Enviada especial a Nueva York - El presidente Donald Trump reunió a sus principales aliados del continente en la sala de conferencias número 6 en la sede de la ONU, en el marco del Escudo de las Américas. Entre los delegados asistió el presidente Javier Milei, uno de los personajes mencionados de la intervención del líder norteamericano y orador de la jornada.
“El Escudo de las Américas es muy importante. Es la alianza más grande y poderosa para la seguridad económica y nacional que se haya reunido en el hemisferio occidental”, definió Trump en su breve discurso, según pudo reconstruir El Cronista.
“Quiero que sepan que los Estados Unidos los apoya. Yo he respaldado a algunos de ustedes y tuvimos grandes victorias. Todos los que respaldé ganaron, tuvimos una gran victoria en Colombia, y tuvimos una gran victoria en Argentina y dos veces”, resaltó frente a Milei, quien lo observaba en primera fila.
El presidente estadounidense llegó pasadas las 15 con demora, después de su encuentro con el mandatario ucraniano Volodimir Zelensky, y los jefes de Estado que ya estaban en la sala debieron esperarlo durante al menos media hora. Entre ellos ya se encontraba temprano el presidente argentino, quien llegó a la sala acompañado por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo, en lo que fue su primera actividad de la semana diplomática en Estados Unidos.
La escena de la delegación argentina tuvo dos ritmos distintos: mientras Caputo se sentó a leer concentrado con los auriculares puestos, Milei y Quirno recorrieron la sala y saludaron a los mandatarios que ya habían llegado, entre risas y abrazos. “Estimado”, le decía el jefe de Estado argentino a sus pares, y a algunos incluso los saludó con su típico gesto de entusiasmo con los pulgares para arriba.

Milei se detuvo especialmente con Keiko Fujimori, presidenta de Perú, con quien tuvo un saludo afectuoso. Perú se incorporó este mes al Escudo de las Américas, después de una decisión anunciada durante la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a Lima. Además, Milei mantuvo charlas privadas con el mandatario Santiago Peña (Paraguay) y el embajador de Chile en Estados Unidos, Andrés Ergas-Heymann, entre otros.
La primera cara estadounidense del encuentro fue Kristi Noem, la enviada especial de Trump para el Escudo de las Américas. La funcionaria había sido secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos hasta que Trump la removió de ese cargo y la designó para conducir esta iniciativa regional. Desde entonces, Noem funciona como uno de los principales enlaces de la Casa Blanca con los gobiernos que forman parte de la coalición.
Después de media hora, apareció el secretario de estado, Marcos Rubio, para marcar el tono de la reunión antes de la llegada de Trump, en un discurso que combinó el inglés y el español.
“Para nosotros una de las cosas que han pasado en los últimos años que promete más que nada es esta alianza”, dijo. “Países que están comprometidos al 100% a confrontar estos grupos, a estos bandoleros, criminales, terroristas que amenazan nuestras regiones”, describió.

En su intervención, destacó la aparición de nuevos liderazgos en la región comprometidos con enfrentar las amenazas transnacionales. Según explicó, los grupos criminales ya no son únicamente carteles dedicados al narcotráfico, sino organizaciones sofisticadas que, en algunos casos, cuentan con recursos que rivalizan con los de los propios Estados, tanto en términos financieros como militares y tecnológicos.
“Estas organizaciones operan entre ellos mismos y operan en diferentes países, no reconocen fronteras, no reconocen soberanía, y en muchos casos estos grupos tienen más o menos los mismos recursos que un gobierno, a veces más todavía, y armamento que se parece a un gobierno. Así que la única manera de enfrentar esta coordinación entre los criminales y los terroristas, es que nosotros también tenemos que coordinar para acercarnos”, definió.

Javier Milei: “Queremos tener un rol proactivo en garantizar la seguridad”
Luego de Rubio, hablaron algunos de los mandatarios presentes antes de la llegada de Trump. Entre ellos, Javier Milei: “Estamos abocados para reconstruir el sistema de seguridad, la inteligencia, pero también hay una dimensión económica: porque garantizar la estabilidad económica ante cualquier factor externo y asegurar el desarrollo de los recursos críticos que Dios nos dio también es una cuestión de seguridad nacional”, dijo el mandatario argentino según pudo reconstruir El Cronista.
“Queremos tener un rol proactivo en garantizar no solo la seguridad argentina sino también la seguridad hemisférica”, aseguró el Presidente argentino. “Porque hoy las amenazas que castigan a nuestras naciones no suelen no suceden solo en el mundo físico, sino también el de la información y los operadores psicológicos”, sumó. “Secretario Rubio, cuente con la Argentina para llevar este compromiso a los hechos. Estamos preparados para nuestra energía y nuestros minerales los tengan una región más próspera y más segura”, cerró Milei.

Después de que hablara el Presidente argentino, apareció Donald Trump junto al secretario del Tesoro, Scott Bessent. Todos se levantaron de sus asientos a aplaudirlo. “Como parte de ese esfuerzo, quiero agradecerles por unirse a la Coalición contra los Carteles del Departamento de Guerra de Estados Unidos, y estamos acá para ayudarlos. Durante años, los carteles libraron una guerra contra los pueblos de este hemisferio. Ahora nosotros les estamos haciendo la guerra a ellos”, introdujo el líder estadounidense.
“La tarea de cada líder en esta sala es, por encima de todo, proteger la seguridad física de su pueblo. Son terroristas violentos, fuerzas paramilitares y controlan territorios físicos. Eso ocurre porque nadie hizo nada para detenerlos”, ordenó.
En su alocución, habló de las organizaciones del narcotráfico, haciendo foco en el fentanilo, y les dijo a los presidentes: “Ustedes nos informan y nosotros nos ocupamos de ellos. O ustedes mismos se ocupan, me gusta que hagan eso. Si hay drogas, nosotros lo haremos por ustedes”, les dijo, según supo El Cronista.
PRESIDENT TRUMP on SHIELD OF THE AMERICAS: This is the largest and most powerful alliance for economic and national security ever to convene in the Western Hemisphere. pic.twitter.com/am69TMy9vm
— Department of State (@StateDept) September 22, 2026
El encuentro de Nueva York es la segunda gran postal del Escudo de las Américas desde su lanzamiento. La primera fue en marzo, cuando Trump reunió en su resort de Doral, Florida, a los líderes de la región y presentó la iniciativa como una nueva alianza para combatir a los carteles y al crimen organizado.
En aquella cumbre participaron Milei, Rodrigo Paz de Bolivia, José Antonio Kast por Chile, Rodrigo Chaves de Costa Rica, Luis Abinader de República Dominicana, Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador, Mohamed Irfaan Ali de Guyana, Nasry Asfura de Honduras, José Raúl Mulino de Panamá, Santiago Peña de Paraguay y Kamla Persad-Bissessar de Trinidad y Tobago.
Desde entonces, el espacio se amplió. Perú se incorporó este mes y Colombia formalizó su ingreso el 14 de septiembre, con la participación de su embajadora en Washington, María Consuelo Araújo, en una reunión encabezada por Noem.
La composición actual incluye a Argentina, Bahamas, Belice, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Trinidad y Tobago, además de Estados Unidos como impulsor de la iniciativa. Chile participa con un estatus particular dentro del proceso de incorporación.

El número que maneja Washington desde el lanzamiento es de 17 países regionales, además de Estados Unidos. La administración Trump presentó la coalición como una plataforma para compartir inteligencia, fortalecer la cooperación militar y coordinar acciones contra las organizaciones de narcotráfico y el crimen transnacional. En marzo, la entonces vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había dicho que había 17 países representados y 12 jefes de Estado en la cumbre inaugural.
El contexto de la reunión en Nueva York le da otra dimensión. El Escudo se reúne en paralelo a una Asamblea General de la ONU atravesada por la discusión sobre seguridad internacional, guerras y el rol de Estados Unidos en el hemisferio. Trump llegó a Naciones Unidas con un discurso en el que volvió a colocar al combate contra los carteles en el centro de su política regional y habló de utilizar la capacidad militar estadounidense para defender los intereses de Washington en el hemisferio.

Por Daniela Romero
Redactora de Economía y Política
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