ENERGÍA

Tarifas: el calendario clave para el futuro de Martín Guzmán y el Frente de Todos

La semana que viene inician las audiencias públicas de luz, gas y segmentación. La definición será a fin de mes y en Casa Rosada dudan si estará la firma del kirchnerismo.

Este mes de mayo es clave para la resolución de una de las cuestiones centrales que diferencian al Frente de Todos en torno al rumbo económico: las tarifas de la energía.

La semana que viene tendrá los primeros hitos. El martes 10 arrancará la audiencia pública para debatir un nuevo precio mayorista del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que sería de 5,76 dólares por millón de BTU, entre el promedio del costo de la producción local y las importaciones.

Al día siguiente, el Gobierno pondrá a discusión el Precio Estacional (PEST) de la energía eléctrica, que derivó en un recrudecimiento de la interna del Frente de Todos, personificada en este caso por el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo.

Por último, el jueves 12 se considerará un esquema de segmentación de las tarifas y subsidios para dividir a la población entre "tarifa social", clase media y el decil con mayores ingresos.

Las audiencias públicas, si bien son un instrumento de participación ciudadana, no son vinculantes. Los antecedentes recientes muestran que sirven como herramienta para validar legalmente decisiones políticas tomadas previamente. Aún así, su estudio por parte del Gobierno llevará entre dos y tres semanas.

En los últimos días de mayo, entonces, será el momento clave en el que el Ministerio de Economía deberá instruir a la Secretaría de Energía, y a los entes reguladores del gas (Enargas) y de la electricidad (ENRE) para firmar las resoluciones que trasladen los nuevos precios mayoristas a las tarifas -pass through-.

La gran incógnita que tienen hoy los funcionarios cercanos al presidente Alberto Fernández es si los interventores de esos organismos pondrán su rúbrica a los aumentos.

María Soledad Manín, del ENRE, es la mano derecha de Basualdo, que trabaja con la conducción política del diputado Máximo Kirchner. Federico Bernal, del Enargas, se reconoce en la figura de la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Ese sector del Frente de Todos marcó un límite de 20% en todo el año a las subas de tarifas; una frontera que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) obliga a dejar atrás.

Para Guzmán, la definición sobre las tarifas es de vital importancia para su supervivencia como ministro. Es que frente a la crisis económica y social que deriva de la aceleración de la inflación, su fuente de legitimación política ante el presidente y el sector privado deviene del cumplimiento con el FMI en la única materia en la que puede recortar el gasto público. Creen en Casa Rosada que ese acuerdo es garante de la estabilidad.

Más allá de las diferencias personales, el rumbo económico y la desigual distribución de la riqueza es la crítica que le hace el kirchnerismo a Fernández y sus funcionarios de confianza.

  • Cristina, Máximo, el Instituto Patria y La Cámpora consideran que las tarifas bajas impulsan el crecimiento del poder adquisitivo de los salarios, el consumo y la economía en su conjunto
  • El "albertismo" cree que la actual política de subsidios es ineficiente, "pro-ricos", genera desequilibrios macroeconómicos (fiscales y del sector externo) y fomenta la inflación, a través del financiamiento del déficit fiscal mediante la emisión monetaria.

Con la segmentación, que aún no está hablada con las empresas, las tarifas del 10% de la población con mayor capacidad de pago treparían un 250% en junio, lo que para el kirchnerismo contradice los objetivos de crecimiento económico.


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