

El nivel de actividad de la industria manufacturera registró en septiembre una caída del 1,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. De esta manera, el sector fabril acumuló una contracción del 2,6% durante los primeros nueve meses de 2026, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
A pesar del persistente retroceso en la comparativa interanual, el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero arrojó una luz de estabilización en el corto plazo. La serie desestacionalizada mostró en septiembre una variación positiva del 0,7% respecto a agosto, aunque el indicador de tendencia-ciclo exhibió una leve disminución del 0,4% mensual.
El escenario productivo continúa mostrando una marcada heterogeneidad.
Durante el noveno mes del año, diez de las dieciséis divisiones que componen el indicador oficial presentaron caídas interanuales. El mayor impacto negativo provino del rubro “Maquinaria y equipo”, que se desplomó un 26,8%, arrastrado fuertemente por un derrumbe del 45,4% en la fabricación de maquinaria agropecuaria a raíz de menores ventas de tractores y cosechadoras nacionales.
Otro sector severamente golpeado fue el de “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, que anotó una merma del 22%. Dentro de este bloque, la producción de equipos de informática, televisión y celulares sufrió un revés del 38,9% producto de un menor volumen de unidades comercializadas en el mercado interno. A esto se sumó la contracción del 23,6% en aparatos de uso doméstico, como heladeras y lavarropas.

Por su parte, la industria automotriz y el rubro textil también operaron a la baja. La división de “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” cayó un 3,5%, afectada por un descenso del 28,3% en las ventas a concesionarios, aunque el impacto en la producción fue amortiguado por un alza del 6,8% en las unidades exportadas. En tanto, “Prendas de vestir, cuero y calzado” retrocedió un 5,3%, un fenómeno que los fabricantes atribuyen a la menor demanda local y a una mayor competencia de productos importados.
El peso pesado del índice, “Alimentos y bebidas”, finalizó septiembre prácticamente estancado con una mínima baja del 0,1%. Esta estabilidad fue el resultado de fuerzas contrapuestas: mientras la producción de carne vacuna cayó un 4,8% y el procesamiento de pescado se contrajo fuertemente por el fin anticipado de la temporada de langostino, rubros como yerba mate, té y café volaron un 25,3%, acompañados por un crecimiento del 4,8% en la elaboración de vino.
Seis sectores en verde
En la vereda opuesta, seis sectores lograron sortear el escenario recesivo y traccionaron en terreno positivo. El desempeño más destacado por su incidencia fue el de “Productos minerales no metálicos”, que trepó un 5,1%. Este bloque se vio impulsado por la recuperación del sector de la construcción, lo que traccionó un salto del 8,8% en artículos de cemento y del 6,1% en cemento pórtland.
Finalmente, el segmento de “Sustancias y productos químicos” aportó otra nota alentadora al avanzar un 3,9% interanual, apuntalado por la fabricación de productos farmacéuticos (+9%) de cara al mercado interno, y un fuerte incremento en la producción de biodiésel (+16,7%).
El grupo de los rubros en alza se completó con “Madera, papel, edición e impresión” (+6,4%), “Otro equipo de transporte” (+11%) y un leve repunte del 1,7% en la industria del caucho y plástico.


















