Intento de tregua

Alberto se niega a ceder el control y llama a un cese de hostilidades

Con apoyo de gobernadores, gremios y algunos movimientos sociales, el Presidente dilata una vez más el reemplazo de ministros o un viraje en la gestión, que solo él definirá. Por lo bajo, pide al ala K reflexionar.

La jornada siguiente al terremoto político y la crisis institucional que desató la salida en masa de los funcionarios más leales a Cristina Kirchner agitó las aguas, lejos de calmarlas. 

Tras un miércoles para el olvido en la que la misma gobernabilidad pareció puesta en jaque, el Presidente permaneció en Olivos y desde allí se rodeó (y exhibió) el apoyo de buena parte de la dirigencia que opera como contrapeso al kirchnerismo, recibiendo gobernadores, comunicándose con dirigentes de todo el país y, finalmente, mandando un mensaje claro a la dirigencia y al bando que esta semana se levantó en reacción a la humillante derrota electoral.

Por la mañana, Alberto Fernández recibió en Olivos al gobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien aterrizó en Buenos Aires para demostrarle su apoyo. La llegada del cuyano, que tiempo atrás había sido convocado a formar parte del gabinete nacional, despertó rumores de reemplazo del ministro coordinador, Santiago Cafiero, más aún cuando el equipo del presidente subrayó que la reunión se había desarrollado "en el despacho de la Jefatura de Gabinete" montado dentro del chalet residencial.

Habiendo colectado los apoyos de la CGT y entidades gremiales, gobernadores, intendentes y el Movimiento Evita en representación de los sectores populares, Fernández manifestó abiertamente su repudio a "la altisonancia y la prepotencia" con la que se gestó la operación que pretendía desplazar a sus colaboradores más cercanos, y fue taxativo al afirmar: "La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente".

Alberto contraataca: "La gestión de gobierno seguirá como yo estime conveniente, para eso fui elegido

Los explosivos audios de una diputada K contra Alberto Fernández

Alberto mira el frente externo y se concentra en su posicionamiento como líder regional

Minutos después de plantar bandera, el equipo del jefe de Estado dejó entrever que al ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, que fungía como vaso comunicante entre Fernández y la vice, Cristina Kirchner, se le había aceptado la renuncia. Momentos después, la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, desmintió enfáticamente que esa salida estuviera decidida. En el ínterin, una contraorden frenó el desplazamiento del dirigente de La Cámpora.

Si faltaran elementos para completar el guión del vodevil, un audio fulminante con descarnadas críticas de la diputada kirchnerista Fernanda Vallejos fue dado a conocer, exponiendo lo que piensa buena parte del kirchnerismo sobre el Presidente: que su poder es prácticamente nulo, y que tras la derrota debe limitarse a acatar cuanto diga Cristina Kirchner. 

Si había dudas, las palabras de quien fuera cabeza de lista en 2017 terminaron de confirmar quiénes son las figuras que perturban al cristinismo: el jefe de gabinete, Santiago Cafiero; los ministros de Economía, Martín Guzmán, y de Producción, Matías Kulfas, y la secretaria Vilma Ibarra.

Habiéndose pronunciado de cara a la sociedad, Fernández lanzó mensajes discretos a la tropa sublevada. Dijo que, presionado, no lograrían nada de él. Admitió que deberá incorporar nuevas figuras, pero demandó tiempo para no actuar en caliente. Enojado con la vice y el jefe del bloque en la cámara de Diputados, Máximo Kirchner, y a la vez sorprendido por la actuación de sus colaboradores, está dispuesto a perdonar y seguir adelante, según dijo a Página/12.

La dilatación de los recambios en el gabinete, sumados a los apoyos recibidos de una parte representativa del Frente de Todos, llevan al Presidente a pensar que el kirchnerismo tiene elementos suficientes para repensar lo que hicieron y reconocer que fueron demasiado lejos.

Para dar señales de tranquilidad, Fernández prevé retomar paulatinamente la agenda. Este viernes participará de una videoconferencia con el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, y salvo que nuevos episodios empantanen el camino, partirá a la noche rumbo a México para recibir el sábado la presidencia rotativa de la Celac.


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Comentarios

  • JP

    Jorge Pro

    Hace 19 días

    VIVA LA PATRIA¡¡¡¡¡¡¡¡

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  • A

    Adhros

    Hace 19 días

    Peleá Albert, ponete los huev0s de una vez

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  • MC

    Marcelo C

    Hace 19 días

    Que alguien le explique a este muchacho que en una guerra, cuando un bando llama a cese de hostilidades, es el bando que esta perdiendo!

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