Nuevo estudio

La sangrienta pelea entre economistas de todo el mundo: entre izquierda y derecha, ¿quién va ganando?

Un estudio del FMI analiza el conflicto que se vive en el mundo de los economistas desde hace años, mientras que explica quién es el actual ganador en la lucha académica.

El Gobierno anunció este domingo que las reuniones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante la cumbre del G20 en Roma dejaron "buenos resultados". El propio FMI publicó más tarde que, en las discusiones con los países del bloque, se solicitó la reducción de las sobrecargas en los intereses de los préstamos que otorga el organismo.

Este punto reflotó una vieja discusión entre los economistas que fue desarrollado en profundidad durante el último estudio que realizaron los académicos Reda Cherif, Marc Engher y Fuad Hasanov, a pedido del FMI, que se centra principalmente en una dicotomía que se suele mencionar en casi todo discursos o análisis económico-político: la izquierda y la derecha.

Los académicos mencionados realizaron un análisis histórico de casi 5000 investigaciones realizadas desde 1978 hasta la actualidad y las ubicaron en alguna de las dos posturas ideológicas en cuestión.

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LA GUERRA DE LA ECONOMÍA

El estudio realizado por Cherif, Engher y Hasanov comienza en 1978 debido a que esta fecha es considerada como bisagra para la mayoría de los economistas. Ese año llegó a su fin el modelo keynesiano, que había dominado la escena político-económica por casi casi 50 años, y apareció una nueva ideología que sería la predominante durante dos décadas.

La teoría de John Maynard Keynes se centraba fuertemente en la intervención del estado, mientras que su sucesora la reducía al mínimo. Esta postura se enroló luego en el denominado "Consenso de Washington".

Durante el auge del keynesianismo se vio un incremento en el gasto público que estuvo ligado a un aumento en las empresas de propiedad estatal y los diferentes incentivos para garantizar el pleno empleo. Sin embargo, a largo plazo se comenzaron a advertir los efectos de la intervención estatal.

John Maynard Keynes

"La crisis de los 70 es fundamental para entender este cambio de narrativa", explicó Roy W. Cobby, profesor asistente del King's College de Londres y especialista en economía política e industrial, en diálogo con la BBC. En esa línea, agregó: "Se produce un descenso dramático del crecimiento en muchos países occidentales, hay un aumento de la inflación, a EE.UU. le cuesta sostener sus cuentas públicas y muestra un déficit elevado. Llega una crisis por agotamiento".

Así es como las palabras "privatización" y "liberalización" comenzaron a verse repetido entre los estudios y recomendaciones realizados por diferentes economistas, apunta la investigación del FMI. Entre sus líderes estaba el Premio Nobel de Economía, Milton Friedman, acérrimo defensor de este tipo de ideologías.

"Esta narrativa fue marginal hasta mediados de la década de 1980, pero posteriormente se alzó [en una gran cantidad de estudios], alcanzando su punto máximo en la década de 1990, cuando se produce la transición de muchas economías socialistas", precisó el estudio. Y fueron los gobiernos de América Latina quienes abrazaron masivamente este tipo de políticas.

Milton Friedman, el fundador de la Escuela de Chicago.

Las premisas de esta postura económica se aglutinaron en el denominado Consenso de Washington, ya que la solución a los problemas económicos que aquejaban a los países de hispanoamérica se idearon desde los Estados Unidos. Estas se resumieron en cinco puntos:

  • Disciplina fiscal y reordenación del gasto público
  • Reforma tributaria para bajar los impuestos a la renta (aunque se subieron los indirectos)
  • Liberalización de las tasas de interés y búsqueda de tasas de cambio competitivas
  • Liberalización comercial y de la inversión extranjera
  • Privatización, desregulación y propiedad privada por encima de todo

"Los objetivos de estas políticas eran promover el crecimiento y la estabilidad macroeconómica, reducir el déficit fiscal y conjurar la crisis de la deuda externa a la vez que esperaban reducir la pobreza", explicaron Cherif, Engher y Hasanov.

Para el año 2000, este tipo de pensamiento era central en la academia.

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QUIÉN VA GANANDO

Pero a pesar de que las ideas de derecha parecían haberse establecido como las vencedoras en materia de economía, con varios economistas asegurando que esa era la fórmula definitiva, la crisis del 2008 -la cual vio los efectos negativos de la falta de intervención estatal en todo el mundo- produjo un quiebre.

Así, en la década siguiente se vio una ruptura en la homogeneidad existente hasta esa fecha y la aparición de diferentes recetas que prometían solucionar todos los problemas económicos globales. Este debate recién se terminó con la pandemia, mientras que volvió a aparecer un nuevo protagonista: la política industrial.

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"Es aún incipiente, pero el debate en torno a la política industrial ha vuelto a resurgir en la academia. Esto se da a pesar de que la política industrial gozaba de mala reputación entre los responsables políticos y los académicos, y a menudo se considera el camino de la perdición para las economías en desarrollo", continuó el estudio.

Las estrategias para incentivar la política industrial pueden ser variadas: se pueden crear empresas públicas, brindar apoyo al sector privado con recursos que no pueda obtener o incluso fomentar valores de sostenibilidad como requisitos para poder contratar con la administración pública, entre otros.

Las opciones parecen diversas pero, sea como sea, antes de que estas u otras ideas se pongan en marcha en el mundo que deje la pandemia, habrá de librarse una batalla dialéctica previa.

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