LA GIRA PRESIDENCIAL

El Gobierno apuesta a las gestiones del Papa para destrabar el acuerdo con el FMI

Alberto Fernández se reunirá el 13 de mayo con Francisco en Italia y luego habrá una reunión del Vaticano con Guzmán y empresarios donde estará la titular del Fondo Monetario.

 Alberto Fernández confía plenamente en que su escala por el Vaticano de la gira europea que emprenderá el sábado se convierta en la piedra basal para cerrar de una vez un acuerdo con el FMI por una cuestión sencilla: el Presidente cree que el Papa Francisco tiene una influencia suprema no sólo en el organismo financiero internacional sino también en gran parte de los países que forman parte del directorio del Fondo.

La estrategia del Presidente de visitar al Papa para lograr un nuevo apoyo ante el FMI no se acotará a la reunión a solas que ambos mantendrán el 13 de mayo en la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano. Un día después de este encuentro, el gobierno participará con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, de una reunión convocada por la Academia Pontificia del Vaticano donde está previsto que participe la titular del FMI, Kristalina Georgieva.

Si bien Alberto Fernández visitará desde el próximo lunes a sus pares de Portugal, España, Italia y Francia, lo cierto es que la visita al Papa y la reunión de la Academia Pontificia concentra la mayor expectativa del gobierno en esta gira ya que se espera un nuevo gesto de Francisco para que la Argentina pueda acordar con el FMI un plan de pagos "factible y razonable", como dicen, por la deuda de u$s 44.000 millones que arrastra el gobierno de la administración de Mauricio Macri.

Según confirmaron a El Cronista funcionarios que formarán parte de la comitiva presidencial a Europa, "el Papa está comprometido a fondo en que la Argentina pueda lograr un alivio financiero para salir adelante en medio de la crisis de la pandemia".

La celeridad con que la embajadora ante la Santa Sede, Fernanda Silva y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, lograron cerrar la semana pasada la reunión del Papa con Alberto Fernández es una muestra más de la predisposición de Francisco por ayudar a la Argentina en este momento.

El peso que tiene Francisco en los líderes mundiales es muy relevante y su última encíclica "Fratelli Tutti" ('Hermanos todos') publicada el año pasado alertó que "la fragilidad de los sistemas mundiales frente a la pandemia ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado". Ese texto escrito por el propio Francisco recibió el apoyo de gran parte de la comunidad internacional.

Guzmán mantuvo el 14 de abril pasado una reunión a solas con el Papa y poco después de eso el Sumo Pontífice difundió un video muy comentado en Washington en el que pidió "regular estrictamente" la especulación financiera y consideró "insostenible y peligrosa", que la pandemia "ha inflado como nunca" y cuyas consecuencias vuelven a pagar los más pobres.

El Vaticano ha logrado también un reciente acercamiento con la administración demócrata de Estados Unidos liderada por Joseph Biden, una afinidad que Francisco nunca tuvo con el ex presidente Donald Trump. Para el gobierno este no es un punto menor en su tarea por cerrar un acuerdo con el FMI.

La reunión de Francisco y Alberto Fernández a solas finalmente será en el Vaticano aunque se había previsto en un primer momento en Santa Marta, la residencia más íntima que tiene el Papa. Luego de ese encuentro ambos líderes se unirán a la reducida comitiva argentina que estará integrada por Guzmán, Béliz, Oliveri; el secretario de la Presidencia, Julio Vitobello; el canciller, Felipe Solá; el secretario de Comunicación, Juan Pablo Biondi y la primera dama, Fabiola Yañez. 

Ayer, el jefe de ceremonial de la Presidencia, Gustavo Navarro, se ocupaba de elegir un regalo para llevarle a Francisco y que el Presidente pidió que no sea ni un mate ni un poncho.

REUNION CON MINISTROS

El encuentro posterior a la reunión con el Papa también está cargado de expectativas por parte del gobierno. Es que a la Academia Pontificia donde irán Guzmán y Béliz estarán la titular del FMI; el director director gerente del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg; el premio Nobel Joseph Stiglitz; el famoso economista Jeffrey Sachs; Rob Johnson, presidente del Institute for New Economic Thinking y empresarios de todo el mundo.

Detrás del Papa operan casi al unísono el cardenal Pietro Parolin, que es el segundo en escala jerárquica del Vaticano y monseñor Marcelo Sanchez Sorondo, el obispo argentino que se encarga de la organización del encuentro de la Academia Pontificia.

La presencia de Béliz no es casual en esa reunión. El secretario de Asuntos estratégicos fue designado en la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales donde tendrá como misión promover el estudio y el progreso de las ciencias sociales, económicas, políticas y jurídicas a la luz de la doctrina social de la Iglesia.

Ayer, el Fondo Monetario Internacional evitó opinar sobre la interna del Frente de Todos donde Guzmán quedó enfrentado al kirchnerismo duro encarnado en el subsecretario de Energía, Basualdo. El FMI sólo se limitó a plantear: "nuestro socio en la negociación es el ministro Martín Guzmán", sobre quien viene llevando adelante las discusiones para refinanciar los u$s 44.500 millones de deuda que contrajo el macrismo.

El papa Francisco denunció en su nueva encíclica que existe la necesidad de "rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas". En ese documento el Papa planteó una respuesta "para quienes quieren construir un mundo más justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la política y en las instituciones".

Este es el discurso que repite constantemente el presidente Alberto Fernández en cuanto foro internacional se presenta. No es casual que la apuesta del gobierno para resolver las negociaciones con el FMI puedan acelerarse con la ayuda del Papa.

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