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Los bonos argentinos en dólares cerraron ayer en terreno positivo y el riesgo país llegó a perforar los 410 puntos, con una caída de 2,6%. El motor detrás del rebote fue el efecto Moody’s por la decisión de la calificadora de riesgo de subir la nota de la deuda argentina con perspectiva positiva. La agencia completó así el cuadro que ya habían dibujado Fitch y S&P entre mayo y junio, cuando también subieron el pulgar para la nota local, lo cual hizo que en definitiva el impacto en mercados ya se había anticipado en gran parte previamente.
Los papeles argentinos venían varias ruedas donde se movían más al ritmo del humor global —tasas norteamericanas, apetito por riesgo emergente— que por catalizadores propios. La mejora de Moody’s actuó como ese catalizador ausente y le devolvió protagonismo a la curva soberana.
Entre los papeles más demandados aparecieron el Bonar 2035, que avanzó 0,6%, y el combo Bonar 2041, Global 2029 y Global 2030, todos con subas de 0,4%.
Acciones en alza
El efecto Moody´s no se quedó en la renta fija. El envión llegó de lleno a las acciones, tanto en Nueva York como en la plaza local. Entre los ADR, el mejor desempeño fue para Loma Negra, con un salto de 6%, seguida de cerca por el binomio bancario Grupo Supervielle (5,8%) y Banco Macro (5%). En el mercado local, el S&P Merval saltó 3%.
Con el efecto Moody´s, la Argentina queda alineada en las tres grandes calificadoras con notas que, aunque todavía distan del grado de inversión o “investment grade”, marcan una trayectoria ascendente sostenida desde hace más de un año.
La pregunta que empieza a instalarse es cuánto falta —y qué condiciones deberían darse— para el próximo escalón. Las elecciones del 2027 seguramente son una traba por la incertidumbre clásica que trae cada proceso electoral en Argentina.
Un informe de PPI ayer consignó que “esta era la última calificadora en sumarse al club, creemos que la ley de rendimientos decrecientes se aplica a la perfección. Como era de esperar, la reacción del mercado fue positiva, pero no eufórica. Los bonos argentinos suben alrededor de 0,4% a 0,5%, un movimiento razonable si se tiene en cuenta que buena parte de la historia de normalización de la calificación ya estaba incorporada en los precios tras las mejoras previas de Fitch y S&P.
La reacción del mercado fue positiva, pero no eufórica, lo que es razonable si se tiene en cuenta que buena parte de la historia de normalización de la calificación ya estaba incorporada en los precios tras las mejoras previas de Fitch y S&P.
La decisión importa
Aun así, pensamos que la decisión de Moody’s importa porque elimina el último rezago evidente entre las tres grandes calificadoras y refuerza el argumento a favor de una base más amplia de compradores de real money”.
“La comparación con los pares sigue siendo relevante. A primera vista, dentro del universo de soberanos calificados B− por S&P que seguimos, Moody’s suele ser la agencia más conservadora. Incluso antes de la mejora de Argentina, solo una minoría de los soberanos B− de S&P también contaban con B3 de Moody’s. Varios de los pares B− más cercanos a Argentina, entre ellos Ecuador, Pakistán y Ghana, todavía están calificados por debajo de B3 por Moody’s”, agregó PPI.
“En ese sentido, la Argentina hoy luce más prolija en términos de alineamiento de calificaciones que otros soberanos que el mercado suele tomar como referencia. Dicho esto, un alcance por parte de Moody’s está lejos de ser automático, y el proceso puede tardar meses o incluso años. El Salvador es un ejemplo reciente: S&P subió la calificación soberana a B− en noviembre de 2023, pero Moody’s recién llevó su nota al equivalente B3 en noviembre de 2024, casi 13 meses después” culmina.
El dato de Actividad Económica tras el cierre del mercado puede generar dudas para cuanto suceda hoy. “Al igual que en los meses previos, la composición sectorial continuó siendo altamente heterogénea. Agricultura, ganadería, caza y silvicultura fue el sector de mayor aporte positivo al crecimiento, seguido por Explotación de minas y canteras.
En conjunto, ambos sectores contribuyeron 1,2 puntos porcentuales al crecimiento interanual. En contraste, Pesca, Industria manufacturera y Comercio mayorista, minorista y reparaciones fueron los principales factores de arrastre, restando en conjunto 1,4 puntos porcentuales al crecimiento”, destacó otro informe de Balanz.
Habrá que ver.
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