En un contexto donde la recaudación tributaria del Gobierno nacional acumula una caída del 5% real interanual entre enero y agosto de 2026, un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) estimó que el gasto primario de la Administración Pública Nacional (APN) podría registrar en 2026 la mayor reducción de los últimos tres años.

Si durante los últimos cuatro meses del año se mantiene el ritmo de reducción real observado hasta agosto, el gasto primario podría cerrar 2026 en un nivel equivalente al 12,4% del PBI, es decir, respecto del tamaño de la economía.

“Esto implicaría una caída de 5,4 puntos porcentuales en relación con 2023”, señaló el IARAF, organización dirigida por el economista Nadin Argañaraz. De concretarse esa proyección, se trataría de la mayor reducción del período: en 2024, el gasto había caído 4 puntos porcentuales respecto de 2023, mientras que en 2025 la baja había sido de 4,6 puntos.

Así, la reducción acumulada sería de aproximadamente 14 puntos porcentuales del PBI en tres años.

El gobierno de Javier Milei se comprometió con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a alcanzar este año una meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI. Durante los primeros siete meses del año, las cuentas públicas acumularon un superávit primario cercano al 0,9% del PBI y un superávit financiero de aproximadamente 0,1%.

Según el IARAF, entre enero y agosto de 2026 el gasto primario registró una caída real del 32% respecto del mismo período de 2023. Los mayores recortes se observaron en las transferencias a provincias y municipios (-86,6%), los bienes de uso (-83,6%), las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional —empresas públicas y fondos fiduciarios— (-62,1%) y otras transferencias al sector privado —subsidios económicos— (-59,3%).

Por el contrario, las jubilaciones y pensiones, que representan el principal componente del gasto de la APN, registraron la menor caída (-8,2%). En tanto, los gastos en personal (-28,9%) y las ayudas sociales a personas y las asignaciones familiares (-30,6%) se ubicaron en niveles próximos a la variación del gasto primario total.

El informe remarca que analizar el gasto devengado de la APN permite cuantificar la caída real de cada uno de sus principales componentes, con dos particularidades.

El gasto primario podría cerrar 2026 en un nivel equivalente al 12,4% del PBI
El gasto primario podría cerrar 2026 en un nivel equivalente al 12,4% del PBI

Por un lado, esto permite aislar el efecto de la postergación de pagos, que “sí incide cuando se analiza el gasto pagado y la cuestión de la deuda flotante”. Por otro, permite identificar el origen del ajuste, es decir, “el recorte inicial realizado tanto de manera directa como en la fuente de financiamiento de otras entidades del Sector Público Nacional, de las universidades nacionales y de las provincias y municipios”.

En ese sentido, el IARAF calculó que si se suman los recortes de las transferencias corrientes a esos tres actores —empresas públicas y fondos fiduciarios, universidades nacionales y provincias y municipios—, el 42% de la caída del gasto primario de la APN se explica por menores giros a otras jurisdicciones y entidades del sector público. Son esos organismos los que deben afrontar el ajuste de manera directa, salvo que “aumenten su financiamiento propio o que reduzcan otros gastos”.