El calendario de noviembre traerá una modificación inédita en el esquema de atención al público de la City. Con motivo de celebrarse el Día del Bancario, el próximo viernes 6 de noviembre las sucursales financieras de todo el país no abrirán sus puertas.

Este cese de actividades presenciales marcará el inicio de un freno operativo excepcional que se extenderá por cinco días consecutivos, retomando la normalidad recién a mitad de la semana siguiente.

La paralización prolongada se explica por la visita del papa León XIV a la Argentina. Al habitual cierre de sábado y domingo se le acoplará el feriado nacional del lunes 9, establecido por el Decreto 1103/2026 para facilitar la logística en torno a la misa programada en Palermo.

Al día siguiente, martes 10, regirá un feriado distrital en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba, pero el Banco Central dispuso mediante la Comunicación “A” 8487 que el asueto bancario aplique en todo el país.

La seguidilla de persianas bajas terminará el miércoles 11, aunque con una particularidad en el mapa nacional. Ese día finalizará la visita del pontífice con un evento central en la Basílica de Luján, lo que motivó un feriado exclusivo para la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, en la jurisdicción porteña y en el resto del territorio, la actividad bancaria, cambiaria y bursátil se retomará en sus horarios habituales.

El freno de cinco días requerirá previsión por parte de las empresas y de quienes deban realizar trámites presenciales. La normativa de la autoridad monetaria implica que también dejarán de funcionar las cámaras electrónicas de compensación, por lo que la acreditación de cheques físicos, las liquidaciones del comercio exterior y otras operaciones que requieren validación manual quedarán en pausa desde el cierre del jueves 5.

Para compensar la falta de atención en ventanilla, el sistema financiero mantendrá plenamente operativos sus canales electrónicos. Las billeteras virtuales, el home banking y las aplicaciones bancarias permitirán procesar transferencias inmediatas, pagos de servicios y consultas con la misma dinámica de un fin de semana tradicional, al igual que los consumos con tarjetas de débito y crédito.

En cuanto a la provisión de billetes, las entidades diagramaron un esquema de contingencia con las empresas transportadoras de caudales para abastecer la red de cajeros automáticos. Frente a la inactividad récord, la sugerencia operativa es anticipar las extracciones o recurrir a los comercios adheridos al sistema de retiro de efectivo en línea de cajas, habilitado en supermercados, farmacias y estaciones de servicio.