dependientes del mercado interno.