

La politóloga y directora ejecutiva de la consultora Management & Fit, Lara Goyburu, participó este miércoles de Cuentas Claras, en El Cronista Stream, donde aseguró que la derrota de Donald Trump en las elecciones legislativas en Estados Unidos respondió a una combinación de factores económicos y sociales. Además, explicó cómo el nuevo escenario legislativo de EE.UU. puede condicionar los vínculos comerciales con la Argentina.
Consultada por los comicios estadounidenses, Goyboru dijo: “Vemos que lo que se está dando en todo el mundo es que manda el bolsillo. Decidís por cómo te fue ese año en tu economía personal”.
“En Estados Unidos esto se ve muy claro por el efecto que tuvo la guerra sobre el precio de la nafta”, añadió la analista. En ese contexto, calificó el conflicto en Medio Oriente como “un error de Trump que suponía que en 15 días estaba terminado y acá estamos”.
Junto al factor económico, la especialista sostuvo que la gestión migratoria ocupó un lugar central en los resultados. “El voto latino estaba con Trump y se le dio vuelta con el maltrato a los inmigrantes”, detalló.
A su juicio, la combinación entre problemas de bolsillo, malestar social y una guerra prolongada generó una “tormenta perfecta” que potenció el creciente rechazo contra la administración de Trump. Con este trasfondo, la politóloga definió el rol opositor en Norteamérica mediante una metáfora: “Los demócratas funcionaron como un pararrayos para una estática que estaba presente en el ambiente”.
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El cambio de escenario político en Washington también repercutirá directamente sobre la Argentina, remarcó Goyboru. En concreto, advirtió que la reconfiguración del mapa legislativo norteamericano influye tanto en las expectativas diplomáticas como en la viabilidad de la asistencia económica futura.
Ese condicionamiento lo sintetizó en dos vías: la simbólica y la material. En el plano simbólico, subrayó que el resultado electoral planteó un dilema para la alineación internacional de la administración argentina.

Goyburu señaló que, para Argentina, alinearse con “socios que no tienen el apoyo popular en sus países” debilita la posición estratégica y abre interrogantes sobre la conveniencia de sostener dicho alineamiento.
En el plano material, recordó que cualquier apoyo financiero posterior para el año que viene requerirá la aprobación de un Congreso con mayoría demócrata. Goyburu resaltó que, mientras el acuerdo comercial de febrero permanece frenado en el Congreso argentino, la ayuda estadounidense ahora dependerá del nuevo mapa parlamentario.
Esto se debe a que un tratado de libre comercio con la Argentina no es una decisión exclusiva del Poder Ejecutivo estadounidense, sino que requiere la aprobación del Capitolio ya que conserva facultades sobre las decisiones comerciales de este alcance. “Entonces, también tiene efectos para nosotros”, completó la experta.
















