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La realidad del lento crecimiento económico ya alcanzó a la Secretaría de Hacienda: los ingresos tributarios, es decir, el dinero que recauda el país por el pago de impuestos no crecieron en los primeros siete meses de este año, debido exclusivamente a la caída del Impuesto Sobre la Renta y el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a gasolinas y diésel.
De acuerdo con datos de la dependencia que lidera Edgar Amador Zamora, la recaudación del ISR se ubicó en MXN $1.777 billones entre enero y julio de este año, lo que significó una caída de 6% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
“El Impuesto Sobre la Renta sigue cayendo y esto no es común para la economía mexicana. Implica que las empresas tienen menos utilidades y está reflejando ya el estancamiento económico de México de los últimos años. Esto pone en riesgo hacia adelante el gasto en inversión fija bruta de las empresas y la contratación de personal en el sector formal”, advirtió Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco BASE.
El ISR representa más de la mitad de los ingresos tributarios del país, y es prácticamente tres veces más grande que los ingresos petroleros del país. Además, es la fuente de ingresos más grande del Gobierno Federal.
Tope de precios de gasolina pega a recaudación
Un segundo apartado de impuestos que presentó una caída en la recaudación es el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las gasolinas y el diésel.
En este sentido, desde marzo de este año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha implementado estímulos fiscales, es decir, descuentos a este impuesto, con el objetivo de evitar que los precios de la gasolina Magna y del diésel aumenten de forma acelerada.
Esto deriva del conflicto internacional entre Estados Unidos e Irán, quienes desde finales de febrero mantienen una guerra que afecta el libre tránsito de buques petroleros por el Estrecho de Ormuz, una región que representa aproximadamente la tercera parte del tránsito mundial de petróleo.
Desde enero de este año, el Gobierno Federal acordó con el sector gasolinero un tope de precios voluntario para que la gasolina Magna no cueste más de MXN $24 por litro, mientras que el diésel se topó a MXN $27 por litro.
Los descuentos al IEPS provocaron que los ingresos por este impuesto cayeran 2.1% en el acumulado entre enero y julio de este año, al ubicarse en MXN $246,871.5 millones.














