Alberto Fernández en 'modo zen': ordenó soportar con calma la embestida de todos los hombres de la vicepresidenta

Alberto Fernández instruyó a sus funcionarios no responder los ataques que hizo Andrés Larroque y otros aliados de la vicepresidenta. En su entorno creen que se traspasó una línea peligrosa en la interna del Frente de Todos.

Alberto Fernández fue el único que decidió contestar la embestida del kirchnerismo duro al sostener que "nadie es dueño del gobierno, el gobierno es del pueblo". Pero más allá de esto las instrucciones que bajó a su gabinete es mantener el "estilo Zen" ante los nuevos agravios .

En la intimidad de la Casa Rosada creen que la embestida reciente del camporista Andrés "el Cuervo" Larroque traspasó una línea peligrosa de difícil retorno en la convivencia interna del Frente de Todos. El Presidente marcó ese punto de diferenciación con la respuesta que ofreció desde su recorrida en la Pampa. El jefe de Estado se manifestó "orgulloso de ser peronista" y ratificó que "la obra pública es el gran motor que levanta las economías" y que "estamos en el camino correcto".

El Presidente se enteró ni bien aterrizado en General Pico de las duras declaraciones de Larroque en el que lo acusó por perder las elecciones legislativas. El ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires sostuvo sin vueltas: "Alberto no se va a llevar el Gobierno a la mesita de luz. Acá hay un frente".

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Ya desde temprano, el único del Gobierno que había salido a repeler cuestionamientos anteriores del kirchnerismo fue el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien dijo que los los ataques al ministro de Economía, Martín Guzmán, "son ataques a Alberto, no al ministro de Economía".

Una hora más tarde de ello, Larroque escaló la embestida contra el Presidente y desplegó la artillería verbal directa. 

"El que fuerza la ruptura permanentemente con operaciones de desgaste sobre la figura de Cristina Kirchner y sobre el sector que ella representa es Alberto, sin ningún tipo de dudas", dijo el dirigente camporista en radio Urbana Play.

Desde la Casa Rosada no responderán. Un funcionario que estaba con Alberto Fernández al arribar a La Pampa para hacer una recorrida con el gobernador Sergio Ziliotto, calificó ante El Cronista como "un delirio total" las expresiones de Larroque aunque ratificó la estrategia defensiva que ordenó desplegar el Presidente: "Mantener el estilo Zen". 

Es decir, el Gobierno no saldrá a responder los cuestionamientos. Al menos ahora habrá silencio de radio desde la Casa Rosada para dejar en evidencia al kirchnerismo.

Más allá de Aníbal Fernández, o el piquetero Luis D'Elía, que dijo que "si Alberto cae, eso no favorece a Cristina, es una mirada miope de la cosa", nadie más responderá del Gobierno. Esto forma parte de la estrategia comunicacional de cuidar la imagen del Presidente.

El único referente K llegado a La Pampa junto con Alberto Fernández es el ministro del Interior, Eduardo "Wado" de Pedro. El mercedino mantuvo una extensa reunión el lunes con el Presidente y en el Gobierno aseguran que el ministro del Interior no será un hombre funcional a la embestida cristinista ya que entiende, dicen, que la Argentina se encuentra en una situación económica complicada como para aumentarle tensión política.

De todas formas, con las expresiones de Larroque en mano fueron varios los ministros y secretarios de Estado que vieron que la embestida del kirchnerismo duro traspasó una línea muy fina de la cual será muy difícil volver en la interna del Frente de Todos.

En el entorno del Presidente creen que a esta altura ni siquiera una reunión a solas de Alberto Fernández con Cristina Kirchner calmarán los caldeados ánimos en el Frente de Todos. Hay coincidencias generales en que el Presidente no está con ánimos de entablar ahora un diálogo con la vicepresidenta.

A la vez, en el Gobierno creen que las arremetidas del kirchnerismo duro contra Guzmán no tienen asidero y golpean duramente a la figura de Alberto Fernández para profundizar aun más la grieta interna en el Frente de Todos. 

De hecho, el Presidente encomendó al ministro de Economía y a sus ministros a mantener el diálogo con los empresarios a pesar de las críticas que por ello hicieron referentes del ala dura del kirchnerismo.

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