Opinión

Segundo tiempo: Macri vs. Riquelme

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En la era digital, la política y el deporte se entrecruzan minuto a minuto, como si fuera una partida de ajedrez sin final. Los actores principales se basan en el discurso para avanzar sobre el tablero donde se simula la batalla.

Una semana atrás, el ex presidente Mauricio Macri movió sus piezas y anunció que no será candidato en las próximas elecciones. Casi en simultáneo, Juan Román Riquelme, vicepresidente de Boca Juniors, reapareció en la escena del debate futbolero.

Ambos convivieron en el "club de la ribera" en roles diferentes: presidente y futbolista, logrando éxitos deportivos marcados a fuego en la memoria de los hinchas boquenses.

Macri es el presidente más ganador de la historia del Xeneize, con 16 títulos entre 1995 y 2008. En tanto, Riquelme como jugador insignia obtuvo 11 títulos, en sus dos etapas con la "10": 1998/2001 y 2007/2011, y como dirigente otros 6 entre 2019 y 2023.

El escritor Eduardo Galeano (1940-2015) asegura que el fútbol es el espejo del mundo y una parte fundamental de la realidad, aunque muchas veces ha sido ignorado o depreciado por la historia oficial.

El renunciamiento del ex presidente Macri

La noticia causó impacto entre propios y extraños, a poco de hacerse viral un video grabado por el expresidente argentino: "Quiero ratificar la decisión de que no seré candidato en la próxima elección y lo hago convencido de que hay que agrandar el espacio político del cambio que iniciamos, que tenemos que inspirar a los demás con nuestras acciones".

Horas después del anuncio, en una entrevista con el periodista Luis Majul (La Nación +), dio otros detalles de su decisión de bajarse de la contienda electoral.

Pasando al terreno futbolístico hizo una analogía con el liderazgo de Lionel Messi y el seleccionado campeón mundial, destacando el gran compromiso, disciplina y juego en equipo que los llevó a conquistar la tercera estrella.

"Cada uno de los jugadores asumió por completo el desafío, todos brillaron, todos sufrieron y al final todos ganaron. No ganó el líder, ganó el equipo, y así ganamos todos los argentinos" pone énfasis en su mensaje.

En medio del diálogo distendido tras haberse liberado de una pesada carga, Macri criticó al populismo de los gobiernos autoritarios porque no asumen la realidad, dilapidan los recursos públicos y provocan más pobreza.

Y enseguida, le apuntó a Riquelme: "Boca se transformó en un personalismo de alguien que yo traje al club dos veces. Le reconozco todo lo que hay que reconocer como jugador, que era increíble, y que me honra haberlo traído de Argentinos Juniors y después de vuelta del Villarreal, cuando ganamos esa Libertadores (en 2007) que fue su mejor momento. Pero esa forma de conducción prepotente, arbitraria y autoritaria no sirve".

En la previa al sorteo de la Copa Libertadores, el "10 se lanzó al contra ataque y anticipó que ganará los comicios a fines de este año: 95% a 5%.

Otros tiempos: el Topo Gigio y la Quinta de Olivos

Los cruces polémicos entre Macri y Riquelme vienen de lejos. El 8 de abril de 2001, Boca vencía 3 a 0 a River en La Bombonera. Faltando 25 minutos para el final del partido, el Xeneize ganaba 1 a 0 con un gol de Hugo Ibarra (el DT recientemente cesanteado por Riquelme). El árbitro Héctor Baldassi sanciona penal a favor del local. El "10" remata a la derecha y el arquero riverplatense Franco Costanzo ataja el disparo pero la pelota se eleva, Riquelme se adelanta al defensor Celso Ayala y cabecea hacia la red.

En el festejo de aquel recordado gol, Román colocó sus dos manos abiertas detrás de sus orejas y por unos segundos permaneció inmóvil, apuntando su mirada al palco oficial, donde se hallaba el por entonces mandamás del club.

"El festejo fue para mi hija porque le encanta el Topo Gigio", fue la justificación de esa imagen que recorrió el mundo.

Por esa época, Riquelme encabezaba la protesta contra la Comisión Directiva boquense, reclamando un premio extra por los tres campeonatos locales, dos Copas Libertadores y una intercontinental frente al Real Madrid.

Diez días antes del aquel superclásico, Macri había adelantado la transferencia del hábil volante al Barcelona FC, en la cifra récord de U$S 26 millones de dólares.

"Esto es medio loco. Ahora dicen que ya me vendieron y yo no sé nada. Como no me quisieron arreglar el contrato, ahora dicen que me venden", se quejó el jugador.

El 18 de mayo de 2016, cuando Macri era presidente de la Nación, Riquelme -en un gesto casi protocolar- lo visitó en la quinta de Olivos, obsequiándole una camiseta número 10 de Boca, cuya fotografía fue publicada por la cuenta Twitter de la presidencia.

La crónica periodística le atribuye a Román el haber comentado al salir de la reunión: "Estamos más viejos. Se lo ve bien. Ojalá que tenga la suerte que le vaya muy bien en el país como pasó en nuestro club. Tuve la suerte de estar con el presidente del país y espero que dentro de un tiempo me pueda acompañar".

Por entonces, el presidente Macri impulsaba por intermedio de Daniel Angelici (expresidente de Boca), la creación de la Superliga profesional, buscando convertir a los clubes argentinos en sociedades anónimas deportivas, a semejanza del modelo español.

De la mano de Carlos Bianchi

Carlos Bianchi, es el entrenador con más títulos de la historia de Boca Juniors (9), incluyendo tres Libertadores (2000, 2001 y 2003), dos Intercontinentales y cuatro torneos locales (1998, 1999, 2000 y 2003).

Luego de conocido el rechazo de Gerardo "Tata" Martino al ofrecimiento del Consejo de Fútbol que lidera Riquelme, su nombre volvió a mencionarse en las redes sociales, pidiendo su regreso como DT o director deportivo.

"Como hincha, quiero que mi abuelo vuelva a ser técnico de Boca. Sería muy lindo que agarre y dé otra vuelta olímpica. Habla bastante seguido con Román, son amigos. No quiero ilusionar a nadie, pero vamos a intentar convencerlo", declaró su nieto Paul según publica TyC Sports.

En su libro "Para qué", Macri cuenta sobre una conflictiva relación entre el "10" y el Virrey cuando era entrenador: "La convivencia con Riquelme, un jugador muchas veces desafiante y reacio a aceptar cualquier tipo de límites, fue un problema complejo para Bianchi. Fui testigo de varios desplantes del jugador hacia el técnico en los entrenamientos y en los viajes".

Por su parte, Román en diálogo con radio La Red reconoció: "Yo voy a estar eternamente agradecido a Carlos. Seguramente si no tuviera la suerte de haber sido dirigido por él, que nos enseñó a competir, que tuvimos la suerte de compartir muchas cosas, por ahí hoy no estaría hablando con ustedes". Y agregó: "Si Macri terminó en el lugar que terminó es porque le debe mucho a Bianchi. Eso sin duda. Si Bianchi no hubiese sido técnico de Boca, a Riquelme no lo querrían tanto y Macri no hubiese tenido la carrera que tiene. Eso está claro".

El libro "para qué" (El Segundo Tiempo)

En octubre de 2022 se publicó el segundo libro del ex presidente bajo el subtítulo: "Aprendizajes sobre liderazgo y poder para ganar el segundo tiempo" (Editorial Planeta).

La revelación de algunos pasajes de esta obra abrió un nuevo capítulo de enfrentamientos personales entre ambos.

Tras la renuncia como precandidato a la presidencia de la Nación, el conflicto se trasladó a las próximas elecciones en Boca Juniors (diciembre 2023), donde Macri tendrá incidencia en el armado de la lista opositora al actual oficialismo, que tiene como figura central al exministro de Modernización y exgerente general del club, Andrés Ibarra.

A simple vista y desde afuera, los protagonistas parecen estar hoy situados en extremos opuestos. Sin embargo, en el juego de las simetrías se dejan ver aciertos, errores y contradicciones que les son comunes.

Así, resulta que los personalismos -tanto en la política como en el deporte- son un mal síntoma que suele terminar arruinando los objetivos trazados. La tentación es muy grande.

De tanto mirarse al espejo en soledad, el mandamás de turno es proclive a olvidarse de las necesidades de quienes lo votaron y a pensar más en las ambiciones propias.

Las buenas prácticas recomiendan que el margen de error sea muy acotado. Caso contrario, de persistirse en las mismas fallas, con el correr del tiempo las consecuencias serán aún más perjudiciales.

Si bien las contradicciones son inherentes al ser humano encuentran su estrecho límite en la realidad. Todo lo demás es pura verborragia.

Las experiencias vividas deberían servir para corregir el rumbo hacia la búsqueda constante para ser mejores. Una vez arribado al sitio de poder deseado, la principal causa del fracaso es la pérdida del equilibrio para diferenciar el bien y el mal.

Toda puja antagónica debe medirse según el rango de igualdad o desigualdad de sus valores.

El futbolista demuestra su habilidad con la pelota en sus pies. El dirigente deportivo debe mentalizarse para decidir con sensatez.

El afán desmesurado por ocupar el lugar de privilegio del adversario puede terminar por destruir los propios ideales.

Jorge Luis Borges (1899-1986) solía sentenciar: "Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos".

El método ideado para gestionar un club de fútbol (devenido en exitoso) no siempre puede replicarse en otros escenarios más críticos de la sociedad.

Está bueno reconocer que ha llegado la hora de cambiar aunque el camino a transitar sea doloroso. El segundo tiempo del juego no nos asegura un resultado favorable.

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