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El FMI se prepara para su reunión anual en Tailandia con tres focos centrales: el shock energético, el crecimiento de la inteligencia artificial y los altos niveles de deuda de los países con situaciones fiscales débiles.

Mientras tanto, el ministro de Economía, Luis Caputo, se prepara para encontrarse con un foro que elogia las reformas que impulsó Argentina y se dispone a plantearlo como un ejemplo para otros países.

Cumbre en Bangkok

La cumbre reunirá a los ministros de Economía de los 191 miembros del organismo y las expectativas son altas, no solo por la volatilidad global que atraviesa la economía, sino también porque coincidirá con la cumbre de ministros del G20, en lo que será la previa del encuentro de presidentes en Miami.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, planteó en su discurso de apertura previo al foro que la economía global atraviesa dos fuerzas enfrentadas: el efecto negativo de la suba del precio de la energía y el impulso positivo de la demanda de la Inteligencia Artificial.

Sobre esto último, enfatizó en que la Inteligencia Artificial y sus productos tecnológicos vinculados ya son un décimo del total de comercio global de bienes y que se convirtió en uno de los impulsos clave para el crecimiento de la economía global.

Si bien la IA se llevará gran parte del foco, Georgieva planteó que la política fiscal será central. “Es el lugar donde todas las presiones se encuentran”, marcó la directora gerente, quien agregó que los altos rendimientos “inflan el pago de intereses en un momento de restricciones presupuestarias y prioridades de gasto contrapuestas, incluida la defensa”.

FMI

La tasa de interés, agregó, presiona el costo a corto plazo de la deuda “y sin embargo no vemos acciones decisivas en las economías avanzadas con altos niveles de deuda, donde es hora de que haya planes creíbles de consolidación fiscal en el mediano plazo”. Entre las políticas sugeridas, incluyó “sacarle presión a la política monetaria”.

Para las economías emergentes, Georgieva recomendó expandir sus márgenes fiscales y fortalecer sus amortiguadores cambiarios (mediante compra de reservas) para hacer frente a la volatilidad del flujo de capitales. Para los países de bajos ingresos y con ya bajos niveles de recaudación, dijo que el contexto podría “forzarlos a cortar el muy necesario gasto en desarrollo”.

“Mi mensaje para quienes hacen política económica la próxima semana será: no podemos seguir postergando las acciones políticas necesarias. Tienen las herramientas, ahora tengan la sabiduría de usarlas. En el FMI sabemos que la consolidación fiscal supone un esfuerzo considerable. Tras perturbaciones en las que la política fiscal ha tenido que intervenir para amortiguar el impacto, la población se ha acostumbrado al apoyo estatal”, sentenció Georgieva.

En este sentido, insistió que los políticos enfrentarán decisiones difíciles, pero que deberán explicar por qué son necesarias las políticas de orden fiscal, luego deberán hacer planes que limiten el aumento del costo para el crecimiento futuro mientras que protege a los más vulnerables y, por último, buscar reformas estructurales complementarias.

Entre las reformas sugeridas destacó la flexibilización de los mercados laborales, la flexibilización de la entrada y salida de empresas y mejorar el acceso a inversiones de capital a largo plazo, como las financiadas con fondos de pensión, así como la seguridad energética.

“Urjo a las autoridades a poner cintas rojas, limpiar las telas de araña de las reglas obsoletas acumuladas en el tiempo y liberar el poder del emprendedurismo”, remató la funcionaria.

Cómo llega Argentina

El ministro de Economía, Luis Caputo, será el embajador de Argentina en el foro, y estará acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza.

El evento también da el contexto para un nuevo encuentro con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, que recientemente aseguró que volvería a usar el apoyo financiero a Argentina en caso de ser necesario.

Argentina es uno de los pocos países que impulsa reformas similares a las que planteó Georgieva en su exposición. Muchas de ellas habían sido acordadas con el Fondo y fueron recientemente ejecutadas, como la laboral, mientras que otras son planteadas a mediano plazo, como la tributaria o previsional.

El Fondo, mientras tanto, aún no concluyó la tercera revisión del acuerdo que tuvo a una misión a fines de septiembre en Buenos Aires. Luego de la misma, la vocera del organismo, Julie Kozack, elogió los avances hechos por el país pero planteó que comparten con el Gobierno el entendimiento de que el crecimiento debe expandirse a otros sectores y a los trabajadores.