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Dar acceso a una aplicación de inteligencia artificial no garantiza que esa tecnología tenga un efecto concreto sobre la rutina laboral. El desafío para las empresas pasa por convertir a la IA en una herramienta de uso cotidiano, capaz de liberar tiempo y aportar a las tareas que inciden en el negocio, según planteó Natalia García, fundadora y directora ejecutiva de Further Corporate y KREW HUB, durante un evento.

“Hay que distinguir lo que es el acceso de la usabilidad en el caso de la IA en el trabajo”, afirmó García. La especialista señaló que ofrecer una herramienta de código abierto representa el nivel más básico de adopción, ya que existen programas gratuitos y de fácil disponibilidad.

“El acceso es la parte más básica”, sostuvo. Para García, la diferencia aparece cuando las personas pueden utilizar esos recursos y comunicarse con ellos de manera efectiva. “Distinto es si uno puede usar y comunicarse con una IA para que se transforme en un skill del día a día laboral”, explicó.

La IA como aliada de los equipos

Ese proceso, agregó, permite que la tecnología automatice parte de las tareas repetitivas y funcione como “un aliado” para los equipos. El objetivo es que los trabajadores puedan destinar más tiempo a las funciones que tienen incidencia directa sobre la actividad de cada compañía.

El desafío de resolver problemas de comunicación

Further Corporate trabaja desde hace 30 años con organizaciones del mercado corporativo. “Nos posiciona en un rol relevante que nos permite escuchar qué es lo que pasa y se necesita de primera mano”, señaló García. La empresa se dedica a la capacitación en idiomas, aunque su propuesta apunta a resolver problemas de comunicación entre culturas.