

El rol de los mercados de capitales es vital en el crecimiento de los países. Complementa la actividad bancaria e incrementa la movilización del ahorro y, por lo tanto, mejora la eficiencia y el volumen de inversiones, el crecimiento económico y el desarrollo. Argentina, a lo largo de su historia, aún no ha podido lograrlo. Sin embargo, países limítrofes lo han hecho muy bien. Chile posiblemente sea el mejor ejemplo de Latinoamérica, y Brasil, en menor medida, ha conseguido un interesante progreso, logrando atravesar varias crisis gracias a su fuerte mercado interno de capitales.
Hay tres factores fundamentales para el desarrollo del mercado de capitales. Estos son: las Condiciones, la Confianza y la Cultura, siendo la primera esencial para poder desarrollar las dos restantes.
En cuanto a las Condiciones, la regulación y el marco institucional son la base del sistema. Un buen ejemplo fue cuando la CNV flexibilizó y ordenó la entrada de agentes (Alycs) al mercado, consiguiendo una modernización del sistema de bolsa, aumentando la competencia entre mercados y Alycs, mejorando así los servicios y aumentando los participantes.
Por el contrario, una muestra de una condición contraproducente son las restricciones en el llamado contado con liquidación (CCL). La traba de la operatoria trae como consecuencia la suba del dólar, impide el movimiento de capitales entre Argentina y el exterior, e incita al ahorro no declarado, generando de esta forma una disminución en la recaudación tributaria, y reduciendo la confianza en el país.
De cara al futuro, una medida relevante sería darles mayor entidad a los productores. La CNV podría otorgarles permiso, certificando conocimiento y responsabilidades, para operar las carteras de sus clientes con la debida autorización de estos y bajo la normativa de un Alyc. En una industria compleja, esto multiplicaría la llegada de inversores. La industria de seguros, por ejemplo, demostró con este esquema un extraordinario crecimiento en nuestro país. Lo mismo ha ocurrido en EEUU, con sus Financial Advisors alcanzando a un considerable público, diverso e internacional.
Con respecto a la Confianza, un sistema de justicia moderno, consolidado e independiente cumple un rol fundamental en el fortalecimiento del Mercado de Capitales. Hoy en día, para lograr seguridad jurídica, varias emisiones deben realizarse con ley extranjera. No obstante, una muestra de construcción de confianza se vio en la reciente reestructuración de la deuda soberana, ofreciendo las mismas condiciones tanto para la ley extranjera como para la ley argentina.
La Cultura actual, después de muchos sinsabores, es la de conservar los ahorros en el exterior. De esta forma los beneficios del capital argentino se los lleva en mayor medida EEUU que nuestro propio país. Comenzar a dar beneficios a la inversión local, por ejemplo, sería mucho más productivo que crear gravámenes por tener los ahorros en el exterior. Una opción alentadora podría ser que quien invierte localmente más de un determinado tiempo, gratificarle bienes personales por ese monto, y a medida que aumente ese plazo, potenciar ese estímulo por un porcentaje mayor al invertido.
Hay mucho por construir entre todos los protagonistas del Mercado de Capitales. Las tres C: Condiciones, Confianza y Cultura, permiten generar el entorno para desarrollarlo. Un esquema de incentivos funciona mejor que el de castigos.















