

La secretaría de Energía vino trabajando en la fusión de los dos reguladores de los servicios públicos de electricidad y gas. La regulación de la distribución eléctrica en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano estaba a cargo del Enre (electricidad), mientras que las distribuidoras de gas de todo el país reportaban a Enargas.
La fusión de ambas creó el Ente Nacional Regulador del Gas y la electricidad (Enrge). Hace un mes, allí se nombró como titular a Marcelo Lamboglia. Pero el funcionario renunció a un mandato de cinco años. Lo sucederá su vicepresidente Vicente Serra.
El Gobierno asegura que seguirá adelante en búsqueda de un “ente unificado”.

El funcionamiento previo de Enargas y el de Enre tiene sus diferencias. Al regular las distribuidoras de todo el gas, Enargas venía cumpliendo un rol más preponderante que el de Enre. Este último solo se encarga de la distribución eléctrica en AMBA (Area Metropolitana de Buenos Aires), es decir que solo se encargaba de los cuadros tarifarios de Edesur y Edenor.
Además, la administración de Mauricio Macri quiso disolver el Enre, y que sus funciones pasaran a reguladores locales (de la ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires). Pero la administración de Alberto Fernández revirtió esa decisión, devolviendo la competencia para esa tarea a Enre.
Lamboglia venía de Enre, cuya estructura venía más golpeada -por las razones antes descriptas - que la de Enargas.
La dimisión fue informada por La Nación y luego corroborada por otros medios.
El primer candidato para dirigir al regulador fusionado era Marcelo Nachón, que venía siendo el interventor de Enargas. El Enrge se formó el 5 de mayo y todavía no llegó a consumarse. Hasta ahora, cada organismo regulador mantiene sus estructuras (legales, administrativos), aunque la idea del regulador conjunto era unificar esas funciones.
“Hay continuidad institucional plena. El directorio sigue funcionando con total normalidad. Vicente Serra, vicepresidente del organismo, asume las funciones de la presidencia. No hay vacancia ni interrupción de la gestión”, explicaron desde el Gobierno.
“La renuncia de Marcelo Lamboglia responde a motivos estrictamente personales. Se respeta y agradece su gestión al frente del Ente. Habrá un proceso ordenado hacia adelante. Conforme al marco normativo, se realizará un nuevo concurso para seleccionar al próximo presidente del Ente unificado”, detallaron.
El funcionamiento de los entes reguladores debe ser, por ley, producto de un concurso de antecedentes y méritos. La administración de Mauricio Macri llevó adelante un proceso para seleccionarlos, pero la de Alberto Fernández los desestimó. El ex presidente designó a Federico Bernal en Enargas y Federico Basualdo en Enre. Luego, la suerte de ambos cambió con la designación de Sergio Massa en el ministerio de Economía. Energía reporta a Economía.

La estructura de Enre solo regula a las distribuidoras que prestar servicios en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano (AMBA). El resto de las distribuidoras eléctricas está bajo la órbita de sus respectivas provincias.
De esa manera, en la provincia de Buenos Aires conviven dos reguladores. El Enre, que se supone de alcance nacional, se encarga de Edenor y Edesur, mientras que Oceba vigila al resto de las distribuidoras eléctricas bonaerenses (Eden, Edes, Edea y Edelap).
El resto de las provincias tiene su propio regulador. Son los gobiernos provinciales los que autorizan las variaciones tarifarias de las eléctricas que allí funcionan.
















