Tecnología y bancos

La dura competencia por la captura de los recursos financieros

El sistema financiero está sujeto a diversas condicionalidades, dentro de las cualas la actividad fintech ocupa lugares que la banca tradicional no puede habitar. La crisis económica y las regulaciones, el papel de los bancos oficiales.

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El mercado argentino de billeteras virtuales está en medio de una fuerte ebullición. Con las billeteras no bancarias se da otro curioso efecto en relación con el crédito.

Según un viejo dicho, para sacar un crédito en un banco, primero es necesario demostrar que no se lo necesita, por todos los requerimientos.

Es así que un banco le pide al potencial beneficiario de un crédito que, de algún modo, demuestre que lo puede pagar, y por su lado el "Veraz" le da información al banco sobre el comportamiento del cliente en el sistema.

Las billeteras electrónicas no bancarias nuevamente le ganan la carrera al banco por varias razones:

  1.  No le piden a su cliente que demuestre nada pues ellos tienen el detalle del movimiento de caja.
  2. Como por lo general se trata de clientes no bancarizados, están dispuestos a pagar tasas más altas que las que pagarían en un banco.
  3. Al no estar regulada, la billetera electrónica, puede cobrar lo que se le ocurra.

Es un negocio casi de riesgo cero con tasas de interés de riesgo altísimo.

Resumiendo: en las billeteras electrónicas confluyen tres factores con orígenes bien diferenciados:

A) Tecnológico. Es el desarrollo tecnológico el que les permitió su desarrollo y al decir tecnológico, involucramos:

  1. Capacidad de los teléfonos inteligentes
  2. Capacidad, calidad y cobertura de las comunicaciones
  3. Nuevas herramientas de desarrollo y conceptos como las "APPS"

El objetivo es conectar a todo tipo y tamaño de empresas con la más amplia gama de medios de pagos electrónicos, instituciones financieras y proveedores, para facilitar la aceptación de múltiples opciones de pago.

B) Regulatorio. En la Argentina hoy, las fintech tienen muy pocas regulaciones.

Como dijimos al principio, nada se parece tanto a un banco como una fintech, la pregunta que cabe es entonces ¿Por qué no les caben las mismas regulaciones que a un banco?

Las Disposiciones Com. 7744 (17/04/23) y Com. 7783 (02/06/23) del BCRA expresan un atisbo que puede ser interpretado como una señal incipiente otorgándole al Ente Rector "Facultades Sancionatorias" frente a la falta de un Sistema regulatorio integral que las alcance.

C) Sociológicas. Después de los acontecimientos del 2001 todavía hay gran parte de la población que no confía en los bancos y si puede operar con algo que se parece a un banco, pero no lo es, tanto mejor.

D) Expectativas. Apuntan a la franja etaria más digitalizada con autorización de sus padres y/o tutores, el 1,2 millón de chicos de entre 13 y 17 que ya opera con billeteras para hacer pagos en comercios o envíos de dinero.

Podrán sacar un rendimiento de esos fondos, que podrán ser invertidos en el Fondo Común de Inversión ofrecido a través de las fintech o cualquier otra oferta funcional del estilo.

Con esta nueva funcionalidad, los menores acceden a una experiencia cada vez más tentadora para manejar su dinero en períodos de inflación incentivando una ruinosa competencia de rendimientos en condiciones y responsabilidades desventajosas para los bancos.

Nuevos actores

Es así como en el Sistema Financiero, aparecen actores que facilitan las transacciones informales, por no tener los controles a los que están sujetos los Bancos, por no ser Sujetos Obligados en los términos de la Ley de Lavado vigente.

No obstante, la contracara de este proceso son los fraudes que se cometen desde las cuentas con CVU. Con la irrupción de la Inteligencia Artificial, el Sistema Financiero enfrentará cada vez mayores desafíos para agilizar su operatoria y mayores riesgos de fraude y ciberdelitos.

La competencia por el crédito que sufre el sector Bancario se incrementa día a día.

En la carrera de la actualización tecnológica, los bancos necesitan estar al día para ofrecer servicios digitales (aplicaciones, homebanking, préstamos online, apertura virtual de cuentas y ciberseguridad, entre otros) para competir con las fintech.

Los mercados (con los precios como señales), generan información nueva y continua que, en conjunto, no puede ser conocida por un solo individuo.  De ahí el fracaso de los sistemas económicos socialistas con planificación centralizada. Además, los mercados son caóticos: pequeños cambios en las condiciones iniciales pueden conducir a grandes fluctuaciones.

Con la irrupción de la Inteligencia Artificial, el Sistema Financiero enfrentará cada vez mayores desafíos para agilizar su operatoria y mayores riesgos de fraude y ciberdelitos.

Las grandes empresas tienen acceso directo al financiamiento vía el mercado de capitales sin pasar por los bancos (2° gran competencia), acercando inversores institucionales y personas humanas a alternativas de colocación, que en forma muy atractiva ofrecen vehículos de financiamiento con cláusulas de ajuste hard dollar o dólar linked (ON).

Este efecto incluye, capítulo aparte, a grandes cadenas de venta de electrodomésticos que descargan luego en el Mercado de Capitales sus carteras para volver a conseguir fondeo.

La reinvención cripto

Por otra parte, luego de un 2022 complicado para la industria cripto a nivel global, las empresas del sector en la Argentina buscan reinventarse para pasar lo que queda del que llaman "cripto invierno".

Como tecnología financiera, el sistema cripto empezó al revés: primero en manos de los minoristas, en la periferia del sistema financiero (3° Gran Competencia en los sectores jóvenes)

Con un salario promedio sumamente erosionado por la inflación, las unidades generadoras de esos instrumentos de crédito (bancos privados) ralentizan el ajuste de límites de tarjetas, descubiertos en cuentas corrientes en virtud de no incrementar la mora.

Las deudas no bancarias se generan principalmente a través de préstamos personales (26,3%) y compras "fiadas" (26,1%). Estos tipos de endeudamiento se encuentran en más de 1,2 millones de hogares.

La banca pública

Mientras tanto, la banca pública suma más riesgo privado en clientes con cuenta sueldo mejorando el scoring para aumentar los límites de compras de sus tarjetas de crédito.

En el Banco Nación la actualización de los topes en lo que va del año fue del 25% al 80% para casi toda su cartera. Esto representa un incremento de más de $ 207.000 millones en lo que va del año.

Por otra parte, los trabajadores informales sufren el impacto de los oferentes más marginales (mutuales, cooperativas, tiendas del lugar) que recogen esa demanda pero que cobran intereses exorbitantes (la cuarta gran gran competencia).

La informalidad es un gran problema en nuestro país. La cantidad de hogares en niveles de pobreza, o en el umbral de ingreso para ser pobre, hace que la mayoría de los hogares recurra a las deudas no bancarias para financiar su costo de vida.

Asimismo, las deudas no bancarias se generan principalmente a través de préstamos personales (26,3%) y compras "fiadas" (26,1%). Estos tipos de endeudamiento se encuentran en más de 1,2 millones de hogares.

La informalidad es un gran problema en nuestro país. La cantidad de hogares en niveles de pobreza, o en el umbral de ingreso para ser pobre, hace que la mayoría de los hogares recurra a las deudas no bancarias para financiar su costo de vida.

Las familias que recurren al crédito o deuda no bancaria son las más perjudicadas porque, en estos casos, el costo financiero total a veces duplica la tasa del Bancario.

Los privados, fuera de escena

La cruda competencia, la falta de crédito externo del país, el incremento de las tasas y la consecuente mayor disponibilidad de pesos en los bancos, se fue canalizando a los bonos del Tesoro y pasivos del BCRA cuya incidencia en el activo de los bancos, pasó del 36% a más de la mitad en los últimos años con la consiguiente disminución de la exposición al sector privado, que pasó del 42% al 28 por ciento.

Pese a estos guarismos, los precios de las acciones de los bancos presentan subas en lo que va del año en la Bolsa porteña, lo que nos indica que las expectativas de mercado son optimistas en el futuro del sector.

Sin crédito

El crédito al que las empresas predominantemente están accediendo en el mercado desde la banca privada es el básicamente transaccional para facilitar la operatoria de corto plazo.

El Gobierno nacional instó a los bancos a subir los topes de consumo con tarjetas de crédito y prorrogó Ahora 12 con la condición de que las empresas adhieran a la pauta oficial de precios. También redujo las tasas del programa del 82,45 % al 72,75 por ciento. También sumó préstamos a tasa subsidiada para monotributistas y pymes.

La Banca Pública ha demostrado estar a la altura de las circunstancias apuntalando el crédito orientado a las pymes, a la producción industrial y agropecuaria y sosteniendo la emergencia.

La Banca Pública ha demostrado estar a la altura de las circunstancias apuntalando el crédito orientado a las pymes, a la producción industrial y agropecuaria y sosteniendo la emergencia.

Cuando las circunstancias nos han llevado a un esquema de represión financiera como el que tiene hoy la Argentina en un contexto de bajas expectativas se generan brechas. Hoy las tres brechas más visibles son: la cambiaria, la de tasas y la de precios entre los "cuidados" y los "descuidados".

Los argentinos en general, pero fundamentalmente los empresarios se adaptan rápidamente al sálvese quien pueda. Toman crédito a tasas de interés negativas, compra dólares oficiales "baratos" y vende a precios descuidados. Como decía Miguel Bein, "el deporte nacional es afanarle todos los pesos al Tesoro y todos los dólares al BCRA".

Suponer que porque llegan Macri, Bullrich o Milei los mercados nos van a comenzar a financiar, con lluvia de inversiones es un grave error cuyos costos evidenciamos en 2018.

Algunos países desarrollados tienen una relación crédito sector privado /PBI de entre 40% y 100% mientras que en la Argentina ese ratio es ocho por ciento.

Por eso en otros países una suba de tasas puede mantener a raya a la inflación y aquí resulta insuficiente.

Toda gran crisis es una oportunidad para sincerar la realidad de lo que nos pasa y la complejidad de la búsqueda de soluciones razonable y no mágicas, que tienen nuestros problemas económicos, aceptando que la mejor política es terminar con la "grieta" que nos separa.

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