El escenario electoral comienza a tomar forma y los analistas ya evalúan las variables institucionales que podrían alterar drásticamente el mapa político argentino a partir de 2027.

Durante su paso por Cuentas Claras, el programa que se emite por El Cronista Stream, el consultor Cristian Buttié desmenuzó el actual panorama y advirtió sobre el factor determinante que podría generar una sorpresa absoluta en los próximos comicios.

Según su visión, el futuro de las elecciones primarias es la clave que definirá si el sistema logra ordenarse o si, por el contrario, se encamina hacia una fragmentación total de la oferta partidaria que ponga en riesgo los números del oficialismo.

Al proyectar qué sucedería si el Gobierno logra modificar las reglas de juego electorales, el especialista trazó un paralelismo con un antecedente histórico de alta dispersión.

“¿Que haya un escenario fragmentado beneficia al oficialismo? Hay un clivaje y es si continúan o no las PASO, si continúan todo se va a terminar ordenando, pero si no hay PASO, no te sorprenda encontrarte con un escenario similar al de 2003, donde Menem fue el más votado con 24%, una heterogeneidad a lo Perú y después el balotaje es una caja de Pandora”, señaló el director de CB Global Data.

Y subrayó: “Ahí Milei perdería ese 40 y pico por ciento porque tendría varios apéndices de antikirchnerismo no mileístas”.

Para entender el punto de partida del Gobierno hacia esa contienda, Buttié definió la situación de la cúpula oficialista y la composición de su base de apoyo. “El Gobierno está en una anarquía constitucional controlada, no hay agenda, todo el tiempo hay focos de conflicto pero controlados”, señaló.

Sobre la división del electorado, detalló: “Argentina es un país de tercios, un tercio es antiperonista, otro tercio anti derecha y un tercio que vota con el bolsillo. Hay un 27% de núcleo duro fidelizado a Milei, que va a estar sí o sí, porque es el máximo representante del antiperonismo”.

Sin embargo, el consultor remarcó el fuerte desgaste que existe en ese segmento más volátil que mira exclusivamente la economía diaria. “Lo que le llega a doña Rosa es lo del caso Adorni o no llegar a fin de mes. Este último voto blando empezó a demostrar que no coincide con esta realidad. Si a eso se le suman escándalos, se agrava la situación. Ese último tercio mira su metro cuadrado, su realidad cotidiana”, analizó.

“Las encuestas marcan que incluso los que apoyan a Milei están preocupados por no llegar a fin de mes y por el miedo a perder el trabajo. La agenda es que no se dispare la inflación, obviamente esperan que la macro empiece a derramar en la micro, pero hay un desgaste y ese desgaste el Presidente lo está sufriendo”, agregó.

Al evaluar a la oposición, apuntó directamente al rol del gobernador bonaerense y al estado actual de su espacio político. “Kicillof está como Cristina en 2019. Tiene un piso alto y un techo bajo. No le garantiza la reelección a Milei pero se la allana, representa el mal mayor para mucha gente, es la experiencia fallida. Es difícil sacarse esa mancha, para CFK y para todos los que formaron parte del Frente de Todos”, analizó.

En esa misma línea, fue categórico: “El kirchnerismo está gastado, ¿por qué volvería el kirchnerismo si ya en 2019 demostró que no pudo brindar resultados? Hoy el kirchnerismo no es opción, se fue a la B. Les recuperaron 14 puntos en un mes en las elecciones de 2025”.

Ante este vacío de representación, Buttié planteó que podría surgir una figura alternativa o un rearmado desde otras vertientes. “¿Si hay lugar para un outsider? Depende de dónde se pare, no sé si puede ser un pastor. Si la otra opción es el kirchnerismo, hay margen para que algo crezca, yo veo más un empresario, alguien que no reivindique cosas de Milei”, proyectó.

A modo de cierre, concluyó: “Hay que ver cómo actúa ese último tercio que no tiene ningún tipo de problema en votar kirchnerismo o antikirchnerismo, y es el tercio que define a dónde va el país”.