El ministro de Economía, Luis Caputo, reveló que para los próximos dos años esperan, con una proyección conservadora, que las privatizaciones generen ingresos por u$s 2300 millones.
Si bien la cifra supera los u$s 2000 millones que el ministro estimaba en abril pasado que entrarían en el próximo año, sin prisa pero sin pausa, las privatizaciones de empresas públicas siguen en carpeta y se esperan novedades incluso este mes.
Para 2026, el Gobierno proyecta que ingresen u$s 800 millones, mientras que para el año que viene ingresarían u$s 1500 millones por la venta de activos.
En lo que va del año se concretó la venta de Transener, la distribuidora de alta tensión de energía eléctrica, por u$s 356 millones. A fines del año pasado también se realizó la concesión de cuatro centrales hidroeléctricas de las represas del Comahue por u$s 700 millones. Este año, los avances más concretos se dieron en las licitaciones de las rutas, que ya están en la etapa de apertura de los sobres con las ofertas económicas para la Etapa II-B, que incluye los Tramos Mediterráneo, Puntano, Portuario Sur y Portuario Norte.

Caputo mencionó entre las compañías por vender a la distribuidora de agua en Buenos Aires, AySA, las termoeléctricas en manos de ENARSA, Manuel Belgrano y Timbúes-General San Martín (que generan el 8% de la energía eléctrica del país), “esas puede llegar a ser que se den incluso antes del cierre de este año, conservadoramente hemos puesto que se diera el año que viene pero tenemos la expectativa de que se materialice antes”, dijo Caputo, el astillero Tandanor, y una segunda etapa de venta de las centrales hidroeléctricas.
“El número que hemos puesto es conservador. Entre los dos años, el número es entre u$s 500 millones y u$s 1000 millones conservador”, agregó el ministro.
Si bien no fue mencionado por Caputo, también estaba prevista la venta de la participación de ENARSA en el gasoducto Perito Moreno, las regasificadoras que inyectan el gas licuado, y los parques eólicos.
Una de las empresas que está en carpeta es Belgrano Cargas. La compañía entró en la lista de activos a vender desde el principio, y desde mediados del año pasado ronda la inminencia de su venta. Sin embargo, todavía no se conocen los pliegos a pesar del fuerte interés privado en quedarse con las tres líneas: Belgrano, San Martín y Urquiza.

Las últimas afirmaciones desde despachos oficiales aseguran que la licitación saldrá finalmente este mes, luego de varias modificaciones que forzaron el ajuste de los pliegos. El precio que se estimaba para las tres líneas rondaba los u$s 800 millones entre la venta del material rodante y los talleres, mientras que las vías serían concesionadas. En los trenes, la liquidez no vendría por el lado de la concesión de las vías, la cual sí compromete la inversión en obras de mantenimiento y mejora, sino que el flujo sería por el lado de la venta del material rodante y la concesión de los talleres. La operadora de cargas marcó en el primer trimestre un rojo financiero de $ 10.229 millones.
En el caso de AySA, la privatización derivó finalmente hacia la venta del 90% del paquete accionario, dejando fuera la alternativa de una venta mayoritaria directa y una licitación para el resto de las acciones. El 10% excluido quedará en manos de los trabajadores. Si bien la licitación salió sin precios de referencia, las estimaciones del sector privado oscilan entre los u$s 400 millones y u$s 500 millones. La empresa de aguas registró en el primer trimestre un resultado financiero positivo de $ 41.637 millones.
La expectativa para el año tuvo un altibajo: Intercargo. La compañía, que se estimaba desde el mercado en un valor superior a los u$s 100 millones, se ofertó a u$s 45 millones. Sin embargo, la licitación se declaró desierta. La compañía también registró un resultado financiero positivo de $ 9574 millones.


















