LEGISLATIVAS

Aquí están, estos son: todos los peronismos que se preparan para la batalla del armado de listas

En el Frente de Todos y la oposición habrá una dura puja de nombres que responden a diferentes ideas del PJ; la batalla por la tradición peronista.

Como parte de la historia cíclica de la argentina las elecciones legislativas que se darán con las PASO y las generales cristalizarán a un peronismo fraccionado en al menos seis variantes o modelos de país que se pondrán en juego tanto en el armado de listas como en la disputa final de noviembre.

Así, la Argentina volverá a estar sumergida en la eterna disputa de pujas internas del PJ que se ubica en aquel "gran abanico o vara flexible" de mosaico ideológico que planteó Juan Domingo Perón con propuestas que van de la extrema izquierda a la dura derecha.

En este amplio menú electoral se disputarán propuestas adentro del oficialismo del Frente de Todos que están lideradas por Cristina Kirchner, Alberto Fernández, Sergio Massa y la izquierda del Frente Grande.

A la vez, desde la oposición, el peronismo se materializará en estas elecciones con las corrientes que encabezan Miguel Angel Pichetto y Florencio Randazzo.

El sociólogo Ricardo Sidicaro, uno de los investigadores más prestigiosos del peronismo en la Argentina y autor del libro Los Tres peronismos, aseguró a El Cronista que "hoy el peronismo es sólo un recuerdo, una idea que se diluye".

En el mejor de los casos, Sidicaro cree que existe un "peronismo atrapalotodo" porque se cree un partido que concita el apoyo de todos los sectores aunque dejó de ser un partido tradicional y hoy sólo es un sello de goma.

Desde este contexto, aquellos dirigentes que hoy se consideran peronistas ofrecerán en las próximas elecciones las siguientes vertientes del PJ desde sus respectivas visiones y búnker de campaña:

KIRCHNERISMO PURO. Cristina Kirchner ofrece un peronismo con lineamientos estatistas y una visión contraria al modelo más conservador de poder que plantea Alberto Fernández

Desde estos sectores del cristinismo puro graficado en el Instituto Patria dará batalla por sus candidatos propios en la cabeza de lista. La vicepresidenta se apegó al gobernador Axel Kicillof e impulsa al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, como uno de los alfiles en el distrito electoral más grande del país. 

También el kirchnerismo puro buscará diferenciarse del poder central con propuestas estatistas y una amplia oferta de candidatos salidos de La Cámpora y diseminados en todo el país. Esta es la vertiente del PJ que se arroga la mayor conducción del Frente de Todos y hará valer en el armado de listas o eventualmente en las PASO el peso de la vicepresidenta.

EL ALBERTISMO. El Presidente cuenta hoy en el Frente de Todos con el poder real que le ofrece su investidura aunque Alberto Fernández no logró consolidar en estos dos años de mandato un poder propio de armado partidario. 

El albertismo que se referencia sustancialmente en el peronismo de la Ciudad de Buenos Aires está formado por apenas un puñado de dirigentes como Julio Vitobello, Eduardo Valdés, Jorge Arguello y Guillermo Oliveri, entre otros. 

Los gobernadores del PJ no lograron sellar una alianza política con Alberto Fernández más allá de los intercambios propios de la gestión y el peronismo que representa el Presidente está limitado a una expresión porteña y más conservadora que el kirchnerismo. En este esquema está claro que ese albertismo incipiente estará en inferioridad de condiciones a la hora de armar listas ya sea por la imposición de Cristina Kirchner o la falta de dirigentes. Desde el gobierno aseguraron a El Cronista que "no hay albertismo ni cristinismo: no hay disputas porque todos somos parte del Frente de Todos".

Para que no queden dudas de esta tesitura, el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis expresó: "Vamos a tener una lista de candidatos que van a expresar la coalición, la diversidad, los distintos matices que representamos en el Frente de Todos".

EL MASSISMO. El presidente de la Cámara de Diputados ha logrado imponer ministros y secretarios del Estado en el gobierno. No solo esto. Sergio Massa prefiguró la idea de un peronismo con perfil propio en sus incursiones por la política exterior y en el entramado de acuerdos que selló en el Congreso para poder sacar leyes del gobierno. Massa buscará hacer pesar su poder interno en el Frente de Todos y se muestra como un referente con proyección presidencial que busca el diálogo con todos los sectores del PJ. El massismo hoy tiene puestos clave en distintos ministerios y aspira a imponer candidatos en el armado final de listas.

TRANSVERSALIDAD. Desde el Frente Grande si pone una vertiente del PJ que busca revitalizar la histórica "transversalidad política" que supo esgrimir Néstor Kirchner. 

"Somos una representación de la centro izquierda con vertientes del PJ pero también de otros partidos como FORJA o el mismo radicalismo", explicó Eduardo Sigal, uno de los dirigentes de Frente Grande que comparten propuestas con Gustavo López, el gobernador fueguino Gustavo Melella, el intendente Mario Secco o el ministro de Turismo, Matías Lammens. Esta corriente representa el peronismo de izquierda o progresista que no se siente cómodo en La Cámpora ni en el massismo o el albertismo.

PERONISMO REPUBLICANO. Desde el búnker de Miguel Pichetto se busca imponer en el frente opositor de Juntos por el Cambio a un peronismo de derecha clásico. El ex candidato a vicepresidente de Mauricio Macri buscará hacer pesar su rol de la tercera vía en el PJ y desplegar nombres de candidatos en el armado de listas de Juntos por el Cambio.

"El peronismo republicano busca sumar voluntades y comparte preocupación con aquellos que no ven hoy un proyecto de país viable con este gobierno", dijo Pichetto a El Cronista.

Desde esta óptica el ex senador del PJ plantea que su corriente busca representar las bases del electorado de centro derecha con "organicidad partidaria y una propuesta de unidad en Juntos por el Cambio".

Entre los seguidores de este Peronismo Republicano se encuadran Chicho Basile, Julio Garro y Ramón Puerta. Este último graficó la idea central que reivindica este espacio en su esencia: "buscamos imponer un peronismo en armonía, de vanguardia y formar parte de la mesa de conducción de Juntos por el Cambio pero no ser simplemente una pata del peronismo en ese espacio opositor".

RANDAZZO ASOMA. La aparición del ex ministro de Cristina, Florencio Randazzo, asoma ahora como otra alternativa posible en el gran abanico peronista.

"Estamos generando una propuesta para los problemas que necesita resolver la Argentina. Vamos a competir este año, pero con perspectivas del año 2023", dijo Randazzo. Desde esta perspectiva el peronismo que se plantea el ex ministro del Interior apunta a unificar las posturas más moderadas del PJ con Roberto Lavagna como socio estratégico.

La pata fuerte de este proyecto sustentada por Consenso Federal tiene a Lavagna, Humberto Tumini, Juan Urtubey y el diputado Topo Rodríguez como figuras de un "peronismo federal y de concertación". No quieren ser la colectora del PJ ni la ambulancia del kirchnerismo que recoja heridos. 

El diputado Rodríguez explicó a El Cronista que la apuesta de este frente es plantarse en las elecciones como una "alternativa real" de poder al oficialismo gobernante y no como una simple línea interna del PJ.

La batalla por el armado de listas y la posterior disputa en las urnas recién comienza. Y el peronismo vuelve a mostrar como un relato circular que la política argentina gira en torno a los designios que dejó el fundador partidario.


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