Inversiones en acciones argentinas

¿Comprar con la caída? El mercado debate sobre el potencial de las acciones tras el selloff de MSCI

Las acciones pierden hasta un 23% desde su máximo reciente. La baja de calificación de MSCI empeoró el panorama aunque analistas ven valor en papeles locales. El mercado se enfoca en los drivers del segundo semestre.

Las acciones argentinas se anticiparon doblemente. Primero iniciaron un rally muy fuerte de hasta el 50% especulando con el ingreso a la categoría de Frontera de MSCI. Pero después, la renta variable inició una caída que se profundizó con la mala nota por parte de MSCI. 

Digerida la noticia de MSCI, los analistas se muestran más selectivos y cautelosos. Ven oportunidades en acciones que no sufrirán salida de flujos a la vez que vuelven a enfocarse en los drivers locales de cara al segundo semestre del año.

Entre mayo y junio las acciones argentinas experimentaron un rally notable. Los papeles del sector financiero, con BBVA a la cabeza, llegaron a subir más del 50%. Lo mismo ocurrió con acciones como Edenor, YPF, Pampa, Loma Negra, entre otras, que anotaron recuperaciones de dos dígitos bajo la especulación de que el downgrade de MSCI sería desde la categoría Emergente a la de Frontera, decisión que podría haber traído nuevos flujos a la renta variable.

Sin embargo, la noticia de que finalmente la Argentina cayó, sin escalas, a la zona Standalone fue un balde de agua fría para las acciones.

Lo dicho: el ajuste para las acciones se había iniciado antes de que se conociera la determinación. Pero tras ella, se amplificó. De esta manera se vieron fuertes desplomes dentro de la renta variable local. Desde el techo reciente se ven caídas del 21% para YPF o del 23% en el caso de BBVA Argentina. También pueden observarse pérdidas significativas para el Banco Macro, que acumuló una baja del 20%, y para el Grupo Financiero Galicia, que retrocedió 17%. Edenor, por su parte, cayó 20%, Pampa Energía un 17% y TGS un 19%.

Maximiliano Donzelli, head de research de InvertirOnline (IOL), afirmó que, a la hora de analizar al Merval medido en dólares, el downgrade reforzó la tendencia de ajuste ya que el máximo se había alcanzado el 10 de junio, dos semanas antes del anuncio de MSCI.

Si bien desde ese máximo cayó casi un 8%, Donzelli remarcó la importancia de que el Merval no finalizó ninguna rueda por debajo de la zona de u$s 380. "Desde esta perspectiva es un buen punto", dijo.

Buscando oportunidades

La baja actual vuelve a colocar a los papeles argentinos en niveles más cercanos a sus mínimos. Los precios bajos hacen que las acciones puedan evidenciar subas porcentuales muy elevadas. Aunque también habrá que enfrentar altos niveles de volatilidad

El mercado cree que detrás de la decisión de MSCI puede haber oportunidades aunque de manera selectiva. 

Donzelli no encuentra grandes oportunidades en las acciones que debían salir del índice, como Globant, YPF y Adecoagro. Sin embargo, sí las ve en las empresas argentinas que no formaban parte del índice, pero se vieron contagiadas por la noticia negativa.

"Destacamos Loma Negra y Grupo Galicia, vemos que desde la noticia tuvieron caídas desde de aproximadamente 4%, muy por debajo de otras empresas que si formaban el índice, pero respetando los soportes técnicos de corto plazo. Considerando que venían de máximos y que no se verían afectadas por una salida de fondos al no pertenecer al índice MSCI, podría presentar una oportunidad en un contexto de un Merval en dólares que, como dijimos, hizo pie por ahora", estimó.

Los analistas de Bull Market Brokers también ven una oportunidad en esta baja en empresas con capitalización menor a u$s 700 millones.

"Nos sigue gustando Argentina pese a que perdimos el beta de frontera o emergente, y quedamos fuera del mapa. Ahora la Argentina es un mercado ideal para los fondos de muy alto riesgo y que deben invertir a largo plazo, ya no a corto y mediano. Es otra jugada y manera de capturar valor", dijeron.  

Sin flujos

Con la baja actual, las acciones regresaron a niveles de mediados de mayo. Y cada vez que el mercado cae, vuelve a aparecer el interrogante de si esta baja es una oportunidad. 

El hecho de no haber podido ingresar siquiera a la categoría de Frontera limita los flujos que podrían haber llegado y por lo tanto el atractivo termina siendo menor.

Es que la expectativa estaba puesta en que una rebaja a Frontera le permitiría a las acciones locales tener una participación mayor dentro del índice respecto del que tenían en Emergentes y que ello le represente un flujo de fondos mayor. Esa posibilidad quedó sin efecto por el downgrade a Standalone.

De esta manera, la Argentina quedó en un pelotón compuesto por países de la región como Jamaica, Panamá o Trinidad y Tobago.

Tras el selloff de lo ADR por la decisión de MSCI, Carla Danielle, analista de mercados de Dracma, muestra cautela sobre el futuro de las acciones.

"No veo una oportunidad de entrada en las acciones atada a la noticia, como sí veíamos en la rebaja de categoría a Frontera, que nos beneficiaba por tener un mayor flujo debido a una participación mayor dentro del índice. La rebaja a Standalone nos pone fuera del mapa y la noticia en sí no motiva. La decisión trajo ruido y afectó a unos papeles más que en otros", puntualizó.

Los analistas de Criteria explicaron que compañías como YPF, Adecoagro o Globant -que estaban incluidas en los índices EM de MSCI- sufrirán desinversiones. También advirtieron que más allá del cierre de posiciones, empresas locales en su conjunto no podrán gozar de los flujos pasivos que suelen recibir los mercados por el solo hecho de estar incluidos en los índices MSCI.

"Los productos de MSCI funcionan como una guía o referencia para el mercado global, donde algunos fondos de inversión replican automáticamente los índices de MSCI y sus activos. Con su categoría de "Mercado Independiente", Argentina y sus empresas ya no estarán incluidas en ese grupo selecto. En lo inmediato, el impacto por salida de fondos no debería ser tan significativo. Estimaciones de mercado calculan entre u$s 300 y u$s 550 millones la desinversión "obligada". Sin embargo, el sentimiento alcista que predominaba desde mayo se vio fuertemente afectado", dijeron desde la compañía.

La clave pasa por determinar en qué momento se van a efectivizar la salida de flujos de los papeles argentinos, ya que los movimientos no serán inmediatos. Si bien recién hace pocos días se confirmó la decisión, la reclasificación se hará efectiva recién en noviembre.

Por el lado de los flujos, Julio Calcagnino, analista financiero de TSA Bursátil, recordó que cuando las expectativas eran de recibir una rebaja de Emergentes a Frontera, desde JP Morgan estimaban por un lado flujos de salida de ciertos papeles argentinos por u$s 610 millones, y por el otro de entrada por u$s 120 millones. 

Con el cambio a Standalone, esos u$s 120 millones de flujos de entrada de parte de inversores pasivos no se materializarán.

"El reacomodamiento de carteras tendrá lugar en el horizonte temporal que va desde el pasado 24 de junio -fecha del anuncio- hasta a noviembre de este año, mes en la que se hace efectivo. Por lo general en estos casos, la estrategia óptima para los fondos que deben desinvertir es hacerlo tras el anuncio o luego de la fecha efectiva. Asimismo, no es improbable que busquen acomodar sus estrategias de salida en función de posibles variaciones en fundamentals en vistas de hacerlo de la manera más eficiente desde el punto de vista económico", explicó.

buscando drivers en el segundo semestre

De esta manera, el mercado comienza a enfocarse con mayor magnitud en los drivers del segundo semestre. Entre ellos, las elecciones de medio término o la dinámica de las cuentas públicas.

Los analistas de Criteria explicaron que si bien el Merval presenta niveles atractivos de precio en relación con valores históricos, lo cierto es que existen riesgos significativos de naturaleza política y económica para que pueda verse una recuperación sostenida.

"Luego de una primera mitad de año relativamente estable, el segundo semestre podría traer mayores complejidades y volatilidad en los activos argentinos. Esto es a medida que el país entra en proceso electoral y las necesidades de gasto, históricamente elevadas en el segundo semestre, presiona sobre variables como inflación y tipo de cambio", afirmaron.

A su vez, agregan, "el crecimiento económico de finales de 2020 empieza a desacelerarse como resultado de una economía en modo segunda ola". Es que explican que las restricciones de movilidad y una menor apertura comercial podrían afectar el volumen de ventas de las empresas.  

Carla Daniele, de Dracma, remarcó que en los próximos meses habrá drivers bien marcados y que la oportunidad en las acciones van a estar asociadas a cuestiones globales y locales.

"Creo que el mundo puede seguir dándole una mano a la Argentina. Por un lado, si el plano global sigue siendo beneficioso en relación a emergentes en general y Brasil en particular, algo podremos capturar en los activos locales. En segundo lugar, el plano domestico también juega. Sigue pendiente el acuerdo con el FMI y las elecciones como drivers principales. Creo que el componente electoral va a ser uno de los drivers de cara a los próximos meses y que podrá determinar nuevas oportunidades de entrada en acciones", dijo Danielle.

Por último, desde Bull Market Brokers también siguen de cerca la dinámica electoral como variable clave para el armado de carteras y posicionamiento en acciones de cara a los próximos meses.

"Localmente la pregunta es qué pasará con las elecciones, a eso se reduce todo. Al número mágico del 35%, quién llega primero o quién está más cerca. Y luego mirar, con ese resultado, cómo queda el Congreso con las alianzas. El mercado comenzará a pricear elecciones hacia finales de julio y sobre todo agosto. Los papeles con mejor upside para nosotros son VIST, AGRO, SAMI y en menor medida GGAL y BMA", puntualizaron. 

Tags relacionados

Compartí tus comentarios