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La inflación dejó de ocupar los niveles extremos de preocupación que marcaron buena parte de los últimos años, pero eso no necesariamente se tradujo en una mejora perceptible para amplios sectores de la sociedad.

El salario, la capacidad de llegar a fin de mes y las expectativas sobre el futuro inmediato vuelven a instalarse entre las principales preocupaciones de los argentinos. Al mismo tiempo, la corrupción recuperó espacio en la conversación pública y se mezcló con la discusión sobre la gestión de Gobierno.

Ese escenario aparece reflejado en un estudio nacional de Equipo Mide, realizado entre el 20 y el 26 de junio, que detectó una mayoría de encuestados con expectativas negativas sobre los próximos meses y un retroceso en los indicadores de imagen y aprobación del presidente Javier Milei.

Los salarios vuelven a liderar las preocupaciones de los argentinos

El primer dato llamativo surge al consultar por la principal preocupación del país. El 27% de los entrevistados mencionó los bajos salarios respecto de la inflación, muy por delante de cualquier otro tema. En segundo lugar apareció la corrupción, con 17%, seguida por la desocupación (10%) y la inseguridad (8%).

La fotografía muestra que el debate económico sigue pasando, ante todo, por los ingresos. Aun cuando la inflación perdió centralidad como preocupación específica, la discusión sobre cuánto rinde el salario continúa ocupando el centro de las inquietudes sociales.

La presencia de la corrupción en el segundo puesto también merece atención. El tema quedó por encima de la pobreza, las jubilaciones, la educación o la salud y coincide con semanas en las que las denuncias vinculadas al ahora exvocero presidencial Manuel Adorni dominaron parte de la agenda política y mediática.

Manuel Adorni renunció tras la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Foto: Reuters.
Manuel Adorni renunció tras la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Foto: Reuters.

Encuesta nacional: 58% cree que la situación del país estará igual de mal o peor

Las expectativas para el corto plazo constituyen otro de los puntos más delicados para el Gobierno. Ante la pregunta sobre cómo estará la situación del país dentro de seis meses, el 40% respondió que será peor y otro 18% consideró que estará igual de mal. Del lado opuesto, un 25% cree que será mejor y un 5% piensa que seguirá igual de bien. En términos agregados, las expectativas negativas alcanzan al 58%, mientras las positivas llegan al 30%.

La evolución de la serie histórica agrega un matiz importante. Aunque el pesimismo continúa siendo predominante, los niveles actuales se ubican por debajo del pico registrado en mayo, cuando el 48% afirmaba que la situación estaría peor seis meses más adelante. En junio ese indicador descendió al 40%.

El informe también permite observar diferencias entre electorados. Entre quienes votaron a Milei en la primera vuelta presidencial de 2023, el 58% espera que la situación esté mejor o igual de bien dentro de medio año. Sin embargo, un 22% de esos mismos votantes cree que estará igual de mal o peor, mientras otro 19% admite no saber qué sucederá.

En el universo de quienes acompañaron a Patricia Bullrich, las opiniones aparecen prácticamente partidas. Las expectativas positivas alcanzan al 44%, mientras las negativas suman 43%.

Qué esperan las familias para los próximos meses

La percepción sobre la economía personal acompaña ese clima general. La mitad de los encuestados sostuvo que su situación familiar estará peor o igual de mal dentro de seis meses. En cambio, el 35% proyectó una mejora o la continuidad de una situación favorable.

El dato tiene relevancia porque rompe parcialmente con una dinámica frecuente en los estudios de opinión pública. Muchas veces los ciudadanos se muestran pesimistas respecto del país pero más optimistas cuando evalúan su realidad personal, o viceversa. En esta medición ambas miradas avanzan en la misma dirección: el malestar sobre la marcha general de la economía encuentra una correspondencia bastante similar cuando la pregunta se traslada al hogar.

Más de la mitad de los encuestados habla de una crisis profunda

La evaluación del presente ofrece resultados igualmente complejos para la Casa Rosada. Más de la mitad de los consultados, el 53%, considera que la Argentina atraviesa una crisis profunda. Otro 25% habla de una situación difícil pero con perspectivas de mejora, mientras apenas el 19% define el momento actual como un proceso de mejora.

Imagen de Javier Milei: la negativa supera a la positiva

Ese telón de fondo ayuda a entender otro de los capítulos centrales del relevamiento: la valoración del Presidente.

Según la encuesta, Milei registra actualmente 40% de imagen positiva y 58% de imagen negativa, con un diferencial de -18 puntos.

La tendencia reciente aporta información adicional. En mayo, la imagen positiva se encontraba en torno al 50% y la negativa en 48%. Un mes después, los números reflejan un deterioro de esa relación y un crecimiento de las opiniones desfavorables.

La misma lógica aparece al analizar la gestión. El 58% desaprueba la administración nacional, frente a un 38% que mantiene una evaluación favorable. A su vez, seis de cada diez encuestados consideran que el país avanza en una dirección equivocada, mientras cuatro de cada diez creen que transita el rumbo correcto.

La encuesta sugiere que la percepción sobre los ingresos, las expectativas económicas y la evaluación presidencial forman parte de un mismo clima de opinión. Los resultados no permiten establecer relaciones de causa y efecto, pero muestran una coincidencia entre el deterioro de las expectativas y una valoración menos favorable del Gobierno.

Qué muestra la encuesta sobre las elecciones de 2027

Aunque el estudio dedica su tramo final a cuestiones electorales, algunos números ayudan a completar el cuadro. Ante una eventual elección presidencial, el 39% afirma que votaría a un candidato opositor, mientras el 28% se inclinaría por el oficialismo. Otro 21% permanece indeciso.

Cuando la consulta se realiza por espacios políticos, La Libertad Avanza reúne una intención de voto del 31%, seguida por el kirchnerismo con 16% y el peronismo no kirchnerista con 15%. Los indecisos representan otro 15% del total.

La investigación fue realizada sobre 2.348 casos en todo el país entre el 20 y el 26 de junio. El estudio informa un margen de error de +/- 2,1% y una ponderación por género, edad, región, nivel educativo, condición socioeconómica y voto emitido en la primera vuelta presidencial de 2023.