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La Argentina necesita dejar atrás la economía "K" para soñar con una recuperación en "V"

La ausencia presidencial y de ministros en la celebración del Día de la Industria ofreció ayer un nuevo capítulo de la tensa relación que el Gobierno mantiene con la cúpula del sector fabril y la dirigencia agropecuaria, los sectores que hoy más dólares aportan para cumplir con una de las necesidades más imperiosas: la salida del escenario de recesión que arrastra la economía desde hace años y que encontró mayor profundidad en 2020, producto del parate dispuesto por la pandemia de coronavirus que incrementó el cierre de empresas, pérdida de puestos de trabajo y aumento de los índices de pobreza.

La fecha, según reflejan los historiadores, conmemora la primera exportación argentina, producida un 2 de septiembre de 1587, cuando la carabela San Antonio zarpó rumbo a Brasil con tejidos y otro producto elaborado en Santiago del Estero: sacos de harina. Extraña mueca del destino, ayer mismo, mientras algunos industriales celebraban el repunte de la actividad en el primer semestre, Molino Cañuelas, el principal productor de harina del país, solicitaba su concurso de acreedores, agobiado por una deuda que trepa a los u$s 1300 millones.

La imagen refleja la disparidad de un país que no escapa a la tendencia de recuperación global post pandemia, lo que los especialistas denominan como una economía K, en la que hay rubros que se recuperan rápidamente, mientras otros caminan a ritmo lento y algunos retroceden. Y le agrega el componente autóctono de devaluaciones recurrentes, inflación alta y fijación de precios que afectan, particularmente, a quienes optaron por endeudarse para sostener su empresa en pie.

Molino Cañuelas se declaró en concurso por una deuda de u$s 1300 millones

Inclusive la restricción a las ventas al exterior como la aplicada a la carne, que agita el conflicto con el campo, un sector que marca récords mes a mes y aporta 7 de cada 10 dólares que ingresan al país en materia de exportaciones, terreno en el que pese a la mejora, la Argentina aún muestra números por debajo de los exhibidos ocho años atrás. 

Así, como recordó el economista Esteban Domecq, la industria nacional creció apenas 27% en los últimos 40 años frente al 113% que mejoró la región, con países como Chile (226%), Paraguay (200%) y Colombia (181%) bien por encima de esos registros. Y durante todo ese período, pasaron por la Casa Rosada gobiernos de todos los colores.

Es por eso que es necesario apartar diferencias y avanzar en un trabajo conjunto entre las autoridades y el sector privado para que la rueda de la industria avance con mayor intensidad. Establecer un marco de estabilidad y reglas claras que estimulen la inversión, de manera de mejorar la productividad, ampliar el horizonte exportador, generar empleo y, así, avanzar hacia un desarrollo económico que reduzca la pobreza. En definitiva que la economía K de paso al sueño de una recuperación en V.

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Comentarios

  • AM

    Archi Masita

    Hace 24 días

    Lo que necesita es que dejen de robar los políticos inútiles manga de chorros.

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