Finanzas personales

¿Audaz o conservador? ¿De corto o de largo? Cómo saber qué clase de inversor soy en pocos pasos

Antes de iniciarse en el mercado de capitales conviene tener en claro qué riesgo se está dispuesto a tomar.

Antes de empezar a invertir conviene tener en claro el perfil  que se quiere tener en el mercado. Eso dependerá de aspectos diferentes como la edad, cuánto se conoce  sobre el mercado de capitales e, incluso, la personalidad.

Una primera distinción que puede hacer es el tiempo. Si la mirada está puesta en el corto plazo, lo lógico es buscar tasas de retorno más altas, lo que aumenta el riesgo. En cambio en el largo plazo se suele privilegiar la seguridad por sobre la ganancia.

Para saber cuál es el riesgo adecuado al perfil de cada uno hay que tener en cuenta:

  1. El deseo. Cuánto riesgo cree una persona que puede tomar y lo que efectivamente puede tolerar.
  2. La capacidad. Cuánto tiempo se puede sostener la misma conducta para lograr el éxito de la inversión.
  3. La necesidad. A mayor necesidad de ganancias, mayor será el riesgo a correr.

El análisis se puede hacer de manera individual. Sin embargo, hay algunos tests online que permiten ayudar a identificar el perfil de inversor adecuado a cada persona. Para saber con mayor precisión el nivel de riesgo que deberá tener la cartera, se pueden tener en cuenta estos puntos:

  • Horizonte de la inversión
  • Necesidad de liquidez
  • Ser consciente de los objetivos

Perfil según el riesgo

Conservador. Busca inversiones con crecimiento a la par de la inflación. Prioriza la liquidez y trata de evitar que las fluctuaciones del mercado impacten en su portafolio.

Moderado. Puede tolerar los altibajos del mercado porque se concentra en el largo plazo. La pérdida de hoy se compensará con ganancias en el futuro. Eso le permite tener rendimientos por encima de la inflación, sin que lleguen a ser ganancias extraordinarias.

Agresivo. Maximizan el retorno por sobre todo y son conscientes de que eso incrementa el riesgo. No les interesa la liquidez y están dispuestos a mantener la inversión por largos períodos e, incluso, a ver los números en rojo durante algún tiempo.

Lo más normal es que una misma persona cambie su perfil con el correr de los años. Así, hasta los 35 años es más habitual ser un inversor agresivo, pero después de los 50 lo normal es volverse cada vez más conservador.

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