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Sergio Affronti, CEO de YPF: "Tenemos que hacer una compañía más flexible y ágil"

El CEO de la petrolera de mayoría estatal habla sobre la reestructuración para reducir las pérdidas ("es más que eso, es un cambio cultural y estratégico", define), el plan de inversiones para este año, las perspectivas de Vaca Muerta y la relación con el Gobierno.

El viernes 5 de marzo, YPF dio a conocer sus resultados correspondientes a 2020. La petrolera de mayoría estatal cerró su último ejercicio con una pérdida de US$ 1098 millones, un 59,5 % superior a la registrada en 2019 (-US$ 688 millones). El impacto de la pandemia en las ventas de combustibles redujo un 31,8 % los ingresos de la empresa, que cayeron a US$ 9376 millones, frente a los US$ 13.749 millones de 2019.  

Sergio Affronti, CEO de YPF desde fines de abril de 2020 y hombre de larga trayectoria dentro de la petrolera, respondió por escrito el cuestionario que APERTURA. ¿Cómo está la compañía hoy, luego del canje de bonos cerrado en febrero, y qué panorama ve para este año? Affronti, que entró a trabajar a YPF hace 28 años en su provincia natal Mendoza y fue uno de los ejecutivos clave durante la gestión de Miguel Galuccio entre 2012 y fines de 2015, tiene la palabra.

- Tras el canje de bonos cerrado en febrero, ¿cuál es el estado de la compañía en materia de endeudamiento y sustentabilidad? ¿Está despejado el horizonte?

La compañía logró un exitoso proceso de renegociación de su deuda. A pesar de la complejidad del ejercicio que tuvimos que realizar, logramos despejar los riesgos que se generaron respecto a posibles incumplimientos de nuestros compromisos. Si bien en una primera instancia muchos actores de mercado dudaron de las intenciones de la compañía, a lo largo del proceso logramos demostrar la capacidad de escucha para comprender y atender las necesidades de nuestros inversores en la medida que sean compatibles con las posibilidades de largo plazo de YPF. Y esto se logró mediante un proceso de canje que se manejó en forma muy profesional y transparente, contando con la asistencia y el acompañamiento profesional de instituciones financieras y asesores legales de reconocido prestigio local e internacional.

Por otro lado, en términos de resultados, se alcanzó en primera medida el objetivo principal de la transacción en relación con el cumplimiento de las normativas cambiarias del Banco Central y, a su vez, logramos mejorar el horizonte financiero de la compañía, liberando recursos por alrededor de US$ 600 millones, que podrán ser destinados a inversiones productivas.

Ahora tenemos que ser muy eficientes en la asignación de esos recursos para obtener el máximo rendimiento, y comenzar un camino que le permita a la compañía volver a un sendero de recuperación y crecimiento de la producción de petróleo y gas.

- ¿Cómo ve el escenario del sector para este año y dónde pondrá el foco YPF? El plan de inversiones ascenderá a US$ 2700 millones según se dio a conocer, ¿sigue en pie?

El escenario de demanda energética a nivel mundial y local muestra una recuperación desde los niveles a los que había caído en lo peor de la pandemia. De todas maneras, no se han alcanzado todavía los niveles pre-pandemia y es difícil estimar cómo va a evolucionar el mercado. El avance de la vacunación y el descenso de casos a nivel mundial es un dato alentador para la recuperación de la actividad y el consumo de energía.

A nivel local, en YPF nos proponemos un ambicioso plan de inversiones con foco en la producción de hidrocarburos; casi US$ 2100 millones del total de las inversiones serán destinados a apalancar la producción de petróleo y gas, tanto convencional como no convencional. Confiamos en poder seguir en el camino que iniciamos durante la pandemia, para hacer más eficientes los recursos que asignamos a cada proyecto, y así obtener mayor impacto en cada dólar invertido.

- Apelando a su larga trayectoria dentro de YPF, con todas las etapas que transitó, ¿cómo definiría la situación de la compañía hoy, luego del impacto de la pandemia? ¿Continúa el proceso de reestructuración y recorte de costos para adecuarla a la caída de ingresos sufrida en 2020 y las pérdidas de los años anteriores?

YPF está próxima a cumplir 100 años de historia. Durante todo ese largo camino se mostró siempre con capacidad para afrontar distintos desafíos. Fue pionera en muchos sentidos. Hoy está en un momento bisagra, en donde los que estamos en YPF tenemos que trabajar para hacer una compañía más flexible, ágil y capaz, que de manera rentable y sostenible pueda aportarle al país la energía que necesita para su desarrollo.

Yo diría que no es una reestructuración, es más profundo que eso. Es un cambio cultural y estratégico. Es cierto que la pandemia nos empujó a cuidar a la compañía en un contexto de fuerte caída de los ingresos. Pero fuimos más allá. Nos replanteamos la manera en la que veníamos haciendo las cosas, y buscamos nuevas formas de trabajar más eficientes, apalancándonos en la tecnología, la digitalización y el talento de nuestra gente. Y sumamos también, en un diálogo franco y abierto, a nuestros contratistas y trabajadores, para encontrar juntos el mejor camino para volver a la senda de crecimiento sustentable en esta nueva normalidad, con una operación más sana desde el punto de vista de los costos y los resultados.

Esos cambios que comenzaron a verse durante el año pasado, son los que tenemos que profundizar.

- ¿En qué punto está hoy el segmento de combustibles, en términos de producción y ventas?

La demanda de combustibles mejoró en forma gradual pero constante, después de alcanzar un mínimo histórico en abril 2020. Sin embargo, todavía la demanda está algo por debajo de los niveles previos a la pandemia; casi un 7 % en naftas y un 3 % en gasoil (comparando febrero 2021 con febrero 2020). A futuro, es difícil predecir cuál será el impacto final de la pandemia en relación con el consumo estructural de combustibles pero, teniendo en consideración cómo ha venido evolucionando, somos optimistas que a medida que se extienda la vacuna y se normalice la actividad económica podremos volver a niveles similares a los de pre-pandemia.

- ¿Qué nivel deberían tener los precios de los combustibles, dada la inflación acumulada? ¿A cuánto asciende el atraso en porcentaje, si existe, y cómo inciden las regulaciones oficiales en el sector?

Desde el mes de agosto del año pasado fuimos recomponiendo los niveles de rentabilidad acomodando los precios de los combustibles. Esto fue muy positivo como señal para el sector que había enfrentado el congelamiento de precios por decreto en octubre de 2019. Contar con precios sustentables es fundamental no solo para proteger las finanzas de YPF, lo cual redunda en viabilizar nuestra capacidad futura de inversión, sino también para atraer más inversión al sector, sobre todo teniendo en cuenta los grandes montos necesarios para poder desarrollar todo el potencial que tenemos entre manos en el yacimiento de Vaca Muerta. Sin embargo, somos conscientes del impacto de los ajustes de precio en las variables macroeconómicas, y seguimos con mucho cuidado dichos indicadores para balancear la necesidad de rentabilidad con el cuidado del bolsillo del consumidor.

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- El Estado es el accionista mayoritario de la compañía, pero no el único. ¿Cómo es la relación hoy de la empresa con el Gobierno y en particular, con la política energética? ¿Está alineada con YPF?

YPF cuenta con un modelo único resultante de la Ley N° 26.741, por medio del cual 51 % de sus acciones se encuentran en manos del Estado Nacional y el 49 % restante se encuentra en manos privadas. Más allá de ello, el marco legal que nos rige establece que YPF debe operar como una sociedad anónima abierta, bajo los términos de la ley de Sociedades Comerciales. Asimismo, YPF viene cotizando como sociedad anónima en las bolsas de Nueva York y Buenos Aires de modo ininterrumpido desde el año 1993 a la fecha, con un management altamente calificado, y en su mayoría con muchos años de trayectoria en nuestra compañía u otras compañías del sector.

Por ende, nos encontramos abocados a crear exitosamente valor para todos nuestros accionistas, basándonos en la gestión profesional de la compañía, lo cual nos permite mantenernos atractivos como petrolera de clase mundial para los inversores y socios nacionales e internacionales con quien llevamos adelante proyectos conjuntos. De este modo, apuntamos a crear valor para todos, actuando con integridad, de modo sostenible, priorizando la seguridad de nuestra gente, valorando y promoviendo la equidad de género y la diversidad, y con un claro foco en nuestros clientes, generando la energía que la Argentina necesita.

En definitiva, podemos afirmar que la relación es muy positiva con todos nuestros accionistas. El canje de deuda que encaramos este año demostró el fuerte vínculo de confianza que tenemos con ellos, que renovaron una vez más su voto de confianza para con YPF.

En cuanto a la política energética, considero que el Gobierno viene tomando decisiones muy relevantes en el mercado energético. El nuevo plan de estímulo a la producción de gas, por ejemplo, que ya está en plena ejecución, es una medida de suma importancia que dinamizará todo el sector, asegurando la disponibilidad de gas tanto para el consumo doméstico como para su eventual exportación. Y nosotros estamos apostando fuerte a consolidar nuestro liderazgo en la producción de gas del país.

Por otro lado, el reciente anuncio de impulsar una ley para la promoción de la actividad hidrocarburifera es otra señal en el buen camino de generar incentivos a la inversión. Si bien aún no se conocen las precisiones del proyecto de Ley que será presentado por el Poder Ejecutivo, entendemos y aspiramos a que el mismo buscará asegurar a los productores la posibilidad de exportar volúmenes incrementales y de disponer libremente de parte de las divisas que se generen de las exportaciones. También, promover un mecanismo de previsibilidad de precios para el crudo local que propicie un desarrollo rentable y sustentable para las nuevas inversiones.

- ¿Qué panorama observa para Vaca Muerta y el no convencional? ¿El precio actual del barril y la baja de costos en las perforaciones le devolvieron empuje a la formación? ¿Qué se necesitaría para que vuelva a atraer inversiones a gran escala y alcance su pleno desarrollo?

Vaca Muerta, tras la salida del ASPO, volvió a demostrar todo su potencial con niveles de producción que no habíamos visto en la zona núcleo del no convencional, integrada por nuestros bloques de Loma Campana, Bandurria Sur y La Amarga Chica. Incluso, hemos alcanzado récord de producción operada en febrero de 42.600 bbl/d netos, y tenemos en producción el pozo más largo en Vaca Muerta en Bandurria Sur, con 3800 m de rama lateral y 63 etapas de fractura.

Estoy convencido de que tenemos la capacidad de generar una segunda etapa de inversiones, que dispare un boom de producción de petróleo y gas que permita rentabilizar nuestros recursos y a la vez viabilice nuevos proyectos industriales de integración que generen importantes volúmenes de exportación con valor agregado y aumenten significativamente las divisas para el país, clave para su desarrollo. No estamos lejos de lograrlo si seguimos trabajando en forma constante, como lo venimos haciendo en la formación, incrementando nuestro conocimiento de la geología e incorporando nuevas tecnologías al proceso productivo.

- ¿Qué impronta quiere darle a su gestión al frente del día a día de la compañía?

Esta es la tercera oportunidad que trabajo en YPF, compañía en la que ingresé por primera vez hace muchos años y que me ha permitido pasar por distintos cargos y trabajar en distintos lugares del país y del exterior. Esa experiencia me enseñó que la compañía tiene un capital enorme, que es su gente, los que trabajamos todos los días por hacer una YPF mejor. Y lo he podido ratificar en 2020, donde el trabajo en equipo, el esfuerzo y la pasión de toda la familia YPFiana nos permitió superar uno de los años más desafiantes para la industria petrolera a nivel mundial. Creo que eso es lo mejor que puedo aportarle a YPF, el darle un rumbo estratégico a esa energía y compromiso, encauzando la compañía en un nuevo ciclo de crecimiento, para posicionarla como líder de la industria energética, traccionando a las demás empresas del sector y volviendo así a la Argentina en un neto exportador de energía, que permita la generación de divisas y la creación de empleo.

- ¿La caída en la capitalización bursátil de la compañía condiciona sus planes? ¿Cuánto pesa a la hora de las decisiones?

Estamos convencidos de que la capitalización bursátil de la compañía no refleja su verdadero valor. YPF es la empresa más grande del país y de mayor impacto, líder en el desarrollo de Vaca Muerta, con socios internacionales de clase mundial que nos eligen por nuestra excelencia operacional y transparencia en la forma en la que trabajamos. Somos además el principal productor y proveedor de energía del país. Tenemos que seguir adelante para lograr que la compañía genere buenos resultados para los accionistas y para todos los argentinos. Si logramos ese objetivo, con un plan sustentable, seguramente veremos como la capitalización bursátil comienza a mejorar. 

La versión original de esta nota se publicó en el número de marzo (327) de Revista Apertura.

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