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El primer semestre del año acumuló un superávit financiero de 0,1%, mientras que el resultado primario fue de 0,6% del PBI.

En junio, las cuentas públicas volvieron a registrar déficit. Así, el resultado primario fue de - $ 696.843 millones, mientras que el déficit financiero fue de - $1,02 billones, luego del pago de $ 328.049 millones en intereses.

“El resultado fiscal se encontró influido tanto por los menores ingresos asociados a la postergación del pago del Impuesto a las Ganancias para personas humanas como por la estacionalidad vinculada al pago de aguinaldos”, explicó el ministro de Economía, Luis Caputo.

“El orden en las cuentas públicas es un pilar fundamental del programa económico, que se alcanzó a través de una fuerte reducción en el gasto público y ha permitido una baja de impuestos nacionales acumulada desde 2024 equivalente a casi 3% del PIB”, agregó el funcionario.

Con el acumulado del año, el Gobierno tiene casi la mitad de la meta acordada con el FMI para este año, de alcanzar un superávit de 1,4% del PBI.

En la comparación interanual, el resultado primario fue un 188% inferior, mientras que el financiero marcó una baja del 285,9%.

Ingresos

Los ingresos en el mes fueron de $ 14 billones, un aumento interanual del 22,3%, lo que implica una caída real interanual, ya que la variación fue menor a la de la inflación en el mismo período (33,5%).

Los ingresos tributarios crecieron 21,7%, variación explicada por el traslado de los vencimientos del Impuesto a las Ganancias para personas humanas hacia el mes de julio, explicado en parte por las modificaciones que el Gobierno hace a la ley de Inocencia Fiscal, proyecto que se enviará a partir de la semana próxima.

Dentro de los ingresos, fueron pocos los que registraron subas reales. Es el caso de Bienes Personales, resto tributario, ingresos no tributarios y otros ingresos corrientes.

Gasto

Los gastos primarios treparon a $ 14,8 billones, un aumento del 30,4% interanual, también por debajo de la inflación, pero por encima de los ingresos registrados en el mes.

Las prestaciones sociales y las remuneraciones se vieron alcanzadas por el pago de aguinaldo, lo que sumó presión a los gastos del mes.

Las prestaciones demandaron $ 11 billones (31,2% más), mientras que las remuneraciones explicaron erogaciones por $1,6 billones, tras un aumento del 23,4% interanual.

El aumento del gasto en subsidios también presionó sobre las cuentas. En su conjunto, los subsidios económicos aumentaron un 160% en el mes, explicado por aumentos en los destinados a la energía (201%) y al transporte (105%). Esto coincide con la ampliación de los subsidios al gas para los hogares vulnerables en el período invernal hasta el 75% del consumo, en pleno pico del costo, presionado por los precios internacionales.

En su conjunto, demandaron poco más de $ 1 billón: los energéticos explicaron $ 714.381 millones, mientras que los del transporte $ 348.916 millones.

Las transferencias corrientes alcanzaron los $3,5 billones, tras un aumento del 48,6%. Las correspondientes a universidades registraron un incremento de 31,6% interanual.

También aumentó el gasto en la Asignación Universal por Hijo, que trepó 51,1% y el gasto en jubilaciones lo hizo en un 40,7%.

Semestre

La baja de la recaudación, que registra una tendencia a la baja sostenida, a pesar de la interrupción que sufrió en mayo, explicó que en el primer semestre los ingresos tuvieran una suba del 26,2% interanual.

El diferencial lo marcaron los ingresos de capital, que registraron una suba del 2625%.

El ministro de Economía Luis Caputo
El ministro de Economía Luis CaputoAstarita Diego/AFS

El gasto, sin embargo, tuvo una suba más marcada, del 30,4%.

Esto derivó en que el resultado primario de la primera mitad del año fuera un 4,7% inferior al del mismo período de 2025, mientras que el financiero marcó una baja del 53%.

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