Negociación

Colectivos y subsidios: la medida que puede complicar el servicio en AMBA hacia la vuelta a clases

Por el desfasaje entre el costo real del boleto y lo que efectivamente reciben las empresas, pueden reducirse más las frecuencias. El riesgo para la vuelta a clases

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Las empresas de colectivos del área metropolitana (AMBA) llevan dos meses de reducción en la frecuencia de los servicios, y la situación podría agravarse en marzo, mes en el que para muchos terminan las vacaciones y la vuelta a clases implica un mayor uso del transporte público. 

Esto ocurre en el marco del desfasaje entre el costo real del boleto y lo que efectivamente reciben las empresas, pese a que el Estado sostiene los subsidios y a los usuarios ya les aumentó el boleto 260% desde diciembre.

Sin embargo, fuentes del sector privado contaron a este diario que una resolución oficial del Gobierno que podría publicarse este jueves implicará una solución parcial al conflicto, y con ello la normalización del servicio.

Mientras tanto, la mayor parte de las empresas no llegaron a pagar el bono de $140.000 a los trabajadores del gremio de la UTA (Unión Tranviarios Automotor).

Baja de la frecuencia

La frecuencia de los colectivos comenzó a bajar en enero, que lo hizo en un 8%. En febrero las cámaras registran que la caída es del 4%. Es el relevamiento que realizaron desde la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), en base a los kilómetros recorridos.

Cayó el uso del colectivo tras el aumento

Además, tras el aumento del boleto, que en diciembre costaba $75 y desde febrero pasó a $270, ya registran una caída en la cantidad de pasajeros del 7%. "Es por el impacto del aumento, el que puede camina, comparte la moto u opta por usar la bicicleta, aunque con el tiempo tiende a estabilizarse", explicó Luciano Fusaro, de la cámara de transporte.

El conflicto se da por la falta de ingresos que registran los operadores para operar, según Fusaro. Actualmente, el costo real del colectivo se estima en $1000. De los $270 que paga el usuario, las empresas reciben en torno a $200 debido a los descuentos por boletos integrados o tarifa social. Aparte, el Estado aporta $400 por viaje, lo que da un total de $600 por viaje.

El reclamo empresarial es que el Ministerio de Economía "no cumplió con el compromiso de actualizar las cuentas y la determinación de subsidios, que mantiene el valor de $400 por viaje desde noviembre, un cálculo realizado con precios de la economía de agosto y septiembre". Desde entonces, hubo fuertes incrementos, sobre todo en combustibles.

"Aun con un boleto mínimo de $270, la tarifa promedio apenas cubre el 20% del costo real de cada viaje (10% en 2023), por lo que el incumplimiento del Estado de su propio marco normativo en un sector que no fija precio por su actividad pone en riesgo la continuidad de los servicios en el segundo sistema de transporte de colectivos más grande del mundo, que emplea a 50000trabajadores y transporta más de 10 millones de pasajeros diarios", agregó Fusaro.

Jueves: el día clave

De sostenerse esta situación, las cámaras empresarias esperan que se agrave la situación. "Si no se resuelve vamos a situaciones más complejas y en marzo con la vuelta a clases se va a sentir más el faltante", anticipan.

De todos modos, esperan que este jueves llegue una solución provisoria, de la mano de una resolución oficial que podría publicar la Secretaría de Transporte, que depende del ministro de Economía, Luis Caputo.

Es la resolución que determina los costos del transporte y así se determina cuánto destina el Estado al subsidio de un viaje. La actual resolución es del año pasado, y se basó en los números de la economía de agosto y septiembre. Como ejemplo, las empresas cuestionan que desde entonces el litro de gasoil pasó de $350 a $1000.

Con el nuevo esquema, las cámaras empresarias esperan una normalización de la frecuencia, pero además, darse vuelta y pagarle el bono pendiente a los trabajadores de la UTA. "Si publicacan la resolución y pagan la semana que viene, va a verse una normalización, y sino debería empeorar, porque las empresas no tienen forma de cubrir la brecha entre costos e ingresos", detallan.

El recorte que se analiza para la Ciudad

En medio del ajuste en el gasto público, el sector considera que el próximo paso que aplicará Nación es dejar de subsidiar 31 líneas que circulan por la Ciudad de Buenos Aires y pasarán a depender del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.

"Hay un punto gris que es CABA porque tiene todavía 31 líneas que no se transfirieron. Cuando se transfirieron los subtes, por alguna razón no se transfirieron. Son jurisdicción nacional así que se arregló con la ciudad de que ellos subsidian un 55% y que nación lo hiciera en 45%", señaló Caputo en una entrevista con el canal La Nación +. 

En ese sentido, indicó que desde el gobierno nacional buscan que la Agencia Metropolitana "tome mayor entidad". "Se busca que se resuelva entre CABA y provincia, y que Nación pueda salirse del tema transporte", agregó.

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