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El oficialismo pondrá en marcha la próxima semana el debate por la reforma electoral en el Senado, luego de varias semanas de demoras y tensiones internas por el manejo de los tiempos. Sin embargo, voces del oficialismo reconocen que la pelota está en la cancha de los aliados y por el momento no hay acuerdo ni una hoja de ruta clara para eliminar las PASO.

El debate arranca en la Comisión de Asuntos Constitucionales el próximo martes 15 de septiembre, a las tres y media de la tarde.

Para el miércoles 16 se prevé una segunda reunión, convocada por el presidente de la comisión, Agustín Coto. En ese encuentro, el oficialismo buscará avanzar con la discusión y definir el cronograma de tratamiento de la iniciativa.

Además, el bloque libertario pretende incorporar al debate otros proyectos que ya tienen estado parlamentario en el Senado.

La estrategia será abrir el debate capítulo por capítulo, con la participación de especialistas, representantes de los partidos políticos y funcionarios del Poder Ejecutivo. El objetivo es discutir primero el funcionamiento de las fuerzas partidarias, su financiamiento, el régimen electoral y la digitalización de algunos procesos.

La intención es comenzar por los capítulos que podrían reunir mayores acuerdos y dejar para una instancia posterior las definiciones más sensibles. “La parte política al final”, aseguró una voz cercana a la jefatura de bloque en diálogo con El Cronista.

El punto de mayor tensión será el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Fuentes del oficialismo señalaron que no quieren que el sistema tenga ningún tipo de reemplazo.

La definición modifica el eje de la discusión que se venía planteando alrededor de la reforma. No se trata sólo de eliminar las primarias, sino también de establecer si habrá o no un mecanismo alternativo para ordenar las candidaturas.

La llave para destrabar la eliminación de las primarias está en los despachos de la UCR: esos diez votos son clave para conseguir la mayoría que necesita Patricia Bullrich. Sin embargo, en el radicalismo no hay certezas de apoyar el proyecto del Ejecutivo. El partido centenario necesita las internas para definir sus propios lugares en listas del próximo año.

Voces cercanas al bloque radical expresaron dudas en el plan oficialista. “No gustan las alternativas (que propone el Gobierno)”, expresó una voz clave a El Cronista.

Reunion de la Plenaria de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda donde asistió el Lic. Santiago Bausili, Presidente del Banco Central  de la República Argentina. en el salón Azul del Senado de la Nacion; el 9 de septiembre de 2026; en Buenos Aires, Argentina. Fotos: Charly Diaz Azcue / Comunicación Senado
Reunion de la Plenaria de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda donde asistió el Lic. Santiago Bausili, Presidente del Banco Central de la República Argentina. en el salón Azul del Senado de la Nacion; el 9 de septiembre de 2026; en Buenos Aires, Argentina. Fotos: Charly Diaz Azcue / Comunicación SenadoFuente: Charly Diaz AzcueSENADO ARGENTINA

Aun así, oficialistas repiten que la única opción posible es eliminar totalmente las primarias, sin mecanismos de reemplazo. Fuentes legislativas consideraron que el Gobierno nacional no tiene los votos por el momento: “Si no ya hubiesen insistido”.

Asimismo, también hay falta de definiciones que puede responder a una estrategia de tiempos y negociaciones con los gobernadores. “Para mí va a ser simultáneo con el Presupuesto. Presidente en Diputados y reforma acá. Así diluís ambos temas”, planteó un legislador clave.

Aun así, en el Senado saben que, si el Gobierno quiere modificar el sistema electoral argentino, debe ser antes de fin de año.

El capítulo más difícil: las PASO

El Gobierno mantiene como objetivo eliminar las PASO, pero todavía debe construir una mayoría para aprobar la modificación. El oficialismo tampoco tiene cerrado qué sistema electoral quedaría en su lugar, aunque ahora fuentes libertarias plantean que no buscan establecer ningún reemplazo.

La discusión afecta la conformación de las alianzas, la selección de candidatos y el poder territorial de los gobernadores. También impacta sobre la implementación de la Boleta Única de Papel, por el arrastre de las candidaturas provinciales.

Las conversaciones con los mandatarios provinciales tampoco arrojaron avances concretos. Según fuentes oficialistas, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, todavía no llevó novedades sobre posibles acuerdos con los gobernadores para acompañar la reforma.

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Varios mandatarios observan con desconfianza cualquier cambio que pueda alterar sus estructuras partidarias y sus estrategias electorales. Para algunos, las PASO funcionan como una herramienta para ordenar las internas y movilizar a los partidos en sus territorios.

Además, muchos gobernadores rechazan la posibilidad de habilitar un sistema de colectoras como alternativa. Esa herramienta permitiría que candidatos provinciales de distintos espacios lleven en la categoría presidencial a un mismo postulante, una opción que había aparecido en las conversaciones de la Mesa Política para ordenar las alianzas alrededor de una única candidatura presidencial libertaria.

Con la apertura de Asuntos Constitucionales, el oficialismo buscará poner formalmente en marcha una discusión que hasta ahora había transcurrido, en buena medida, en reuniones políticas. Sin embargo, el inicio del debate no resuelve las dificultades centrales: la falta de votos, la ausencia de un acuerdo con los gobernadores y la indefinición sobre el futuro de las PASO.

La interna por los tiempos de la reforma

Luego de la Mesa Política del Gobierno, la jefatura del bloque de La Libertad Avanza había anticipado que convocaría a la Comisión de Asuntos Constitucionales para comenzar el debate.

En un primer momento, se había mencionado el 14 de septiembre, aunque desde el oficialismo aclararon que esa fecha sería sólo para formalizar la convocatoria y no necesariamente para iniciar el tratamiento. “Nunca dijimos que iba a comenzar el tratamiento”, había afirmado una voz cercana a la jefatura del bloque, en medio de la discusión por el calendario de la reforma.

El anuncio también generó malestar en Coto, que debía formalizar la convocatoria. El senador había cuestionado públicamente que se difundiera una fecha antes de completar los procedimientos de la comisión.

“Ya sé que las fuentes dicen, y que chequearon con coso y la mar en coche, pero para que se convoque a una reunión de comisión hace falta un memo de convocatoria. Mañana lo hacemos. Buen martes a todos”, publicó en su cuenta de X.

Según había trascendido, Patricia Bullrich y Coto tenían previsto reunirse para terminar de definir el esquema de trabajo. La molestia dentro del bloque no estaba vinculada con el contenido de la reforma, sino con el manejo de los tiempos y la comunicación interna.