ENTREVISTA

Trotta: "Los gremios acompañaron el regreso a la presencialidad el año pasado, sin vacuna"

En un mano a mano con El Cronista, el ministro de Educación habló sobre los desafíos de cara al ciclo lectivo 2021, en el que el Gobierno se propuso que los alumnos vuelvan a las aulas. Si bien anunció que los docentes comenzarán a ser vacunados en febrero, "no es una condición indispensable" para que reabran las escuelas.

La vacunación no será una "condición indispensable" para que los chicos vuelvan a pisar las aulas, dejó en claro Nicolás Trotta, ministro de Educación de la Nación, en una entrevista concedida a El Cronista, en la que además confirmó que los docentes comenzarán a recibir la vacuna en febrero. Por este motivo, esta semana el ministro les presentará a sus pares provinciales "una propuesta de priorización del orden de vacunación de los docentes".  

En un mano a mano con este medio, el funcionario nacional también insistió con que la decisión de abrir las escuelas en cada jurisdicción dependió de cada gobernador, no del Gobierno y explicó qué fue lo que cambió en los últimos meses para que la presencialidad sea, nuevamente, "el eje organizador del sistema educativo", luego de un 2020 en que, de acuerdo al Cippec, solo 129 mil estudiantes (el 1%) hayan sido autorizados para volver a clases presenciales.  

Conociendo las desigualdades que existen en el país, a las que se le suma la brecha digital, ¿el Gobierno no hace una autocrítica por haberse optado por cerrar todas las escuelas todo el tiempo, aún cuando había provincias en las que el virus no había llegado?

- El mundo -según la Unesco, el 90% de los países- frente a la incertidumbre de la pandemia en marzo, tomó la decisión de suspender la presencialidad. Uno iba viendo la evidencia de lo que era cada proceso. ¿Cómo cimentamos cada decisión? A partir de la unanimidad de todo el sistema educativo. La suspensión de la presencialidad fue acompañada por el Consejo Federal, por parte de las 24 jurisdicciones educativas. Es decir, las 23 provincias más la CABA. Tomamos la decisión de promover el regreso a la presencialidad en mayo, y eso permitió que en agosto, San Juan vuelva a la presencialidad. La decisión de regreso a la presencialidad -con los protocolos aprobados- fue de cada gobierno provincial. En un país federal, no son decisiones que toma el Estado Central. Tenemos que retrotraernos al contexto de agosto, septiembre y octubre, y lo que ha sido el enorme esfuerzo de esas provincias para avanzar en un momento de enorme incertidumbre, con la evidencia que se tenía.

¿Qué cambió de septiembre a hoy como para avanzar con este regreso a las aulas?

- La evidencia de que se puede transitar un regreso a la presencialidad segura; la experiencia que tuvimos en cuanto a la presencialidad, además de que creemos que a partir de la experiencia -nacional e internacional- podemos desplegar una estrategia que nos permita priorizar la escuela en cada decisión. Y ser conscientes que estábamos cerrando el año, y que había jurisdicciones que en septiembre- octubre, estaban en un momento creciente de muchísimo impacto en cuanto a la realidad del Covid. Entonces, había jurisdicciones con voluntad de recuperar la presencialidad, pero que no tenían, según lo marcaba el gobernador y su sistema sanitario, la posibilidad de hacerlo. Hubo provincias que tenían el sistema sanitario casi ocupado en su totalidad. Al momento del regreso a la presencialidad en los países del hemisferio norte, en agosto, su realidad epidemiológica rozaba lo óptimo. Por ejemplo, Alemania tenía 800 casos y acá teníamos jurisdicciones, con menos del 4% de la población de Alemania que estaban casi duplicando, de manera diaria, los casos que tenía ese país. Tenemos que ser conscientes de la realidad que se transitaba. Hoy, nuestro objetivo es una presencialidad cuidada, poniendo en valor toda esta experiencia, aplicando los protocolos, y maximizando esa presencialidad en la escuela.

Una agrupación de padres viene planteando que los casinos, bares, shoppings restaurantes están abiertos, a diferencia de los colegios. ¿Qué les responde?

- Que aprobamos los protocolos el 2 de julio y que las escuelas, en el marco de la realidad epidemiológica de cada jurisdicción, se empezaron a abrir en agosto.

Pero hubo provincias que jamás abrieron las puertas de sus escuelas...

- Bueno, habría que preguntarle a cada uno de esos gobernadores por qué no lo hizo. Y habría que analizar la realidad de cada jurisdicción: cuál es la realidad epidemiológica de cada jurisdicción, teniendo la mirada federal. La decisión de abrir las escuelas en cada jurisdicción es decisión de cada gobernador. Y cuando uno conversaba con cada gobernador, había provincias de extrema complejidad y otras, de un riesgo medio, pero con un sistema sanitario muy endeble, con fuerte temor de colapso. Podemos tener slogans, pero lo que planteamos es que tiene que haber un esquema de priorización del cuidado de la escuela. Y es parte de lo que le planteamos a los gobernadores. Si queremos garantizar las condiciones de base, para maximizar la presencialidad en la escuela, tenemos que lograr que sea un espacio que cuidemos entre todos.

En 2020, el Presidente de la Nación prácticamente no se refirió a la cuestión educativa, ¿por qué?

- El Presidente, a partir del acompañamiento de cada política que llevamos adelante en nuestro Gobierno, prioriza la agenda educativa. Y, si analizás el Presupuesto 2021, está reafirmado el compromiso. Más que la medición de la agenda que vos percibís, que no tuvo centralidad, la centralidad la observamos en cada una de las decisiones que adoptó el Gobierno. Un presupuesto que multiplica por siete los fondos destinados a la construcción de jardines de infantes, que crece más del 500% para la refacción de escuelas, vamos a estar invirtiendo solo en un año $ 52.000 millones en infraestructura escolar. Se ha casi triplicado la inversión en nuestro plan de conectividad, hemos duplicado la inversión en las becas Progresar, ha crecido casi 150% la inversión la inversión en la educación técnico profesional. Estos es el primer paso para dejar atrás el proceso de desinversión educativa de la gestión de Macri, que cuando asumió, no solo incumplió la ley de financiamiento educativo, porque su gestión se caracterizó por cuatro años de reducción de la inversión educativa. Sino que tampoco cumplió con la ley de educación técnico profesional, y las metas de inversión que enmarca esa ley. Además de que somos el gobierno que reinstitucionalizó la paritaria nacional docente.

La asesora del presidente Alberto Fernández Adriana Puiggrós insiste con que, hasta tanto no estén vacunados los docentes, no debería volverse a la presencialidad, ¿coincide?

- En todo 2020 planteé que la vacuna no es condición indispensable para la presencialidad. Lo confirma el hecho de que en agosto volvimos a las clases de manera segura.

Trotta: "La vacuna no es condición indispensable para la presencialidad".

Pero hay referentes sindicales que sí lo plantean...

- Bueno, será la posición de ellos. Pero ellos acompañaron el regreso a la presencialidad el año pasado, sin vacuna. ¿Qué tenemos que hacer? Multiplicar la intensidad de lo que ya hicimos. Esto no quiere decir que en un aula de 40 chicos van a ir los 40. Si pudimos hacer ir a 20 en un aula de 40, lo que tenemos que hacer, con los cuidados, es tener 20 chicos en todas las aulas, y con escalamiento en el ingreso, además de con responsabilidad en la administración. Porque movilizar el sistema educativo son 15 millones de personas. Tenemos que ir restringiendo, según la realidad de cada jurisdicción, para que no tengamos 15 millones de personas movilizándose de una. Pero sí que todos tengan presencialidad. No hace falta vacuna, pero es la que nos va a permitir ir intensificando la presencialidad. No solo la de los docentes, sino de toda la población, pero con la prioridad en los docentes, que comenzarán a ser vacunados a partir de febrero.

¿Cuántos docentes hay que vacunar y cuánto tiempo llevará hacerlo?

- Entre docentes y no docentes, son 1,5 millones de personas, aproximadamente. Todavía no tenemos la perspectiva de cuánto tiempo nos va a llevar, porque se está terminando de definir la temporalidad de la llegada de la distintas dosis que está adquiriendo el Gobierno. Pero los docentes están dentro de los cinco grupos priorizados. Esta semana vamos a trabajar con los ministros, presentando una propuesta de priorización del orden de vacunación de los docentes: por ejemplo, vamos a priorizar la educación inicial y especial. Somos claros: la vacuna no es condición indispensable, aunque nos va a permitir intensificar la presencialidad.

¿Qué cosas quedarán una vez que pase la pandemia? ¿Qué podrán aprender los docentes, alumnos y funcionarios después del 2020?

- Nos deja, en un país muy dañado socialmente, el vínculo entre las dos instituciones educativas más importantes que es la familia y la escuela. Y eso hay que sostenerlo. Nos deja también un mensaje contundente del rol de la escuela. Es muy importante que logremos que la agenda educativa no solo tenga presencia frente al no inicio del ciclo sino que tenga una presencia propositiva. Es importante priorizar la inversión educativa. Y el uso de la tecnología en todos los órdenes de la vida también es un activo, pero va de la mano de una responsabilidad indelegable del Estado, en garantizar conectividad, distribuir herramientas tecnológicas. Eso es lo que tenemos que trabajar. Hemos dado algunos pasos, pero no estamos ni cerca de resolver estos desafíos: tenemos que ir avanzando paso a paso. También nos deja en claro el enorme compromiso de nuestra comunidad educativa. Ha sido muy grande su compromiso y hay que remarcarlo.

Así como el Presidente impulsó una reforma judicial y en los últimos días se comenzó a hablar de la necesidad de una reforma en el sistema de salud, ¿no hace falta una reforma educativa?

- No creo que hagan falta nuevas leyes. Nuestro horizonte es cumplir la ley: tenemos una ley que dice que tenemos que invertir prioritariamente en Educación. Y la dejamos de cumplir en el 2016, la cumplimos por primera vez en 2015, después de casi una década de esfuerzo. Tenemos una ley nacional de educación, que es programática, que podemos llegar a actualizar y es lo que estamos planteando. Por ejemplo: fortalecer la escuela con el mundo del trabajo. También hay que avanzar en la mejora de la formación de los docentes. Pero todo esto va de la mano de darle recursos a la escuela. Los mismos que desfinanciaron la escuela plantean que la educación debería ser esencial.

Pero, si se cumplieran todas las leyes que existen, los chicos que se educan en provincias pobres están en desventaja respecto de los que nacen en una provincia con mayores recursos...

-Eso es la tragedia de la ruptura de una mirada única de nuestro sistema educativo. Por eso en 2020 priorizamos el Norte Grande y el Conurbano, porque son los lugares donde hay mayor desigualdad socioeducativa. 

Tags relacionados

Comentarios

  • EB

    Ezequiel Bernabeu

    19/01/21

    Claramente la educación no fue prioridad en 2020!! Veremos 2021 que es año electoral

    Ver más

    0
    0
    Responder
  • PMC

    Pablo Martin Castro

    17/01/21

    Este tipo nos toma por pel....?

    Ver más

    0
    0
    Responder