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El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el programa financiero presentado por el Gobierno para cubrir los vencimientos de deuda de 2026 y 2027 permitirá reducir los riesgos de una eventual tensión cambiaria durante el próximo año electoral. “Estamos blindando para que nada de esto pase”, afirmó, al ser consultado sobre la posibilidad de una nueva corrida contra el peso como ocurrió en otros procesos electorales.

En una entrevista con La Nación +, Caputo sostuvo que el equipo económico trabaja con una mirada optimista sobre la evolución de las principales variables, aunque aclaró que mantiene una estrategia de preparación ante escenarios adversos. “Una cosa es lo que yo creo que va a pasar, y otra para lo que trabajo”, explicó.

El ministro señaló que no espera un escenario de inestabilidad porque proyecta una continuidad del proceso de recuperación económica. “Creemos que la economía va a seguir creciendo, que la inflación va a seguir bajando, que el Banco Central va a seguir acumulando reservas”, afirmó.

Sus declaraciones se producen luego de que el Ministerio de Economía detallara el esquema con el que prevé cubrir los vencimientos de deuda hasta fines de 2027, que alcanzan los u$s 44.100 millones al considerar los compromisos de ambos años y los pagos intra sector público.

El Gobierno aseguró que cuenta con fuentes de financiamiento identificadas y que busca mantener un margen adicional para los próximos ejercicios.

Caputo destacó que la presentación del programa financiero tuvo como objetivo mostrar con mayor claridad que las necesidades de financiamiento están cubiertas. “Algunos querían ver con mayor claridad lo que nosotros veníamos repitiendo desde hacía semanas, que teníamos esencialmente las necesidades de financiamiento cubiertas o identificadas para el 2026 y 2027”, afirmó.

En ese sentido, recordó la situación que encontró la administración de Javier Milei al asumir y señaló que el país estaba “virtualmente en default” con organismos internacionales y con el mercado. Según explicó, en ese contexto decidió avanzar con un programa de estabilización en lugar de permitir una crisis mayor.

“El país había normalizado el atropello a la propiedad privada, había normalizado no cumplir los contratos, había normalizado nuestra deuda”, sostuvo Caputo, al analizar las condiciones iniciales que enfrentó el Gobierno.

Dólar, inflación y recuperación del consumo

Respecto de la suba reciente del dólar, Caputo descartó que represente un motivo de preocupación y sostuvo que el movimiento estuvo alineado con el comportamiento de otras monedas frente al dólar a nivel internacional. “El peso argentino replicó el comportamiento que tuvieron el real y las monedas de Latinoamérica”, explicó.

El ministro cuestionó a quienes, según planteó, habían señalado un supuesto atraso cambiario cuando el dólar se ubicaba en niveles inferiores y ahora advertían sobre una señal de alerta por una cotización más elevada. “No se puede militar las dos cosas”, afirmó.

Sobre la inflación, Caputo sostuvo que el Gobierno mantiene el objetivo de profundizar la desaceleración de los precios y afirmó que el proceso continuará si se mantiene la política fiscal y monetaria actual. “En la medida que nosotros sigamos con esta ortodoxia fiscal y monetaria, inefectiblemente, la inflación va a converger a una inflación internacional”, señaló.

Consultado sobre la posibilidad de que el índice de inflación de junio vuelva a ubicarse por debajo del 2%, el ministro dijo que aún no contaba con el dato definitivo, aunque indicó que las estimaciones privadas lo ubicaban entre 1,8% y 1,9%.

Caputo también defendió la evolución del consumo y afirmó que los datos muestran niveles récord. Explicó que las formas de compra cambiaron y que la medición debe contemplar canales como el comercio electrónico. “El dato crudo, el dato real, es el del producto, y ese dice que estás en récord”, afirmó.

Según el ministro, la recuperación del salario real y de las jubilaciones impulsará una mejora adicional del consumo. Explicó que las jubilaciones ajustan con rezago respecto de la inflación y que, en un contexto de caída de precios, esa dinámica favorece una recuperación del poder adquisitivo.

Obra privada y cambio en el modelo de infraestructura

Caputo también defendió el nuevo esquema de infraestructura impulsado por el Gobierno, basado en la participación del sector privado en lugar de la obra pública tradicional. En particular, destacó las licitaciones para mejorar corredores viales y señaló que abarcan unos 9000 kilómetros de rutas.

“El sector privado lo está haciendo con plata del sector privado”, afirmó, y sostuvo que las licitaciones registraron valores inferiores a los precios base establecidos por el Estado.

El ministro vinculó esta decisión con la reducción del gasto público aplicada al inicio de la gestión. Según explicó, parte del ajuste estuvo asociado a la eliminación de obras que, según su visión, representaban una estructura ineficiente. “El 70% del gasto de la obra pública eran obras menores, con cordón cuneta, techado de un parque, donde costaba más el seguimiento de la obra que la obra misma”, afirmó.

Ruido político y efecto sobre la economía

Consultado por el impacto de los conflictos políticos sobre la economía, Caputo sostuvo que los episodios recientes no afectaron las principales variables financieras. Mencionó que durante un período de tensión política y un shock externo asociado a la guerra, el riesgo país alcanzó mínimos y el Banco Central continuó comprando dólares.

Para el ministro, esa dinámica representa un cambio respecto de la historia argentina, donde los conflictos políticos solían trasladarse rápidamente a la economía. “Estamos pareciendo más a un país normal, donde si hay un problema político se dirime en la política o en la Justicia, pero afecta menos a la economía”, afirmó.

Caputo también cuestionó la cobertura periodística de los resultados económicos del Gobierno y sostuvo que las noticias positivas suelen quedar relegadas. Como ejemplo, mencionó la acumulación de reservas del Banco Central y señaló que, en algunos casos, se presenta como negativo un menor ritmo de compra de divisas.

“Nosotros trabajamos preparados como si lo peor fuera a pasar”, concluyó Caputo al referirse al escenario electoral de 2027, aunque aclaró que no es el escenario que espera para la economía argentina.