Zoom editorial

La pelea con los gobernadores va en paralelo a las necesidades de la caja

Faltan apenas cuatro días para que se active el cierre fiscal de febrero. Y el viernes, el presidente Javier Milei debe abrir las sesiones ordinarias del Congreso. Ambas fechas son decisivas para proyectar el sendero que tomará la gestión política del gobierno.

El primer punto es una formalidad, pero en el contexto actual, no hay que perder de vista que el enorme cortocircuito que domina la relación con las provincias tiene una raíz estrictamente económica. El Ministerio de Economía logró en enero el primer superávit financiero mensual en doce años. Hubo partidas que no se ejecutaron, organismos que siguen sin autorización para gastar y recortes a todo nivel. Fue una proeza, pero los analistas no dejaron de preguntarse si ese ritmo es sostenible.

Gita Gopinath trazó un balance de su visita a la Argentina: elogios, cautela y evasivas sobre dolarización y fondos frescos

Hacienda procura que febrero esté en la misma línea. Según el monitor fiscal que elabora Analytica, en los primeros veinte días del mes el gasto devengado (el que corresponde a las partidas de dicho período) cayó 86% real, pero el gasto efectivamente pagado se redujo 56%. Eso significa que se destinaron recursos a cumplir obligaciones pendientes.

Si se analiza este cuadro de situación en función de las necesidades que tiene Economía (mostrar que el ancla fiscal funciona y que febrero estará en línea con los datos de enero), entonces se puede percibir que no hay un incentivo a tener un acuerdo con las provincias que reabra la canilla, aunque sea mínimamente. Influye también el hecho de que la caída de ventas que están padeciendo todos los sectores golpea en la recaudación, y que en marzo el Tesoro tendrá que pagar el aumento de las jubilaciones y los bonos comprometidos.

El discurso de Milei ante diputados y senadores seguramente va a tener todo tipo de matices, aunque predominará la dureza. La lógica política del Presidente no está aislada de su lógica económica. Mientras gobierne el "no hay plata", el conflicto seguirá. Si los gobernadores ponen algo en la mesa más allá de sus reclamos, el tono puede cambiar.

Los cruces entre Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, hoy son una piedra en el demorado diálogo con Mauricio Macri, que está obligado a escuchar a los dirigentes de su partido y a ofrecer mediaciones que la Casa Rosada no quiere habilitar.

Los gobernadores patagónicos cerraron filas con Chubut y ratificaron su amenaza de cortar la provisión de petróleo el miércoles

¿Puede Chubut cumplir su amenaza y dejar de enviar petróleo y gas? Es poco probable. Para el exministro de Energía y ex CEO de Shell Juanjo Aranguren, es directamente ilegal. El recurso está concesionado y ya está en poder de las petroleras, con lo cual cortarlo sería violar las disposiciones de la propia provincia. La pelea tendrá que esperar los tiempos de la economía.

Temas relacionados
Más noticias de Javier Milei
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.