DISPERSIÓN

Diferencias de precio del 80% en una misma categoría y del doble en frescos

En las verduras puede haber brechas del 100% con los valores sugeridos por el Mercado Central para el minorista. En las góndolas hay distancias del 80% con la referencia de Precios Cuidados.

Empresas, gremios y Gobierno intentarán poner blanco sobre negro los costos de las cadenas de producción para identificar las distorsiones y también achicar la dispersión de precios, que en las góndolas pueden mostrar diferencias de hasta el 80% dentro de una misma categoría y que se duplican en el caso de los alimentos frescos.

El objetivo que planteó Matías Kulfas la semana pasada es que los precios dejen de aumentar, en particular en el caso de los alimentos, pero también apuntan contra la dispersión. "En un contexto de alta inflación hay problemas en toda la cadena y los precios están todos desordenados" diagnosticó la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca la semana pasada.

Pese a que Precios Cuidados busca funcionar como una referencia, dentro de la misma categoría de productos -de marcas y cantidades similares- hay productos que se despegan por casi el doble. En el caso de los fideos -spaghetti, sin huevo, de 500 gramos- la marca que forma parte de la canasta acordada con el Gobierno cuesta $41,50. Las primeras marcas rondan los $60 a $65 pesos, siempre con los mismos parámetros. Pero una de ellas, que no está entre las más populares para ese segmento, se despega hasta los $75, lo que deja una diferencia del 25% con el promedio pero la brecha alcanza el 80% contra el programa oficial.

En ese caso, el producto acordado está bastante por debajo del promedio, mientras que en el ejemplo de la yerba, el kilo de primeras marcas ronda los $ 400 pesos, hasta los $ 422 sin tener en cuenta las premium. La referencia de Precios Cuidados -donde una de las marcas que pasa los $ 400 también tiene versión de un kilo pero con otro envase- oscila entre los $ 272 y $ 291 pesos.

Las diferencias se agravan en los puntos de venta de proximidad como almacenes o supermercados chinos donde no se rigen por los precios máximos y no se aplican los Precios Cuidados. Para Víctor Beker, director del CENE, la dispersión de precios relativos está vinculada a "la pandemia y su secuela, la cuarentena, así como los controles de precios implementados que condicionaron el comportamiento de la inflación".

El principal factor de preocupación en alimentos es, sin embargo, la suba de precios en los productos frescos, como carnes -con bajas de producción y mayor exportación- y frutas y verduras. El año pasado, con una inflación del 36,1%, los productos estacionales como alimentos o ropa subieron un 64,4%, casi el doble del promedio. Los precios regulados -servicios públicos- lo hicieron apenas un 14%

Las brechas entre los precios de los comercios en el área metropolitana de Buenos Aires y las referencias que fija el Mercado Central llegan a duplicarse. El precio sugerido para las manzanas ronda los $ 100 pesos pero en las verdulerías llegan al doble. Otros valores aparecen más alineados, hay brechas del 70% en los morrones, del 30% en los zapallos y del 50% en la lechuga, entre otros casos.

La carne muestra grandes diferencias en la canasta oficial, que no busca ser referencia sino garantizar el acceso a cortes populares, salvo en el caso de los dos cortes que están en Precios Cuidados. Las diferencias entre el programa de carnes y el mercado llegan casi al 80%, con un valor de $ 700 en carnicerías para el matambre, por ejemplo.

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