Zoom Editorial

Todos tienen que cumplir una tarea para que el diálogo por el FMI funcione

No es un debate nuevo, pero cada vez que se presenta, el deseo es que sea la última vez que pasa. Lamentablemente, eso no ocurre y hoy la pregunta que cruza a los dirigentes que les toca estar en la oposición, es si conviene acercarse al Gobierno o dejarlo que se cocine en su propia salsa.

Esta semana se concretará el encuentro entre los representantes de Juntos por el Cambio con el ministro Martín Guzmán por el acuerdo con el FMI. En la previa, hubo dirigentes de JxC que directamente estaban en contra de habilitar este diálogo. Y hubo otros que empezaron a exponer requisitos formales como condición previa para avanzar. Se debatió si debía realizarse en el Congreso o en el Palacio de Hacienda, y si debía estar o no el Presidente (aunque para eso la cita tendría que haber sido organizada en la Casa Rosada, como sucedió con el acto con los gobernadores). Se planteó si corresponde opinar sobre algo hipotético, y si lo correcto es hacerlo cuando el tema llegue al Congreso.

Afortunadamente para la Argentina (no solo para el Gobierno) finalmente habrá diálogo, aunque todavía quede definir dónde. Las circunstancias no están como para debatir la situación con ligereza. Bastante complejo va a ser para Alberto Fernández que el contexto económico se parezca al de 2018 (sequía, suba de la tasa de interés internacional de EE.UU. y pérdida de financiamiento externo que derivó en el acuerdo con el FMI), como para agregarle las remembranzas del 2001, año en el que la oposición venció a la Alianza en la elección legislativa, pero en el que la mayoría del peronismo prefirió no contaminarse con las impopulares recetas de Domingo Cavallo.

Más allá de las conclusiones que genere este encuentro, el dato que hay que extraer es que los representantes de JxC están actuando con un sentido de responsabilidad que va más allá de las especulaciones políticas. Es una señal de que sus integrantes perciben que la Argentina está en un momento bisagra. "Un mal paso y se puede caer del mapa" fue la frase que usó un ex funcionario de Mauricio Macri.

Hay un mensaje más del que hay que tomar nota en la previa. En algún momento el Gobierno tiene que dejar de hacer política con el acuerdo con el FMI, y sería conveniente que ese momento sea cuando se junte finalmente con la oposición. JxC le va a pedir a Guzmán que muestre algunas cartas más de las que dejó entrever ante los gobernadores oficialistas. Si la foto es solo para insistir con su propuesta y pedir el voto en el Congreso (en el hipotético caso de que el Fondo la acepte, algo que hoy no se ve como probable) y repetir las críticas a la deuda de Macri, el esfuerzo va a servir poco y nada.

Todavía no es hora de pensar en 2023. Primero hay que despejar los malos augurios que arrastra este año. La maldición de los años pares está lista para irrumpir.

Tags relacionados

Las más leídas de Columnistas

Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios