Elecciones 2021

Tras el cierre de listas, cómo quedó el reparto de poder entre Alberto y Cristina, Larreta y Macri

En el Frente de Todos, la vicepresidenta fue quien colocó más alfiles suyos en los puestos con chances de entrar al Congreso. En Juntos por el Cambio, el jefe de gobierno logró torcer la voluntad de su mentor político y juega sus chances de presienciable en 2023.

Pasada la medianoche del sábado, la incertidumbre que rodeó las negociaciones para definir los precandidatos a las elecciones legislativas quedó formalmente disipada. Cumplido el plazo que establece el cronograma electoral, cada fuerza política dejó en evidencia el equilibrio de fuerzas de cada coalición.

Sin grandes dudas en las listas opositoras, la expectativa se concentró el sábado en la definición de la lista del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires, el principal bastión electoral, que representa aproximadamente el 40% de los votos del país, y sobre el que se cierne "la madre de todas las batallas".

Desde una fábrica de productos de limpieza, Alberto Fernández y Cristina Kirchner renovaron la cara de la alianza electoral que sellaron en mayo de 2019 y que permitió catapultar al exjefe de gabinete de Néstor Kirchner a la primera magistratura. Acompañaron los otros socios políticos: Sergio Massa y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

A juzgar por los primeros 15 nombres de la boleta bonaerense -aquellos con chances reales de entrar- Cristina Kirchner volvió a demostrar que es la lidera indiscutida del espacio, y que el presidente tiene un margen de juego acotado. O bien, que los espacios de poder que formaron el Frente de Todos siguen intactos.

Entre los precandidatos "todistas", Victoria Tolosa Paz (primera) y el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo (12° puesto) son la gente Alberto que logró pasar el "filtro" del Instituto Patria, el think tank de Cristina. A estos dos puede sumarse el titular de la Asociación Bancaria, Sergio Pallazzo, que si bien tiene vuelo propio, en los últimos meses aceitó el vínculo con el presidente. 

Con la colocación de una candidata propia, el presidente logra preservar un cierto lugar discutido a partir del desgaste de la gestión de la pandemia. Si en septiembre y noviembre logra una victoria, finalmente podrá asumir la autoría -aunque otros socios cuestionen que el poder de fuego está "en la marca" de la coalición. 

 Sergio Massa, en tanto, ubicó cuatro precandidatos del Frente Renovador entre los primeros 20 nombres, pero solo dos con chances certeras de entrar (Marcela Passo, que va tercera; Mónica Litza, en puesto 11).

La vicepresidenta, no obstante, se aseguró su hegemonía con la instalación de ocho de los 15 nombres con cierta certeza de ingresar a la Cámara de Diputados. Son el actual ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan (segundo), Agustina Propato (pareja de Sergio Berni, que va quinta); Leopoldo Moreau, Vanesa Siley, Hugo Yasky y Constanza Alonso (puestos 6, 7, 8 y 9), y el tandilense Rogelio Iparraguirre y Mónica Macha, cerrando en los puestos 14 y 15.

Otras tribus todistas representadas en la lista son los intendentes, con Julio Pereyra en el décimo puesto, y la ¿promesa? de ver un jefe comunal ocupando el asiento ministerial que Arroyo dejará vacante. El decimotercer lugar lo tendrá Brenda Vargas Matyi, una militante de La Matanza de 26 años, en tanto que el referente de Somos-Barrios de Pie, Daniel Menéndez, quedó al filo de ingresar en representación de los movimientos sociales, con el 16° lugar.

En cierta manera, la discusión porteña también quedó teñida por la misma lógica que la Provincia. El Frente de Todos llevará a Leandro Santoro (querido por Alberto y Cristina, amigado con La Cámpora), secundado por Gisela Marziotta, Carlos Heller, la camporista Lorena Pokoik, y Matías Tombolini (aliado a Massa).

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Juntos por el (re)cambio

El principal fuerte opositor camina hacia las elecciones legislativas con el objetivo marcado de ampliar la base de sustentación electoral, con la incorporación de otras voces, y dirimir internamente los liderazgos que permitan instalar un candidato con chances de competir por la presidencia en 2023.

Juntos por el Cambio enfrenta una tensión interna que, lejos de ocultar, fogonea con la esperanza de tener mayor rédito en las urnas. Por el lado PRO, Horacio Rodríguez Larreta logró torcer el brazo del expresidente Mauricio Macri y, prácticamente, hacerlo a un costado de la estrategia de campaña y el armado de listas. 

Aunque Macri pretendía a María Eugenia Vidal en la Provincia y a Patricia Bullrich en la Ciudad, Larreta logró imponer su voluntad y "repatriar" a la exgobernadora; instalar a su vicejefe de gobierno, Diego Santilli, en el principal distrito electoral, y acallar a la presidenta del PRO, fuera de carrera en estos comicios.

A la ambición de Larreta se opone un radicalismo vigorizado, que ya cansado de ser furgón de cola de Cambiemos, apostó en varios distritos por ir a internas. En la provincia, Facundo Manes intentará disputar el primer lugar de la lista contra Santilli, y para ello lo secundan Margarita Stolbizer (GEN) y el peronista Emilio Monzó, antiguo armador político de Macri. 

En la Ciudad, el radicalismo también se anotó con el exsecretario de Salud Adolfo Rubinstein para "molestar" a Vidal y la interna ampliada con el conservador Ricardo López Murphy.

Detrás de estos nombres, subyace la ambición de otras figuras radicales que esperan su chance de cobrar protagonismo, y para eso torpedean la aspiración de Larreta. Entre ellos, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, que ya se anotó en la carrera a 2023, y el mismo Martín Lousteau, por ahora en tregua con el alcalde porteño. Entretanto, una alternativa a una lista "puramente amarilla" (PRO) facilitaría una válvula de escape (controlada) para el votante disgustado con el cuatrienio macrista.

Santilli, la apuesta de Larreta en Provincia, va con Ocaña, Juan López, Marcela Campagnoli, y Gerardo Millman. 

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