Wall Street: por qué los inversores se mantienen cautelosos a pesar del repunte de las acciones

Los índices estadounidenses y europeos suben más de un 10%, pero los temores a la inflación y la recesión acechan a los mercados.

Las acciones estadounidenses y europeas se han recuperado de forma constante en los últimos dos meses, reparando algunos daños del bear market [mercado bajista] de 2022. Sin embargo, algunos de los mayores gestores de activos del mundo siguen sin estar convencidos de que la reciente fortaleza será duradera.

El índice de referencia de Wall Street, el S&P 500, había subido 13% desde su mínimo reciente antes de que los mercados estadounidenses cerraran este jueves por Acción de Gracias. El Stoxx 600 europeo ha subido aún más. Octubre y noviembre van camino de registrar los primeros meses consecutivos de ganancias desde 2021.

Sin embargo, los inversores se muestran cautelosos a la hora de celebrarlo. En cambio, ven más peligros por parte de la Reserva Federal, a medida que el banco central estadounidense sube las tasas de interés para reducir la persistente inflación. Muchos economistas pronostican una desaceleración económica que recortaría las ganancias empresariales.

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"Los mercados esperan que la presión inflacionaria desaparezca por arte de magia", dijo Wei Li, estratega jefe de inversiones de BlackRock. "Es sólo cuestión de tiempo hasta que el mensaje [de la Reserva Federal] vuelva a calar y la realidad de la recesión e incorpore".

Los esfuerzos de la Reserva Federal por frenar la inflación mediante la suba de las tasas de interés han sido el principal motor de la caída de las cotizaciones bursátiles este año, y la esperanza de que las peores subas de precios hayan pasado ha contribuido a mantener el reciente giro. El mayor salto se produjo el 10 de noviembre, cuando el S&P 500 se disparó un 5,5% después de que Estados Unidos informara una tasa de inflación más gradual de lo que esperaban los economistas.

La perspectiva de una inflación más fría ha llevado a los inversores a apostar por que la Reserva Federal no necesitará subir las tasas tanto como se preveía, impulsando a su vez el valor relativo de los beneficios futuros de las empresas. El S&P 500 sumó otro 0,6% ayer después de que las actas de reunión de política monetaria más importante de la Fed revelaran que la mayoría de los funcionarios estaban a favor de ralentizar las subas de tasas luego de cuatro aumentos consecutivos de 0,75 puntos porcentuales.

Los mercados de futuros de las tasas de interés, que influyen mucho en los movimientos de las cotizaciones bursátiles, prevén actualmente varios recortes de las tasas después de alcanzar un tope en la próxima primavera. Sin embargo, las actas de la Fed no revelaron el debate sobre el recorte de las tasas de referencia, y los funcionarios han subrayado que se mantendrán altas durante un largo periodo.

"Probablemente podamos ver un repunte durante el próximo ciclo de datos [en diciembre], pero en el próximo año, cuando la gente se dé cuenta de que los recortes no van a llegar pronto, la realidad de la inflación" será más evidente, predijo Dan Gerard, estratega de multiactivos de State Street.

Algunos inversores creen que los mercados no están reflejando suficientemente el impacto en los beneficios empresariales del aumento de los costos de los préstamos y la debilidad de la economía. Los analistas esperan que los beneficios de las empresas miembros del S&P 500 crezcan un 5,7% el próximo año, según FactSet, a pesar de la amenaza de recesión.

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Los analistas que se centran en las empresas individuales "han sido más lentos a la hora de reaccionar ante un panorama macroeconómico que cambia rápidamente", dijo Li, de BlackRock. "Ver la capitulación de las previsiones de beneficios y que eso se ponga en precio es una de las señales que buscaría para que seamos más constructivos en nuestras opiniones sobre la renta variable".

En Europa, el Stoxx 600, que abarca todo el continente, ha subido un 15% desde su mínimo de fines de septiembre. El mercado francés y el alemán se han fortalecido más.

Al igual que en Estados Unidos, los inversores preocupados por la inflación han recibido buenas noticias últimamemente, ya que los precios de producción alemanes han caído por primera vez en dos años. Los economistas siguen pronosticando una desaceleración, pero la caída de los precios del gas natural -que alcanzó un máximo histórico en agosto- ha contribuido a suavizar las previsiones económicas.

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La región también está preparada para beneficiarse de los rumores que dicen que China podría empezar a reabrirse al resto del mundo a principios de 2023.

Seema Shah, jefa de estrategia global de Principal Asset Management, dijo en una conferencia del FT en noviembre que las empresas alemanas parecen "tremendamente atractivas" desde el punto de vista de la valoración.

Sin embargo, los acontecimientos de esta semana han puesto de manifiesto los riesgos. Varias ciudades de China volvieron a sufrir cierres patronales, ya que los casos de Covid-19 en la segunda mayor economía del mundo alcanzaron niveles récord, mientras que Rusia amenazó con restringir el suministro de gas a Europa occidental.

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"Hemos descartado el riesgo de cola de los apagones y el racionamiento energético, pero la renta variable europea parece sobrecomprada", dijo Tim Drayson, jefe de economía de LGIM. "Fundamentalmente, el panorama de los beneficios sigue siendo muy sombrío. No espero que este repunte dure".

Sin embargo, aunque muchos inversores se muestran cautelosos sobre el panorama a largo plazo, algunos creen que el actual repunte tiene tiempo de sobra.

Andrew Slimmon, gestor senior de carteras de Morgan Stanley Investment Management, dijo que el fuerte salto tras los últimos datos de inflación de Estados Unidos significa que pocos inversores se arriesgarían a vender antes de la próxima publicación a mediados de diciembre.

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Los colchones de efectivo acumulados por las empresas y los consumidores, y las reorganizaciones corporativas durante la pandemia, significan que los beneficios pueden aguantar más tiempo de lo que los mayores bajistas [bears] predicen, incluso si tienen que caer finalmente.

"Creo que el mercado se recuperará a fines de año y la gente dirá: 'Vaya, ese año no fue tan malo como parecía que iba a ser'... [pero] entonces 2023 podría ser muy similar a este año", dijo Slimmon.

"El anterior mercado bajista fue como una 'V'. [Las acciones] bajaron y volvieron a rugir", dijo. "Creo que éste va a agotar a la gente".

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