La recaudación impositiva en agosto sumó más de $ 20 billones, lo que implicó un aumento del 33,5% interanual, en línea con las estimaciones privadas de la inflación de agosto para el mismo período, lo que deriva en un estancamiento de los ingresos al fisco en el octavo mes del año.
En lo que va del año, la recaudación acumula una caída del 3,8% real interanual, lo que equivale a una pérdida de $ 6,5 billones, estimaron desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).
Agosto cortó la recuperación que había mostrado julio, tras una suba real del 1,2%, incluso en un mes marcado por una aceleración de la inflación (2,1%).
La debilidad de los tributos vinculados al mercado interno, como IVA o los vinculados a la seguridad social, fue compensada por el salto interanual de las retenciones. Ganancias, además, mantiene una evolución positiva que ayuda a la meta del Gobierno de mantener el superávit fiscal.
El IVA tuvo una suba del 25,3%, lo que implicaría una caída real de los ingresos por este tributo, mientras que el impuesto a las Ganancias tuvo un aumento del 45,2%.
Las retenciones aumentaron un 155,1%, ayudadas por la suba interanual de la liquidación de exportaciones del agro, que crecieron 30% en dólares.
“En este sentido incidió a favor la baja base de comparación, debido a que en junio y principios de julio 2025 se habían adelantado derechos que suelen ingresar en agosto, a causa de la baja de alícuotas transitoria dispuesta por el Decreto 38/2025 que se encontró vigente hasta finales de junio 2025″, explicaron desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
La mayoría de los ingresos se distribuyeron entre el IVA ($ 6,6 billones), los impuestos a la seguridad social ($ 4,8 billones) y Ganancias ($4,6 billones).
Desde IARAF explicaron que, en base a una inflación estimada de 1,6% para agosto, el impuesto que más cayó fue derechos de importación (-19,3% real interanual), mientras que el aumento real de las retenciones habría sido de 91,1%.
Los impuestos a los combustibles líquidos aumentaron un 12,7% real, incluso a pesar de las prórrogas que aplicó el Gobierno a su actualización. Esto se explica por el aumento de los precios finales de los combustibles.
IVA neto de reintegros tuvo una caída real del 6,1%, mientras que en el caso de Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social se registró una caída de 1,2%, explicado por la variación salarial y la pérdida de puestos de trabajo registrados.
El IVA impositivo es el que registró la mayor variación (29,6%), aunque también se mantuvo por debajo de la inflación, mientras que el IVA aduanero sigue a la baja en términos reales (15,4%).
Desde ARCA explicaron que el desempeño del mayor tributo de la economía respondió a la mayor utilización de los saldos de IVA para cancelar otras obligaciones, de la mano de la menor cancelación de obligaciones de IVA impositivo con saldos a favor de otros impuestos.
A ello se sumaron las mayores devoluciones del Régime de Comercialización de Granos en relación con agosto del año pasado.
Los impuestos a la seguridad social se mantienen en el podio de la recaudación, a pesar de haber subido por debajo de la inflación.
Sus $ 4,8 billones se explicaron por el aumento de la remuneración bruta promedio.
“Se encuentran vigentes los beneficios establecidos en el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), mediante el cual se dispuso una alícuota reducida de Contribuciones patronales por cada nuevo trabajador del sector privado incorporado entre el 1 de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027, y el régimen de Promoción de Empleo Registrado (PER) que otorga la posibilidad de regularizar las relaciones laborales no registradas o deficientemente registradas del sector privado mediante beneficios fiscales y facilidades de pago que varían de acuerdo al tipo de contribuyente o empleador”, agregaron desde ARCA respecto de las variaciones de este tributo.
Ganancias volvió a mostrar una recuperación real y se mantuvo en el top tres de recaudación.
El tributo se vio influenciado por el vencimiento de la presentación de la declaración jurada para personas humanas para el periodo fiscal 2025, que se prorrogó hasta el 22 de septiembre, en el marco del tratamiento legislativo de Inocencia Fiscal II. El año anterior, el vencimiento del impuesto fue en junio.
En agosto, sin embargo, hubo mayor cantidad de anticipos de sociedades por el aumento del impuesto para el año pasado.
También hubo un menor uso de saldos a favor de Ganancias para cubrir otros impuestos y el aumento de retenciones impositivas, atenuado por la actualización de escalas y de las deducciones de Ganancias para la cuarta categoría.
El impuesto a los Créditos y Débitos, uno de los preferidos del Gobierno para seguir la evolución de la recaudación, tuvo un aumento nominal interanual del 21,5%, equivalente a una caída real del 9%. Así, aportó $ 1,5 billones.
Este impuesto se vio afectado por un día hábil menos y la vigencia de nuevas exenciones.
En lo que va del año, la recaudación acumula una caída del 3,8%, en parte explicada por la fuerte caída que registran los ingresos por retenciones (-28,3%), estimó IARAF, por la baja de alícuotas aplicada a los principales granos exportados.
Le siguieron en la baja los derechos de importación (-18,5%) y los impuestos internos coparticipados (-17,3%).
En el sentido contrario, el mayor aumento lo registró el impuesto a los combustibles (19,3%).
Si se excluyeran los tributos vinculados al comercio exterior, la recaudación hubiera tenido una baja del 2,6%. Es que los principales tributos, aunque a menor nivel, también registran caídas. Es el caso de IVA neto de devoluciones, que suma una baja del 6,6%, mientras que los aportes y contribuciones a la seguridad social acumularon una caída del 3,6%.
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José Ignacio Bellorini, profesor de la Maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral















